FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS
No sé si será oportuno
traer el tema a colación, cuando el patriotismo está prohibido por
políticamente incorrecto y ahí tenemos al Borbón que se abstiene de viajar a
Ceuta ciudad prohibida ¡qué horror¡ y al pobre Vivas, un Boabdil el Chico al
revés, presidente de la comunidad autónoma ceutí lloroso y que da lástima yéndose
a Bruselas para recabar una ayuda contra el asaltante de esta ciudad que es
española desde el siglo XV cuando la tomó el navegante Pedro Estopiñán.
Pero los hechos son
tozudos y están ahí. España venció al islan, fueron ocho siglos de lucha y
derrotó a las huestes del Candelabro.
Parece ser que tal
gesta no se nos perdona.
En la CEE pondrán oídos
de mercader a las reclamaciones de Vivas
y el Marlascón ordenará a los guardias que mucho ojo con faltar al
respeto a esos nenes que Alá nos envía.
Ceuta parada y fonda. Hay
que darles cama y comida. Por eso las fiestas de moros y cristianos no dejan de
parecerme un anacronismo.
Sin embargo el pueblo
español, acérrimo en sus tradiciones, en sus usos y costumbres por la parte de
Alicante y sobre todo por la zona donde
nacieron que era bastión morisco importante al sur de las provincias de Cuenca
y de Valencia y el norte de Alicante.
En una olvidada
comedia de Tirso de Molina en el s, XVII sale a relucir el tema de la
cristianilla que es una doncella cristiana a la cual rapta la morería pero con
la ayuda de la Virgen los guerreros cristianos la rescatan sana y salva. Un verso
dice así:
“Virgen de la Cabeza/hoy tu pueblo te saluda/y con ferviente humildad
reclama tu santa ayuda/porque en toda la cristiandad siempre nuestro
amparo has sido/ contra la morisma
extranjera”.
En asunto remata en
una comedia de capa y espada o drama de atadero, según el profesor Almendros,
que se representaba en las fiestas patronales de Fuentealbilla, el pueblo del
jugador Iniesta y su alfoz. En Cubas, Carcelén. Ves, Abengibre, Mahora, Zulema
y en Casas Ibañez que era la capital del concejo en tiempos antiguos. Los hechos
están ahí por mucho que el gobierno y sus adláteres traten de ocultarlo. Ocho siglos
de lucha, de trajín, pactos y componendas y tributos como el de las Cien Doncellas
que sería la puesta en escena del drama de la Cristianilla. Pagaban con sexo
para evitar la guerra y de esa manera moros y cristianos mezclaron sus sangres.
lunes, 10 de agosto de
2026
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