2026-09-15

CUBA RESISTE Y TRABAJA

 

Tenemos que lograr producir con eficiencia, aprovechar bien la tierra. Foto: Ricardo López Hevia

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reafirmó su plena confianza en que, si hay un sector que debe dar resultados en un plazo más inmediato, ese es el de la producción agropecuaria. Ahora estamos «más conscientes de que podemos hacerlo mejor con todas las posibilidades que nos brindan las transformaciones».

Así lo expresó ante representantes de la agricultura y la ganadería cubana, con quienes sostuvo un encuentro, en el Palacio de Convenciones, para dialogar sobre la implementación en el sector de las transformaciones económicas y sociales.

Con la presencia también de Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido; de José Ramón Monteagudo Ruiz, integrante del Secretariado del Comité Central y jefe de su Departamento Agroalimentario; y del vice primer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca, en la reunión el Jefe de Estado dialogó sobre cómo pueden aprovecharse las transformaciones para acelerar la producción de alimentos.

DE BUENAS EXPERIENCIAS, DUDAS Y TRABAS

El viceministro de la Agricultura, Telce Abdel González Morera, explicó que 162 de las 176 transformaciones económicas y sociales tienen un impacto en el sector agropecuario nacional.

Refirió que el ramo ya se beneficia con la actualización de una veintena de normas jurídicas. Estamos, dijo, ante un paquete legal integral, que mueve todos los componentes atribuibles a la producción agropecuaria: la tierra, la genética, la sanidad vegetal y animal, lo tecnológico, la producción, la comercialización, los insumos y más.

Ahora contamos –aseguró– con un marco normativo «que da mayor seguridad jurídica a los productores».

Del positivo impacto de las medidas aplicadas habló Yoandris Beltrán Pérez, presidente del Grupo Empresarial Avícola, una OSDE que redujo de forma drástica su plantilla en la oficina central, para lo cual creó diferentes mipymes de prestación de servicios.

Las transformaciones lo encaminan a funcionar a partir de sociedades mercantiles y cadenas de valor, nacionales y regionales; al cambio de matriz energética, con el uso de las fuentes renovables de energía; al fortalecimiento del potencial genético de la masa avícola y la ampliación de la comercialización de esas simientes, entre otras medidas. Todas tienen en el centro de su ejecución y resultados a los trabajadores, ahora más estimulados, aseveró.

Para 2025, el Grupo Avícola previó pérdidas en el entorno de los 2 000 millones de pesos. Para este año, sin embargo, ya acumulan ganancias por 56 millones de pesos.

Dianelis Saborido Pérez, directora general de la Empresa Agroindustrial de Granos Emilio Córdova, de Villa Clara, resaltó cómo la combinación de las 63 medidas aprobadas para la agricultura años atrás y las transformaciones económicas y sociales está impactando de forma muy positiva en la entidad, que ha tenido un crecimiento de más de 2 000 hectáreas de arroz.

En esta campaña, de 10 880 hectáreas que tenían planificadas para sembrar, llevan 11 068 hectáreas. Destacan las cerca de 1 000 hectáreas gestionadas por una mipyme no estatal que alcanza rendimientos de 4,5 toneladas de arroz cáscara húmedo por hectárea.

En la Emilio Córdova, las formas de gestión no estatal se están ocupando no solo de áreas agrícolas, sino también de molinos y secaderos, lo que ha llevado a una producción cooperada de arroz en la cual la industria cierra el ciclo y todos, tanto la empresa estatal como las mipyme no estatales ganan tanto para sí como para comunidades y centros sociales que atienden, como parte de su responsabilidad social, además de la generación de nuevos empleos.

Yoisel Pereda Milián, presidente de la mipyme Don Pereda, de Artemisa, habló de la experiencia de una entidad no estatal dedicada a la obtención de precebas porcinas, y ahora será parte de una asociación económica con la Empresa Porcina de Artemisa, para la venta de animales para engorde. Funcionará a partir del uso intensivo de la inseminación artificial, el empleo de fuentes renovables de energía en todo el proceso productivo y otros provechos.

Fernando Ravelo Hernández, presidente de la CPA Cuba-México, de Artemisa, reconoció que le costó mucho asimilar los cambios propuestos en los últimos años.

Confesó que rechazó vincular la cooperativa con usufructuarios de tierra y otros tenentes ajenos a ella; sin embargo, él y la junta directiva han flexibilizado posiciones y mantienen relaciones con usufructuarios aledaños a la cooperativa, a quienes les dan servicio de riego y maquinaria.

Abelardo Álvarez Silva, presidente de la CCS Antero Regalado, de Güira de Melena, calificó de muy buenas las transformaciones. Sin embargo, insistió en la necesidad de capacitar, porque no todos los campesinos están entendiendo estas transformaciones, hay muchas dudas, y no podemos cansarnos de explicarlas.

Pidió a la dirección del país mantener estos contactos, «para ir viendo los resultados, y también dónde nos estamos trabando».

HAN DEMOSTRADO QUE SÍ HAY SALIDA

El Presidente Díaz-Canel afirmó estar consciente de que, «aunque esta ha sido una reunión en la que se han expuesto ideas positivas, interpretaciones positivas de las transformaciones, ejemplos de lo que ya ustedes están haciendo y concretando, esa no es la realidad que tenemos en todo el país. O sea, hay muchas cosas que no avanzan, hay muchas cosas que están trabadas todavía.

«Muchas veces, cuando hemos visitado alguna de las fincas de ustedes, o alguna de estas empresas estatales, hemos visto que en tiempos más complicados han tenido mejores resultados».

Lo han logrado –reflexionó– porque «tuvieron capacidad de adaptación, porque aplicaron ciencia e innovación, porque innovaron en los procesos productivos, por la manera en que convocan y organizan el trabajo con sus cooperativistas o con sus trabajadores.

«Muchos de ustedes hicieron cosas en las cuales se adelantaron a lo que hemos aprobado como transformaciones. Por lo tanto, han demostrado que sí hay salida, que en tiempos difíciles hay salida. Y que de lo que se trata es de cómo ahora generalizamos esas buenas experiencias», insistió.

Y ahora –expresó Díaz-Canel– «sería muy bueno que, aplicando las transformaciones de manera ágil, con profundidad y con coherencia, en poco tiempo logremos un incremento sustantivo en la producción de alimentos que satisfaga mejor las necesidades de nuestra población, y que nos permita que el poder adquisitivo de las personas mejore, y que la gente pueda acceder a los alimentos que necesita a mejores precios».

Pero para eso «tenemos que lograr producir con eficiencia, aprovechar bien la tierra y lograr una adecuada relación entre los gastos, los costos y los precios», subrayó el Presidente.

Díaz-Canel repasó en detalle el espectro de transformaciones para el sector, que incluyen la modificación del régimen de uso y explotación de la tierra; el reconocimiento de alianzas entre personas naturales, jurídicas, estatales, privadas o mixtas; la transformación del modelo cooperativo con la ampliación de las facultades para importar insumos, combustible y otros recursos y para exportar; y el respeto de la autonomía de las cooperativas; entre otros cambios.

Ahora –indicó– hay una autonomía que es real; además de que se descentraliza a nivel territorial el Fondo de Fomento Agrícola y se crea un banco para el desarrollo y el fomento; se estimula la inversión extranjera y la de cubanos y cubanas residentes en el exterior.

Compartió con los productores las fortalezas, amenazas, debilidades y oportunidades que tiene el sector en estos momentos; así como las interrelaciones que hay entre los 23 ejes en que están estructuradas las 176 transformaciones.

Expuso que, a pesar de todas estas decisiones, no faltarán obstáculos, y es por eso que «tenemos que estar intercambiando, y ustedes nos tienen que alertar de qué es lo que hace falta».

En un resumen del intercambio, Díaz-Canel señaló que estas transformaciones «le dan a ustedes el derecho de decidir qué se produce, cómo se produce, en qué cantidades se produce y cómo se comercializa. Eso les da autonomía, pero también les da una responsabilidad tremenda, porque si al final la comida no aparece en el plato de las familias cubanas, la gente no va a creer en las transformaciones». Al mismo tiempo –recordó–, «a otros cubanos, de otros sectores, les tocará potenciar otras transformaciones de las cuales ustedes también se beneficiarán».

En este punto, el Jefe de Estado insistió en que quienes pertenecen al sector agropecuario deben asumirse como «dueños de la ejecución de estas transformaciones», cuya implementación nos puede llevar «a un momento diferente en el desarrollo agropecuario del país y, por lo tanto, en la soberanía alimentaria». Instó a defender el concepto de que «el país se construye desde el surco y no desde una oficina ni desde un escritorio». Por tanto, dijo, «el aporte que pueden hacer ustedes al país es decisivo».

Las 176 transformaciones económicas y sociales, definió, no son «un simple cambio de norma», son «un cambio de lógica». Es «pasar a ser de ejecutores de planes a ser gestores del destino productivo de los alimentos para el país».

«Hoy –concluyó el Presidente– la tierra, los insumos, la comercialización, el financiamiento, están más cerca que nunca de ustedes. La ley abre puertas, pero los que atraviesan las puertas son los productores; la ley por sí sola no resuelve; por lo tanto, el llamado es que estemos listos para este desafío y que salgamos a buscar una victoria».

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