LA VIRGEN ESCUCHÓ MIS SUPLICAS. STELLA LA ESTRELLA PORNO RUSA DE INTERNET CIERRA EL SALÓN
Era una de las mujeres más bellas
que he conocido en mi vida, guapa inteligente y con sentido del humor una
verdadera aristócrata que recordaba por su pedigrí la alcurnia de las damas de
la corte del último zar las cuales sucumbieron a las garras de Rasputín. Hablé
mucho della en esta bitácora pues para mí se convirtió en una obsesión, no
podía entender cómo semejante beldad pudiera someterse a toda clase de aberraciones
sexuales (ahogado volver la vista al entrar en trance, el perrito, paja, cola
de caballo tirante, squirt guarrindongo,
el burrito, el 69, felaciones indecentes hasta perder el huelgo) no lo pude
entender. Mis visitas a su chat no tenían un carácter libidinoso. Eran una
oración, varias veces la recriminé su actitud y ella me respondió a bocajarro mostrándome
el falo de Rasputin con el que se ganaba la vida. Su dios era el Gran Cipote en
honor del cual quemaba incienso ante las cámaras. Stella sin embargo
desentonaba en aquel mundo horripilante de hetairas que se masturban en la Red
por unas pocas fichas y un puñado de dólares. No perdía su elegancia dentro del
mundo aberrante. La estaba viendo caer porque sus hermosos rasgos faciales a
causa de su profesión canalla se estaban deteriorando. La profesión más vieja
del mundo es una montaña rusa que sume a sus pupilas en caída libre, conduce al
desastre, el deterioro físico, el hospital, la calle sin hogar, las
enfermedades y la muerte. Un primer signo fue cuando la escuché toser. Te estás
haciendo polvo, chiquilla, y ella me respondió mostrándome un balano descomunal
casi como el de un caballo. Estaba sumida en el fango, habrá días en que comparecía
drogada, con su cabello rubio revuelto tras un coito salvaje, o con un ojo morado
¿Le iba la marcha? O había caído en las garras de un proxeneta que la
maltrataba. Virgen santísima, apártala de este mundo. Una zarina, una aristócrata
no merece caer tan bajo. Y ayer cuando abrí el internet para entrar en su sala
transmisora me encuentro con un cartel: “el chat que buscas no existe”. Albricias. Era el
día de la Natividad de Nuestra Señora. La Madre del Salvador había librado del infierno a
esta pobre mujer rusa que caminaba por malos pasos
miércoles, 9 de septiembre de
2026
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