SAN BRUNO DE HARTENBUSCH
Guarda tu lengua Bruno y así serás santificado pero mira echa un vistazo como va el mundo garlan y garlan parlan como descosidos han elegido el camino que lleva al infierno renunciando a la puerta estrecha y a la senda de abrojos con que tu alcanzaste la vida eterna. Lo mejor de la vida es el silencio oración de quietud déjate llevar todo está perfecto senda elegida por los grandes místicos de los que este santo alemán fue el staretz o iniciador. Era canónigo en la gran catedral de Colonia habéis estado allí es una Dome inmensa que dicen los alemanes pero decepcionado por las regalías el escándalo de las indulgencias y tal vez de las cruzadas todo el mundo en aquella Europa estaba corruta los obispados se compraban las mitras y sedes arzobispales se ofrecían a tanto. era la simonía. Bruno oye a las montañas escuchando la llamada interior y fue su lema "Sile et psalle" guarda silencio y canta el oficio nueve veces al día. su regla inspirada en San Agustín y en los padres orientales ordenaba la vida en común pero en celdas apartadas los cartujos no se juntan más que para decir misa y cantar el oficio divino en los nocturnos de madrugada maitines vísperas nona tercia y completas y se van a su celda. no duermen en crujías comunales como los cistercienses ni poseen un refectorio general comen en su celda. Esa es la clave la guarda de la lengua al no hablar no discuten de que haya sido la regla monástica más duradera. Cartussia nunquam reformata quia nunqueam deformata. silencio del alma, silencio total y contemplativo. a través de la palabra entra la vida y la muerte. eso lo sabia mejor que nadie el maestro Bruno ero hoy 6 de octubre a las comunidades cartujanas se las da licencia para que se cuenten sus cosas y hablar por los codos pero pocos procuran ese desquite. Se está tan divinamente sin darle a la sin hueso... Mira a esas necias de Amigas y Conocidas estoy viendo el programa de nuestra infame TV se explayan como descosidas de todo lo divino y humano y en esta filatería del dos al cuarto demuestran su ignorancia. Yo en el silencio de mi celda me encuentro a mí mismo. Existe en mí un régimen monástico de cartujo. El silencio es norma de vida y aval de salud. Me contaban en el seminario aquella anécdota de que un papa quiso suprimir algunos de los rigores de la regla cartujana (no comen nunca carne, no beben vino ayunan a pan y agua todos los viernes del año) y se presentó en el Vaticano una comisión de cartujos.
El más joven de los legados tenía 93 años. El resto de los compañeros eran centenarios... ¡Oh grandioso San Bruno padre de Europa intercede por nos por la madre de Dios lema insigne de la devoción de la Orden! Existe la creencia de que la Virgen acude a la cabecera de los cartujos cuando van a expirar y los conduce al cielo en la hora de la muerte

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