British ministers have hit back after the Argentinian president said “winds of change” favourable to his country’s claim to the Falklands were “blowing around the world”.
The foreign secretary, Ed Miliband, said the UK would “resolutely uphold” the self-determination of the islands after the Argentinian president, Javier Milei, said his country needed to take them back.
Miliband said in a post on X: “The UK’s position on the Falkland Islands is unwavering. The islands are British and will remain so because that is the overwhelming position of the Islanders.
“Their right of self-determination is paramount, grounded in international law and we will resolutely uphold it.”
Wes Streeting, the defence secretary, said Milei’s statement “tells us more about domestic politics in Argentina than it does about the Falkland Islands”.
He added on X: “The Falklands are British because Falkland Islanders choose to be British. Our commitment to the Falklands is absolute and unshakeable.”
Lucy Powell, the education secretary, also insisted the islands were British, adding: “We will defend the right of those who live in the Falkland Islands to determine their own future.”
The latest diplomatic spat over the south Atlantic archipelago came after comments by the US president, Donald Trump, who has cast doubt on American support for British control of the islands.
Mount Tumbledown behind Stanley on the Falkland Islands, which Argentina calls Malvinas. Photograph: Ricardo Mazalán/AP
The US has traditionally remained neutral on the Falklands’ sovereignty, while recognising Britain’s de facto control over them.
Britain and Argentina fought a war over the islands in 1982, when British forces defeated Argentinian troops, who had landed there to stake a territorial claim.
In more recent years, the British oil company Rockhopper and the Israeli company Navitas have been developing the Sea Lion oilfield, 140 miles to the north of the islands.
Asked on Monday whether he could review British sovereignty over the islands as a way to push the UK to spend more on defence, Trump said: “I always review every position. That’s just one of many.”
On Thursday, when questioned about whether the US would back the UK in the event of an Argentinian invasion, he referred to the government’s refusal to let him use British bases in his initial attack on Iran earlier this year.
“Don’t forget, you get a big percentage of your oil from the strait of Hormuz, and you weren’t there to help me,” he told GB News. “Your country was not there to help me.”
He added: “The Falklands is very interesting because your country is not the same country it was 20 years ago, 25 years ago. That was a long time [ago], you went there and you just took it back very quickly. There was no games, so I don’t know if you’re prepared to do that.”
On Thursday night, Milei highlighted Trump’s comments, saying: “President Trump declared that the US is re-evaluating its historic position in relation to the Malvinas [the Argentinian name for the Falklands].”
He added: “The US is considering this change of position because it knows that Argentina has a reliable partner, aligned with western values, in a strategically important position that can be a valuable ally in the decades to come.”
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El trovador capaz de cantar al elegido, al necio, al Mayor y al dulce abismo, también asumía la misión de vindicar el derecho de los hombres de narrar su historia
Silvio toca en Barcelona, casi 50 años después, y la prensa internacional lista su repertorio y se desordena en halagos. Foto: Daniel Mordzinski
Silvio Rodríguez ha puesto pies, manos y cuerdas en territorio ibérico. En una mirada rápida a la prensa española, se puede leer que la agencia EFE califica sus versos como bellamente revolucionarios y a sus estrofas de subversivamente tiernas. «Una voz contra la injusticia, la violencia, la infamia y el olvido. (…) Sigue cantando todo aquello que muchos han dejado de creer, de defender o, simplemente, de recordar», dice el Diario Público.
La Vanguardia, por su parte, asegura que dejó la kalashnikov en casa y que empuñó la guitarra como arma para matar fascistas, mientras que El Periódico lo cataloga como uno de los cantautores más importantes de la lengua española.
Sus primeros acordes de esta nueva gira resonaron en Barcelona, aunque no es la primera vez que el trovador canta por aquí. En 1977, se le vio pidiendo disculpas por no poder desarrollar el concierto en catalán o por no saber cómo decir en ese idioma la palabra papalote o cometa. Explicaba de qué iba la canción o exactamente sobre quién: Narciso, el mocho, ya muerto entonces, como narra la letra.
Para los que hemos vivido mucho después del personaje de marras, y que además llegamos al mundo cuando «ya Silvio era Silvio», este tema, El papalote, y particularmente aquella versión de Barcelona 77, ha sido parte de nuestro encuentro a destiempo con el poeta; parte de irlo cazando y conociendo desde lo retrospectivo.
El «cuando yo era niño»; el «nací en un pueblo de la provincia de La Habana»; el «había un hombre, un viejo, que queríamos mucho todos los muchachos»; el «le faltaba un pedazo de dedo»; el recuento de todas las frustraciones que este señor «volcaba en un gran amor hacia los niños», haciéndoles papalotes, organizando pitenes de béisbol y enseñándoles a jugar la pelota; San Antonio de los Baños, el barrio de La Loma, la pelea de cometas, las cuchillas en las colas y el se va a bolina; todo esto viene a la cabeza si se escribe en la misma línea Barcelona y Silvio Rodríguez.
Ese clip, de poco más de ocho minutos, rescatado quién sabrá de qué archivo, a muchos nos parece, al escucharlo años más tarde, que retrata otra de sus ya tantas declaraciones de principios. Porque el trovador capaz de cantar al elegido, al necio, al Mayor y al dulce abismo, también asumía, desde entonces, la misión de vindicar el derecho de los hombres negros y rojos y azules de narrar su historia; y, en el caso que nos ocupa, de empinar la memoria y levantar en peso al viejo paria, para situarlo «junto a los elegidos, los que no caben en la muerte».
Cuando Silvio toca en Barcelona, casi 50 años después, la prensa internacional lista su repertorio y se desordena en halagos. Los cubanos, al menos muchos entre nosotros, sentimos estas «caricias» como propias, porque asumimos a Rodríguez parte indisoluble de nuestro sistema nervioso y, más aún, de nuestro saber y poder querer.
Y el eco de los aplausos de hoy nos lleva también a aquel joven papalote, quizá mariposa que ayer solo fuera humo, y a una de las primeras, gloriosas y justas veces en que el negro Narciso, mocho para más señas, resultase aplaudido y amado allende a los confines de San Antonio de los Baños y de Cuba; no para romantizar su pobreza, sino para entender y defender sus dignidades.
Que las aulas universitarias hayan abierto sus puertas es expresión de una nación que no se rinde
En la mañana de este jueves, desde la Universidad de Matanzas y una vez concluido el Acto Nacional de inicio del Curso Académico 2026-2027 de la Educación Superior, el Jefe de Estado envió un mensaje a los estudiantes: «Defiendan un concepto: que la crisis económica y social que nos tratan de imponer con recrudecimiento del bloqueo y con bloqueo energético, no se convierta nunca en una crisis espiritual y en una crisis educativa, en una crisis de conocimiento y de humanismo»
Foto:Periódico Girón
Como «expresión de una nación que no se rinde» valoró el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez “la realización del Curso Escolar, en las condiciones actuales, en la Educación Superior”.
El Jefe de Estado compartió sus palabras, en la mañana de este jueves, desde la Universidad de Matanzas, una vez concluido el Acto Nacional de inicio del Curso Académico 2026-2027 de la Educación Superior, cuyo escenario fue el centro de altos estudios de la Atenas de Cuba.
Al grupo de reporteros que lo abordó para conocer su parecer sobre lo que significa abrir las aulas en las condiciones actuales de Cuba, el dignatario recordó que la Educación Superior «es un sistema educacional complejo, exigente»; es «una educación que tiene un alto nivel de exigencia académica, de exigencia formativa y de exigencia también pedagógica y científica».
En los primeros momentos de sus reflexiones, Díaz-Canel Bermúdez expresó a los periodistas: «En menos de tres días hemos asistido a la inauguración del curso en la Educación General cubana, y también en la Educación Superior”. Y añadió que, “con este acto de inicio aquí en la Universidad de Matanzas», queda de relieve «una enorme significación histórica en el contexto de lo que estamos viendo».
Lo dijo porque, en su entender, se trata de «un curso que la Educación Superior dedica al centenario del Comandante en Jefe, pero también a los 50 años de constitución del Ministerio de Educación Superior».
El mandatario comentó que, «aunque a la luz del tiempo nos parezca una cosa normal, hace precisamente 50 años, se consolidó una idea que ya venía desde el Moncada, que era cómo el país se convertía en una gran universidad». Y en ese punto de sus reflexiones el dignatario pidió recordar que, al triunfo de la Revolución, los cubanos heredaron solo tres universidades -que eran las de La Habana, Santiago de Cuba y Villa Clara-.
Díaz-Canel enunció que, «en las primeras décadas de la Revolución, logramos tener universidades en todas las provincias del país, incluso después en el municipio especial Isla de la Juventud». Y recalcó que esa obra se siguió consolidando en los años 90 del siglo XX, e iniciándose el siglo XXI. El mandatario recordó la Batalla de Ideas emprendida por Fidel, y el concepto de los centros universitarios municipales muy cercanos a la comunidad.
Sobre ese concepto que en las condiciones actuales retoma particular fuerza, el Presidente cubano resaltó que «la educación superior va a estar muy vinculada al desarrollo comunitario», y que «los centros universitarios hoy se convierten en una fortaleza tremenda». Si ese vínculo no fuera tarea adelantada por la visión del Comandante en Jefe -razonó el mandatario-, «hubiera sido un reto adicional en estos tiempos. Sin embargo, ya es una infraestructura que es madura, que está consolidada y que indudablemente se va a ampliar».
«Por eso tengo mucha confianza en que todo esto a lo que nos han llevado como análisis de diseño las exigencias del momento que estamos viviendo, es para bien. Y, por otra parte, demuestra también la capacidad creativa, la capacidad innovadora que tiene la Educación Superior».
Foto: Periódico Girón
El valor de un curso que comienza
Que las aulas de altos estudios hayan abierto sus puertas es expresión -afirmó el Jefe de Estado a los periodistas- «de una nación que no se doblega ante un recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero”, ahora acrecentado por los “efectos genocidas del bloqueo energético».
Díaz-Canel significó que, cuando se habla sobre estos temas, lo primero que aflora es la siguiente idea: “qué capacidad tiene nuestro pueblo; cuál es el heroísmo de nuestro pueblo, cuál es nuestra creatividad y nuestra resistencia para, en tiempos como estos, no rendirnos».
El dignatario reparó en que lo más fácil hubiera sido plantear: no hay Educación Superior; «pero lo más revolucionario es iniciar el curso en estas condiciones; y no vamos a iniciar un curso por compromiso: vamos a iniciar un curso porque tenemos la convicción de que ese curso, en estas condiciones, puede ser incluso superior en calidad, puede ser un curso de aprendizaje también para perfeccionar y optimizar nuestros procesos formativos y educativos».
Al hacer otra definición de lo que significa el presente curso escolar, el Presidente cubano resaltó: «Diría que es un hecho de resistencia educacional, de resistencia científica, y de resistencia cultural». Lo dijo porque «precisamente, en la Educación Superior, estamos defendiendo eso: la formación educativa, la defensa de nuestra pedagogía, de nuestra historia pedagógica universitaria. Estamos defendiendo la ciencia y la innovación».
En otro momento de sus declaraciones a la prensa, Díaz-Canel Bermúdez comentó que el nuevo curso es «un hecho cultural, de resistencia cultural: Aquí estamos defendiendo la nación; aquí estamos defendiendo el socialismo; aquí estamos defendiendo la Revolución; aquí estamos defendiendo nuestros valores. Es nuestra respuesta a la dominación colonial, cultural que nos quieren imponer. Por lo tanto, es ante todo un hecho de resistencia ideológica».
El dignatario enfatizó que: «Ahora lo que tenemos es que consolidar ese ideal de que, en el curso, en difíciles condiciones, vamos a perfeccionar también tanto nuestro sistema educativo -que está en un plan de perfeccionamiento, en un proceso de perfeccionamiento-, como los procesos de la Educación Superior».
Él habló de tener «mucha confianza, mucho optimismo, porque conozco la calidad de nuestros educadores, de nuestros profesores, de nuestros claustros, de nuestros colectivos científicos; y, sobre todo, la calidad de nuestros estudiantes. Y porque este es un hecho que vincula también a la familia, vincula a toda la comunidad, vincula a toda la nación».
«En la misma medida en que las universidades estén más fuera de sus muros, y estén más dentro de la comunidad, también tendremos una expresión diferente de lo que es esa relación academia-pueblo. Esa relación de ciencia, innovación, educación y cultura, vinculada a la solución de los problemas más acuciantes de todos nosotros como pueblo».
Foto: Periódico Girón
Un mensaje a los universitarios
Cuando los periodistas quisieron saber sobre qué mensaje enviaría el Jefe de Estado al estudiantado, Díaz-Canel Bermúdez dijo: «A los estudiantes universitarios: Que estudien con pasión».
El mandatario convidó a los estudiantes a que se entreguen con pasión a escudriñar las rutas «del conocimiento y los caminos de la ciencia y la innovación, y de la formación integral, la formación desde una visión humanística, desde una visión cultural». Y pidió que «no tomen como pretexto ninguna de las carencias que podamos tener para justificar la falta de conocimiento o un resultado docente».
A ellos, el mandatario los convidó a «que sean rebeldes, que sean defensores de la innovación, que sean inconformes; pero que también se sumen con responsabilidad a entregarse a las soluciones que necesita la nación cubana, que necesita la sociedad cubana. Y que defiendan un concepto: que la crisis económica y social que nos tratan de imponer con recrudecimiento del bloqueo y con bloqueo energético, no se convierta nunca en una crisis espiritual y en una crisis educativa, en una crisis de conocimiento y de humanismo».
Empezar el curso: un acto de rebeldía
«Deseo expresar, en nombre de toda la comunidad universitaria matancera, nuestro más profundo agradecimiento por la alta responsabilidad y el honor de haber escogido a la Universidad de Matanzas como sede de este Acto Nacional de inicio del curso académico». Así habló la Doctora en Ciencias Leyda Finalé de la Cruz, Rectora de la Universidad de Matanzas, en una jornada que contó con la presencia del Presidente de la República.
En una mañana que también contó con la presencia del jefe del Departamento de Atención al Sector Social del Comité Central del Partido Comunista, Rolando Yero Travieso; así como con el ministro de Educación Superior, Doctor en Ciencias Walter Baluja García; entre otros dirigentes; la Rectora afirmó que haber sido sede fue algo asumido «como un sagrado compromiso que nos impulsa a seguir trabajando con excelencia, dedicación, y entrega desde la Atenas de Cuba para toda nuestra Patria».
Leyda Finalé de la Cruz resaltó que este curso «no es un curso cualquiera», porque tiene lugar en el año del centenario de Fidel, «el eterno maestro que nos enseñó que la Universidad debe ser faro de luz, ciencia y conciencia, forjadora de talento para nuestro país y el mundo».
Las sanciones imperiales -dijo- pretenden asfixiar la obra revolucionaria; y como parte de ella, los procesos universitarios, «pero también sabemos que la adversidad no doblega el espíritu de nuestra comunidad».
Hermosas resultaron las palabras de la estudiante Berenise de la Caridad Benavides Almeida, de primer año de la carrera de Periodismo. Ella expresó a todos: «Los universitarios no somos meros espectadores del presente. Somos los profesionales del mañana, el relevo generacional, la continuidad y el porvenir».
Y en otro momento de su intervención enunció: «Nuestras universidades son un espacio de resistencia y de Patria. Este inicio de curso no es un acto de rutina, es un acto de rebeldía. Es la constatación de que, aunque nos quieran aplastar, nuestras esperanzas no se apagan con bloqueos».
Hacia el final de sus palabras, la estudiante resaltó: «Preparemos nuestras mentes y nuestros corazones para servir a Cuba con la certeza de que, pese a todo, la esperanza y la educación son nuestro mayor tesoro».
A cargo del Doctor en Ciencias Walter Baluja García estuvieron las palabras del Acto Nacional de inicio del Curso Académico 2026-2027 de la Educación Superior. En una jornada marcada por el arte y por el reconocimiento a profesores e instituciones que mucho han aportado al sistema de altos estudios, el titular destacó que, «en esta ocasión, arriban a nuestras instalaciones más de 40 mil estudiantes de nuevo ingreso».
Igualmente enunció que «la actividad universitaria se ha movido hacia la descentralización del claustro y de sus estudiantes, y con ello, de sus actividades fundamentales. Una vez más, la visión de Fidel nos conduce por los caminos de la solución o del alivio de nuestros problemas más agudos». Y extendía una pregunta esencial: ¿Qué universidad del mundo, en las condiciones que enfrentan las nuestras, bajo el asedio permanente del robo de cerebros y de una guerra ideológica desproporcionada, pudiera mostrar convicción tan firme para con su responsabilidad social?
Tecnología para optimizar la vida
Una vez que concluyera el Acto Nacional, el Presidente Díaz-Canel visitó -en la misma Universidad- el Parque Científico-Tecnológico de Matanzas. Y resultó muy interesante lo que allí le explicaron sobre proyectos que se van consolidando para poner la transformación digital en función del bienestar.
Uno de esos empeños es la Suite de Inteligencia Deportiva, la cual aspira a transformar una notable masa de datos en inteligencia que haga posible mejorar el deporte del país caribeño; o sea, proporcionar al sistema deportivo cubano una herramienta integradora, con la cual mejorar rendimientos.
Otro camino tiene que ver con Varadero como «destino turístico inteligente». Se trata de un proyecto que busca la competitividad en el desarrollo de la provincia, del municipio de Cárdenas, y del turismo matancero. El camino es integrar la información dispersa y transformar, para bien, estilos de gobernanza.
Otros proyectos están relacionados con sistemas para el uso racional de la energía, así como para el diagnóstico de determinadas dolencias.
En un momento del encuentro el Presidente Díaz-Canel habló sobre la importancia de capacitar a quienes formarán parte de tales propósitos, para que herramientas como la Inteligencia Artificial (IA), en vez de rechazo, inspire motivación y voluntad que permitan hacer uso oportuno de las potencialidades que entraña la transformación digital.
Palabra peligrosa
Dmitry Vodennikov
Tengo una idea absurda, que viene de lejos, que no tiene base científica, pero no me deja en paz.
Sobre la importancia del título del primer libro de poesía. Hay un nudo, un sello, una mecánica del destino, una profecía involuntaria en esta elección.
La primera edición de la colección de Mandelstam, "Piedra", se publicó en 1913. Inicialmente, Mandelstam quería titular el libro "Concha", pero Gumilyov le sugirió esa palabra.
Una piedra es sin duda mejor. Una concha, te guste o no, no solo yace en el fondo del mar o emite un sonido si la encuentras en la orilla y la acercas a tu oído. También es un elemento decorativo en un armario o en una estantería. Pero una piedra, ya sea que la guardes en un armario o la dejes en la calle, simplemente permanece allí y no cambia su significado esencial.
Todos recordamos el agridulce final de la vida de Osip Mandelstam. El permafrost, un barracón de un campamento y una tumba sin nombre que se fundió con la tierra helada. La piedra lo acogió.
El primer libro de Akhmatova fue una colección titulada "Tarde". Claramente, Akhmatova dotó a esta palabra de un significado completamente diferente: algo lánguido, crepuscular, decadente.
Pero la palabra fue pronunciada, el nombre activó el botón del destino. Y así, Akhmatova vivió hasta la vejez, superando todo el horror y venciéndolo todo.
Sin embargo, Mayakovsky decidió conformarse con una sola palabra: «¡Yo!». La gritó en 1913 y la imprimió en papel de mala calidad. Y ese «yo» creció hasta alcanzar la altura de las chimeneas de la fábrica. En su interior, latía una soledad que no podía escapar de su propia grandeza. Este enorme «yo» atormentaba a Mayakovsky, y en 1930, ese mismo «yo» apretó el gatillo.
«Las raíces de las palabras luchan en la oscuridad, robándose mutuamente su sustento y vitalidad», dijo Mandelstam en una ocasión. Y si oyes este alboroto y esta carnicería en la oscuridad, en las profundidades, siempre murmurarás accidentalmente tu destino, convirtiéndolo en un nombre, pronunciándolo tontamente.
Bueno, es decir, por supuesto, puedes, como Tsvetaeva en sus innecesarios y medio infantiles primeros libros con esas linternas mágicas y álbumes nocturnos (¿dónde está Tsvetaeva y dónde están las linternas mágicas y los álbumes?), primero jugar y ser tímida, pero luego, después de un largo descanso, publicar un primer libro de verdad y por alguna razón llamarlo "Versts".
Y así comenzaron a agitarse las raíces: emigración, vagabundeo por capitales, Berlín, Praga, París, regreso, la región de Moscú, Moscú, Yelabuga. Los kilómetros se entrelazaron formando bucles, y luego otro bucle.
El poeta, aun sin comprender nada (y por lo general nunca comprende), parece presentir cómo terminará todo.
El mejor título, por supuesto, en este sentido mágico aplicado, es el del primer libro de Pasternak: «Gemelo en las nubes». Y así, este gemelo lo conservó durante mucho tiempo. Lo mejor que pudo.
(Por cierto, si se fijan en las fechas de publicación de estas colecciones, verán que 1913 aparece con más frecuencia. ¡Menuda pléyade de poetas surgieron! Y todos se publicaron en tiradas ridículamente pequeñas, algunos incluso a su propio costo. Bueno, Mandelstam, sin duda.)
Siempre les digo a los jóvenes autores: tengan cuidado. Si valen la pena, las palabras inevitablemente comenzarán a ejercer un poder indescriptible. Y especialmente la palabra del título.
...Ya no me puedo explicar por qué titulé mi primer libro "Burdock" (bueno, aparte del hecho de que tenía un poema con el mismo nombre).
Pero la gran y espinosa hierba de bardana sigue aferrándose a mí y no me deja morir.