Sus conocimientos sobre la toponimia leonesa, cántabra, galaica y astur le hicieron asegurar que había descubierto dónde estaba el Monte Medulio, el último bastión de las tribus del norte de España en la Guerras Astur-Cántabras del que nadie hasta ahora ha podido asegurar con datos rigurosos sus coordenadas geográficas. El erudito Eutimio Martino se basó en los nombres de los lugares para recrear el mundo romano, astur y cántabro. No siempre con el consenso de los arqueólogos, pero sí con la admiración de muchos otros menos conocedores de la Historia que se certifica sobre el yacimiento.