SAN FERNANDO REY DE ESPAÑA HOY CUMPLÍA AÑOS EL ABUELO
Cantaba el ruiseñor y, como no podía dormir en el sobradillo donde tengo mi yacija, bajé a mi chiscón. El otro día me encontré una rata agazapada entre los libros. De un brinco saltó como un rayo y desapareció debajo de la cómoda. Entonces vi entrar por el pasillo que da al traspatio a mi abuelo que falleció en julio de 1957. no me sorprendió sui visita y no le trato como un fantasma. En sueños hablo con él. Se me aparece. Me da consejos. Traía calada la gorra de felpa y los pantalones de pana daban escolta a a aqulla pelliza con vueltas de piel de conejo que solía ponerse los inviernos. Yo había abierto el ordenador. Navegaba al chat de la bellísima Nadia la más hermosa y la más puta de toda la red. El abuelo me dijo que eso no estaba bien. El sexo siempre ha de ser en privado y en directo.
▬ Pues ya ves, abuelo. No tengo en qué entretenerme. Utilizo este cacharro como un matarratos. Tú no lo conociste. Apenas sabías firmar cuando entraste en quintas y fuiste a Cuba a servir al rey y llegaste enfermo por las fiebres de la manigua pero sabiendo leer y escribir.
▬ ¿Y esa señorita en pelotas?
▬ Una ramera del Este. Creo que habla en polaco, pero no es real, es inteligencia artificial. Expone su cuerpo en una de las salas onanistas, acuden clientes de todo el mudo, echan unas monedas al cepillo cibernético y se quedan tan a gusto, mientras se la menean no dejan de decir guarradas.
▬Y tú a tus años ¿haciéndote pajas como un seminarista? ¿No te da vergüenza hijo? Mira que yo bajo del cielo, me da san Pedro pase de pernocta y aquí me encuentro a mi sobrino metido en la inmundicia.
▬Yo no pago un céntimo, corro el espejo a lo largo del camino. Estoy escribiendo una novela sobre esta mujer bellísima. La prostitución acabará con ella. Me acaba de pedir que me desnude y que le muestre la polla y yo he dicho que nanay, que no me retrato por todo el oro del mundo. Estas tipas son muy salaces y rinden culto a falo.
Noté que el abuelo se entristeció con mi respuesta. Me hubiera gustado preguntarle por la existencia en la otra vida, pero me faltaron alientos. Una cosa tengo por seguro y es que en el lugar donde él estaba no existe la lujuria, los ángeles y los bienaventurados no tienen sexo.
Dicho esto, desapareció por el pasillo que conecta mi tabuco con el jardín trasero. Seguía cantando el ruiseñor un canto de despedida. Me parece que pude traducir sus gorjeos que decía; Adiós, abuelo. Hoy era su onomástica. Era de la quinta del rey Alfonso XIII. Nacido el día de san Fernando de 1885.
No hay comentarios:
Publicar un comentario