2026-09-09

 ALBERTI PESE A SU PROCLAMADO ATEISMO MARCADO POR SU EDUCACIÓN CON LOS JESUITAS

este blog defiende la unidad de España y a su cultura
ALBERTI. SE EQUIVOCÓ LA PALOMA…SE EQUIVOCABA


Con cuatro mulillas tordas y un caballo delantera y la carretera toda para ti, carretero, ¿qué más quieres? Versos de Alberti que jalonaron mi adolescencia porque el gaditano protagoniza al poeta adolescente. Era una de las firmas más leídas y estudiadas en los colegios, institutos, academias y noviciados de aquellos bachilleratos de los 50 a los sesenta; acabaríamos hasta el cogote de romanceros gitanos y del juanramoniano no la toqueis más que así es la rosa junto con el Soria fría Soria pura cabeza de Extremadura machadiano. Puro idealismo. Pura utopía.

Los vencedores fueron mucho más generosos con los vencidos que los que se autodenominan democratas/autocratas para los cuales todo lo que se produjo antes de 1975 no existe, se desprecia y se ignora. Es una bonita forma de hacer que España pase a la historia. Se equivocó la paloma… se equivocaba. Esta bellísima copla de Alberti fue el buque insignia de nuestra generación del 68 que fue perenne protesta. Y, pensándolo bien, teníamos ciertas concomitancias con la del 27 estando dos dictadores de por medio. La suya desembocó en la guerra civil. La nuestra en el juancarlismo debelador y putañero. ¡Qué decepción cuando supimos que la democracia era esto!

Se equivocó la paloma. Se equivocaba. Por ir al norte fue al sur. Creyó que el mar era el cielo… que la noche la mañana… se equivocaba. Alberti nuestro poeta de referencia nuestro poeta torero que bebe en las fuentes más puras del romancero el del talle juncal se transformó en aquel gordo abacial que hablaba con acento italiano cuando se arremolinaban en su entorno las muchachas en flor en las aulas del Ateneo. ¡Cuanta decepción conocer que la gran poesía acaba en eso! Arboleda perdida de rabonas y de furor masturbatorio de muchachos en flor mirando a la bahía. Todos los caminos de Andalucía van a dar al puerto de Santa María y mueren en las aguas del Guadalete donde se entonó por primera vez el canto por la pérdida de España. Por allí se invocó el nombre de la traición y surgió magnífica y terrible la mitra del obispo Opas. Es la cuna del cante jondo y del toreo. Voy a Sanlucar por atún y por ver al Duque . El pueblo mejor de España tiene nombre de carabela.

Luego se quejan los rogelios de haber sido postergados por el franquismo. Los niños de la posguerra nos educamos en el espíritu de la reconciliación y quedamos empapados de Machado, García Lorca y el propio Alberti. Y hasta las orejas. No teníamos poetas nacionales y a los que había se los desdeñó o relegó sin contemplaciones y siguen en el armario. Este ostracismo intelectual un fenómeno que sólo se da en España no ha dejado de sorprenderme. Ostracismo viene de ostra en honor a los griegos que cuando querían mandar al exilio a un ciudadano echaban una ostra o la concha de un caracol en el puchero comicial.

Pero en Alberti como en Federico creo que es más el ruido que las nueces. El arte nos viene enredado en las marañas de la política. A Juan Ramón que es una aguja de marear cultos sobrevalorado y ultra dimensionado por la crítica hay pocos que lo entiendan. Mora todavía en su azotea de la poesía pura, sus versos como dentro de una burbuja El mayor vate de la generación del 27 resonancias del romancero y de Gil Vicente fue Gerardo Diego superando al de Moguer y al portuense pero como pertenece al segundo cupo ha de guardar el turno del escalafón siendo mejor poeta, más músico y no tan buen pintor como Alberti. Creo que éste nunca dejó de ser aquel mal estudiante del colegio de san Luis Gonzaga del Puerto de Santa María que se fumaba las clases, nunca se le dio bien la gramática y a vueltas con el diccionario e incluso con la prosodia y la sintaxis su literatura se resiente. Más de su gusto eran la aritmética y la matemática.

En el fondo le ocurrió lo que a muchos de los educandos por los padres de la Compañía (los hubo buenos y regulares) que aquello marcó carácter. Ese entusiasmo, esa flexibilidad, esa inclinación por la excelencia es un poso de esa educación jesuítica lo mismo que la intolerancia, la protervia y presunción de esos antiguos alumnos que van por la vida creyéndose superiores. En sus versos, en las oscilaciones de su carrera política- Alberti nunca fue comunista- en las rotundidades de su vida amorosa, cortejó a las mujeres más galanas de su tiempo, y eligió por compañera a una miliciana con maneras de reina, María Teresa León, una rubia burgalesa casada con un militar que se fugó con el del Puerto de Santa María, se yergue la teoría de las dos banderas ignacianas. Fue acaso un buen versificador pero su arte tenía mucho de propagandista. Yo me quedo con el poeta puro que volvió al alimón con Lorca en órbita el romancero al Alberti revolucionario y de consigna.

Alberti sin embargo es mucho Alberti y hay en su obra mucha arboleda perdida. Le cupo la suerte de haber nacido en uno de los lugares más guapos de España dunas medanos y arenas brisas del Atlántico. Lo conocí una tarde en el Ateneo en los años 80 rodeado de mujeres el pelo blanco y una melena doctoral aires de canónigo de Toledo el mirar displicente, algo amargo y resentido. Moriría a los dos años al cabo de una caída por un absurdo accidente en las calles de Madrid la ciudad que no le gustaba pero que le hizo famoso y rico un potentado al uso de los intelectuales de izquierdas que nunca fueron a la guerra aunque cantasen al Quinto Regimiento. En la historia española siempre se encuentra uno con esta clase de personajes que pertenecen a la casta de los privilegiados.

Su poesía tiene la diafanidad y fuerza embriagadora de la uva de los majuelos de Jerez. Es de alta graduación etílica. Tiene un sabor coquinero a sol y a copla. Es cante jondo. Un aura dionisiaca como los atardeceres portuenses, cuando el sol del ocaso dora las garitas del penal de Santa Catalina que guarda el secreto de tantas desdichas, compulsa los versos de Alberti, un elegido de los dioses poeta para una guerra voz triunfante en el exilio.

En un viaje que hice al Puerto al final de un verano creo que empecé a entender mejor al autor de marinero en tierra al vagar por las calles empedradas de casas blancas encerradas, de destartaladas iglesias. Vi entrar y salir por la portería de la casa de la compañía al padre Coloma luciendo una impresionante calva de patricio romano peyéndose a carcajada viva durante el quiete y avanzando en zapatillas. Olía a vino y al caer de la tarde me crucé con las sombras indecisas y titubeantes de los borrachos que se santiguaban torpemente al tocar avemarías. Nunca en ninguna otra parte del mundo salvo por Londres vi tanto pimple por las esquinas pero los borrachos del Puerto son los más dignos y solemnes del mundo.

San Cucufate el abogado de nuestras pítimas con san Fermin y san Cojoncio intercesores ambos por nuestras curdas ante el Altísimo nos daba su bendición al grito de Dios perdonará y perdonará eternamente a los borrachos.

En la plaza de toros coloquiaban unos maletillas. Pasó una monja vieja vestida de blanco y la luna se asomaba por el vano del balcón de una casa señorial en ruinas. El Puerto de Santa María es una ciudad blanca tirada a cordel transversal y en línea recta, antesala de América. Las ciudades de la América hispana la tomaron como modelo en sus casas de planta baja el portón de la puerta carretera los guardacantones y bordillos y los ventanales con reja y arriba la galería que en Asturias se llama corredoria.

Me pareció la población honda y misteriosa desparramada hacia el mar mitad cuartel, mitad convento y mitad bodega. No pude resistir al embeleso dionisíaco. El fino me tumbó y de esa manera entendí mejor el arte embriagante de Alberti que fue corredor de vinos. Allí el Terry pega y es un zumo eucarístico porque sin el vino no se puede entender la religión que profesamos. Ni se puede entender a España y mucho menos a Andalucía. Sangre de Cristo hontanar del señorío. En el Puerto yo tuve algo así de la mano de Rafael Alberti como una visión de España como una hoguera, como una casa encendida.

 

UN CANTO AL EJERCITO DE ESPAÑA

 Cartas a ILLIBATUS GALLUS IN LUTETIA

(1)

Amice: recibo tu carta cibernética en la tarde lluviosa de la Inmaculada que ya no se celebra con la contundencia de antaño pero yo sigo proclamando y en mis trece aquella secuencia “Beatus venter qui te portavit et ubera quae tu suxisti que gritó aquella mujer del pueblo al ver a Jesús, exaltada de las turbas que seguían al Galileo con un rotundo viva la madre que te parió en latín no sé cuál será la traducción en hebreo. En mi adolescencia eran días entrañables vísperas de navidad por santa Lucía cuando las noches alargan más que los días previos a la navidad.

 Por estas fechas parece que el mundo da vueltas más deprisa. Por eso los romanos que eran sumamente inteligentes para estas cosas de las estaciones y de la fuerza Telúrica que emana de la tierra instituyeron las saturnales las fiestas al dios oscuro el de la boca grande el que abre la puerta de los infiernos deja para a los que arriban embarcados en la barca de Aqueronte en la laguna Estigia los deja caer y no vuelve a abrir la puerta jamás. Es lo que son las navidades un vestigio de aquellos saturnales romanos al dios oscuro al que se trataba de aplacar con luces y sombras.

Tu misiva me complació pues cuentas cosas que me llegan al alma de la mili. Sobre tus tiempos en la IPS en el campamento de Robledo (días atrás subí a este blog cómo han quedado las instalaciones del Cristo del Llano Amarillo que aparece desjarretado, despernado, un brazo colgante de la cruz, y resistente al paso del tiempo, la capilla donde se celebraban misas de campañas comida por las zarzas y el Llano Amarillo antemural  de las estribaciones de Navacerrrada y de Balsain  residencia de verano de Felipe II convertido en un erial.

 Otrosí, reflejé en fotografías el regimiento de mi padre Medina del Campo el 13 Ligero que llamaban el de los arcabuceros y que operó en Flandes creo que en la batalla de Namur. Estos gobiernos y los anteriores fomentaron una política de desarme, vendieron los cuarteles, por ejemplo el mío de Getafe es ahora sede universitaria y el 41 de Artillería fue derruido (palpita en todo esto una saña del vencido que se ha hecho vencedor que no entiendo). Pues sí tú alcanzaste los galones de sargento. Tejes manejes y comidillas cuarteleras te vedaron la estrella de oficial pero tú para mí eres todo un teniente y yo un cabo puertas, sosrdenes. Esas rencillas de las que me hablas son muy propias de españoles y las hubo también en el ejército.

Aquel ejercito que tú y yo conocimos y estaba dando los últimos aguadillas. Como te digo cumplí yo el servicio militar en el 13 ligero de Getafe.

Fue un regimiento que estuvo con los rojos y eso se notaba en el mando. Mi padre que venía del 41 de Segovia cuando ascendió a teniente notó la diferencia pobrecillo pues la disciplina en Segovia era estricta y en Getafe menudeaba la corrupción.

 Mi padre me hizo cabo y sólo chupé tres o cuatro guardias pues por estudiante estuve rebajado de servicio. Pese a sus mermas ¡qué grande era el ejército español, escuela de hombres honrados! Muchos españoles añoran ahora la mili que era un vínculo de unión entre las distintas regiones de nuestra patria.

Pero acabó con ella Aznar, cuidado, cuidado con ese cabrón, fatua, enano, más feo que Picio, y tan resabiado  hijolagranputa a las órdenes de la masonería y de los norteamericanos.

A mí me gustaba eso de mandar a los soldados las pocas veces que estuve de reten recorrer las garitas y preguntar la contraseña para ver si el centinela se había dormido y el grito de cabo guardia cuando se acercaba alguien a la puerta. Yo me sentía casi un general con mando en plaza como si la suerte de mi patria dependerá de mi, indagaba los pases de pernocta.

Una vez tuve en una imaginaria que vigilar a un capitán que estaba en el cala así llamábamos al calabozo. ¿Qué ha hecho ese, papá? Pregunté a mi difunto padre.

─ Ese es un rojo perdido, Antoñito. Se puso a cantar la jota de la Dolores en medio de un pase revista porque era de Calatayud aragonés y cabezón y decir mueras a Franco menos mal que estaba borracho. Si no, un castillo.

─Jodó petaca

Creo que Manglano se lo llevó y lo ascendió a comandante de Estado Mayor. Todo un personaje aquel Manglano un espía inicuo, hozaba entre la mierda con su belfo de jabalí al igual que el Guti y por cierto Gutiérrez Mellado fue teniente artillero en el Trece Ligero se unió a la República y luego se pasó.

Por lo que pude colegir entonces había dos clases de militares en el ejercito los africanos el ejercito purifica y los de oficinas militares y los del estado mayor con un ojo siempre mirando para el escalafón las dietas, las masitas, los destinos. Había militares de vocación mi padre por ejemplo y militares de función meros funcionarios. Así y todo yo siempre amé al ejército. Con sus virtudes y defectos, sus logros y sus fracasos.

Desde niño viví en casas militares una casitas que construyeron los de Regiones Devastadas con cocina de leña tres habitaciones comedor, un baño lo que era un lujo en aquellos tiempos y un corral con cochiquera, gallinero (mi madre las metía el dedo en el culo a las pitas para ver si ponían al día siguiente) y todo para el marrano. Nunca faltaba el chusco que traía papá del cuartel ni las patatas y la leche por mayorías suministrada por el machacante.

El ejército no sólo nos dio de comer, nos instruyó, nos formó, nos aprendió a querer una patria en paz y mejor. Al suprimir el ejército y convertirlo en una oenje como quiere Mary Oaks se ha desmedulado la columna vertebral de las Españas.

Me enfureció que Margarita la de los papos caídos ex jueza y funcionaria de postín con todas las oposiciones ganadas Número Uno y que mide poco más de metro y medio y cuando habla con su voz de pito con voz tan poco castrense parece estar comiendo sopas me borrara de la lista de los veteranos juranderos de la bandera el otro día en Segovia el día de Santa Bárbara. Pero estamos indefensos y a merced del.

Bueno, Illibatus Gallus, amice, me despido, recuerdos a la torre Eifel y al niño meón de Bergidium.

Terminaré diciendo que el apodo de ILLIBATUS (quiere decir íntegro insobornable) te cuadra y gallo pues aparte de vivir en la dulce Lutetia eres todo un gallo de pelea. Espero todos tus quiquiriquíes

SALUTEM PLURIMAM

ALBA DE TORMES SEDE DEL DUQUE DE ALBA PROTECTORA DE LOS JUDIOS NUEVOS

 







esto es un gran diacono que anuncia la Resurrección de Xto

 https://youtu.be/98_cUgTOWVI?si=xiuweUnsLaPqLfbo

 LA VIRGEN ESCUCHÓ MIS SUPLICAS. STELLA LA ESTRELLA PORNO RUSA DE INTERNET CIERRA EL SALÓN

 

Era una de las mujeres más bellas que he conocido en mi vida, guapa inteligente y con sentido del humor una verdadera aristócrata que recordaba por su pedigrí la alcurnia de las damas de la corte del último zar las cuales sucumbieron a las garras de Rasputín. Hablé mucho della en esta bitácora pues para mí se convirtió en una obsesión, no podía entender cómo semejante beldad pudiera someterse a toda clase de aberraciones sexuales (ahogado volver la vista al entrar en trance, el perrito, paja, cola de caballo tirante, squirt guarrindongo, el burrito, el 69, felaciones indecentes hasta perder el huelgo) no lo pude entender. Mis visitas a su chat no tenían un carácter libidinoso. Eran una oración, varias veces la recriminé su actitud y ella me respondió a bocajarro mostrándome el falo de Rasputin con el que se ganaba la vida. Su dios era el Gran Cipote en honor del cual quemaba incienso ante las cámaras. Stella sin embargo desentonaba en aquel mundo horripilante de hetairas que se masturban en la Red por unas pocas fichas y un puñado de dólares. No perdía su elegancia dentro del mundo aberrante. La estaba viendo caer porque sus hermosos rasgos faciales a causa de su profesión canalla se estaban deteriorando. La profesión más vieja del mundo es una montaña rusa que sume a sus pupilas en caída libre, conduce al desastre, el deterioro físico, el hospital, la calle sin hogar, las enfermedades y la muerte. Un primer signo fue cuando la escuché toser. Te estás haciendo polvo, chiquilla, y ella me respondió mostrándome un balano descomunal casi como el de un caballo. Estaba sumida en el fango, habrá días en que comparecía drogada, con su cabello rubio revuelto tras un coito salvaje, o con un ojo morado ¿Le iba la marcha? O había caído en las garras de un proxeneta que la maltrataba. Virgen santísima, apártala de este mundo. Una zarina, una aristócrata no merece caer tan bajo. Y ayer cuando abrí el internet para entrar en su sala transmisora me encuentro con un cartel: “el chat que buscas no existe”. Albricias. Era el día de la Natividad de Nuestra Señora. La Madre del Salvador había librado del infierno a esta pobre mujer rusa que caminaba por malos pasos  

 

miércoles, 9 de septiembre de 2026