China rechaza declaraciones de políticos estadounidenses contra la cooperación con Cuba
La Embajada de China en Cuba denunció el carácter hegemónico de las recientes declaraciones de políticos estadounidenses y defendió el derecho de los países latinoamericanos a elegir libremente a sus socios
China ha expresado reiteradamente su respaldo a Cuba.Foto:Tomada de Internet
La Embajada de la República Popular China en Cuba rechazó las recientes declaraciones de políticos estadounidenses que, según afirmó, exageran las amenazas geopolíticas, recurren a maniobras ideológicas y atacan sin fundamento la cooperación entre China y Cuba.
En un comunicado, el portavoz de la representación diplomática china señaló que esas declaraciones están marcadas por la «obsoleta Doctrina Monroe» y por «prejuicios ideológicos de la Guerra Fría, lo que expone una vez más su carácter hegemónico, dominante y prepotente».
El mensaje también criticó la pretensión estadounidense de considerar al hemisferio occidental «como su propiedad privada y patio trasero» y rechazó el empleo de bloqueos, sanciones, intimidación y subversión como instrumentos que buscan imponer ese dominio.
«El derecho de los países latinoamericanos a elegir libremente a sus propios socios no debe ser interferido», subrayó el comunicado.
Al respecto, el portavoz sostuvo que lo que debe ser erradicado es «el hegemonismo y la política de poder, los bloqueos, las sanciones y la política de las cañoneras».
El comunicado enfatiza que China continuará apoyando firmemente a los países de la región en la defensa de su soberanía nacional, su seguridad y sus intereses de desarrollo, y se opondrá resueltamente a la injerencia externa en los asuntos internos de las naciones latinoamericanas.
De forma sistemática, China ha expresado el respaldo a Cuba en la defensa de su soberanía e integridad territorial, así como el rechazo al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la Isla.
Tras el golpe de Estado
El historiador Yevgeny Spitsyn habla sobre los sucesos de agosto de 1991. Cómo las acciones de Gorbachov y Yeltsin condujeron esencialmente a un golpe de Estado.
23 de agosto de 1991. Discurso de Boris Yeltsin en el pedestal del monumento desmantelado a F.E. Dzerzhinsky. Fuente/Autor: Yuri Abramochkin / RIA Novosti
Evgeny Spitsyn
Recientemente, el debate público se ha centrado cada vez más en la ilegalidad de los procesos relacionados con el colapso de la URSS. Ideas que se han vuelto obvias en las conversaciones cotidianas —«Gorbachov y Yeltsin destruyeron el país»— se están convirtiendo gradualmente en tema de discusión entre expertos, políticos destacados y figuras públicas que no se considerarían en absoluto «marginales». Las críticas se dirigen con mayor frecuencia a los Acuerdos de Belovezh, que parecen particularmente vulnerables desde una perspectiva legal. Sin embargo, este «caos jurídico» surgió mucho antes, inmediatamente después de los acontecimientos de agosto de 1991. El historiador Yevgeny Spitsyn explora los misteriosos y controvertidos sucesos de aquella época.
Mientras los "demócratas" aún celebraban el fracaso del "golpe sangriento" del Comité Estatal de Emergencia en Moscú, el periódico Tyumen News publicó un artículo del diputado del pueblo de la URSS, S. Vasiliev, titulado "El golpe de Estado de 1991 se ha consumado con éxito". En él, el autor, si bien no expresaba alegría por el fracaso del "golpe", afirmaba con razón que "se ha consumado un golpe de Estado en el país, cuyas devastadoras consecuencias serán percibidas por millones de nuestros conciudadanos mucho más adelante".
Han transcurrido treinta y cinco años desde entonces, pero la importancia de los sucesos de agosto como golpe de Estado sigue sin estar clara para la mayoría. Evidentemente, si en agosto de 1991 se hubiera producido un intento fallido de golpe de Estado, tras el regreso de Gorbachov a Moscú, todo debería haberse limitado a la detención de los conspiradores y al restablecimiento del statu quo anterior. Sin embargo, esto no ocurrió. El 22 de agosto de 1991, Gorbachov regresó a Moscú, pero no al poder.
Para comprender la esencia de estos acontecimientos, es necesario familiarizarse con algunos de los decretos de Yeltsin y las órdenes de su gobierno en aquel momento. El primer paso en este sentido se dio durante los sucesos de agosto, cuando Yeltsin emitió decretos transfiriendo todas las estructuras de la KGB, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Defensa de la URSS a su mando y asumió los poderes de Comandante Supremo en Jefe del país. Otro paso en esta dirección se dio con el decreto de Yeltsin «Sobre la garantía de la base económica de la soberanía de la RSFSR», que establecía que «el Consejo de Ministros de la RSFSR deberá, antes de enero de 1992, garantizar la transferencia y aceptación de todas las empresas y organizaciones subordinadas a la Unión, ubicadas en el territorio de la Federación Rusa, a la jurisdicción de los órganos de la administración estatal de la RSFSR. Las decisiones de los órganos de la Unión relativas al procedimiento de importación (exportación) de mercancías, así como al establecimiento de derechos de aduana, adoptadas sin el consentimiento de los órganos autorizados de la RSFSR, no serán válidas en el territorio de la RSFSR». Poco después, siguieron nuevos decretos de Yeltsin que hablaban de la transferencia de la «Compañía de Radiodifusión y Televisión de la Unión, la Agencia de Información Novosti y todas las editoriales, imprentas y demás empresas ubicadas en el territorio de la RSFSR, propiedad del PCUS, a la jurisdicción del Ministerio de Prensa y Medios de Comunicación de la RSFSR».
Durante esos mismos días, tuvo lugar otro acontecimiento importante, que incluso las publicaciones más democráticas del país ignoraron: la detención de los líderes del Estado de la Unión, en particular el vicepresidente G. Yanayev, el presidente del Consejo Supremo A. Lukyanov, el primer ministro V. Pavlov, el ministro de Defensa D. Yazov y el presidente de la KGB V. Kryuchkov, junto con otros líderes de la Unión involucrados en el Comité Estatal de Emergencia, no se produjo por orden de la Fiscalía General de la URSS, sino por orden de la Fiscalía General de la RSFSR.
El 22 de agosto, M. Gorbachev llegó al Kremlin e inmediatamente invitó a sus colaboradores más cercanos a la Sala de los Nogales, tradicionalmente reservada para los miembros del Politburó: A. Yakovlev, V. Bakatin, E. Primakov, G. Shakhnazarov, V. Medvedev, L. Abalkin, V. Kudryavtsev y A. Chernyaev. También fueron invitados el Jefe del Estado Mayor, M. Moiseyev; el Presidente del Comité de Supervisión Constitucional de la URSS, S. Alekseyev; el Fiscal General de la URSS, N. Trubin; el Ministro de Asuntos Exteriores, A. Bessmertnykh; y el Presidente del Tribunal Supremo de la URSS, E. Smolentsev.
Fue aquí donde se revocaron todos los decretos y órdenes del Comité Estatal de Emergencia y se realizaron nuevos nombramientos para puestos clave, tras lo cual M. Gorbachev firmó una serie de decretos sobre destituciones y nombramientos. V. Pavlov, V. Kryuchkov, D. Yazov, el jefe del servicio de seguridad KGB, Yu. Plekhanov, y el jefe de gabinete del presidente de la URSS, V. Boldin, fueron destituidos de sus cargos.
Cabe señalar que el presidente no tenía derecho a nombrar ni a destituir unilateralmente al primer ministro. Tampoco tenía tal autoridad sobre los demás miembros del Gabinete de Ministros de la URSS, puesto que la ley establecía explícitamente que «de conformidad con la Constitución de la URSS, el Gabinete de Ministros de la URSS es formado por el Presidente de la URSS, teniendo en cuenta la opinión del Consejo de la Federación de la URSS y con el acuerdo del Sóviet Supremo de la URSS. Los cambios en la composición del Gabinete de Ministros se realizan de la misma manera».
Por lo tanto, Gorbachov se vio obligado primero a convocar al Consejo de la Federación de la URSS y, tras obtener su consentimiento, someter el asunto a una reunión del Soviet Supremo de la URSS. Solo después de que el Parlamento de la Unión aceptara la dimisión del Primer Ministro y los ministros restantes, pudo emitir un decreto destituyéndolos de sus cargos. En consecuencia, la orden del Presidente de la Unión en este sentido era ilegal. Sin embargo, nadie le prestó atención, ya que la «democracia gorbachoviana» seguía imperando en el país.
G. Revenko fue nombrado nuevo jefe de la administración presidencial, el general del ejército M. Moiseyev se convirtió en ministro de Defensa de la URSS, el teniente general L. Shebarshin, jefe de la Primera Dirección General, fue nombrado presidente de la KGB, y B. Pankin fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores. Sin embargo, en esta reunión no se nombró a ningún nuevo jefe del Gabinete de Ministros de la URSS, y V. Doguzhiev continuó de facto desempeñando sus funciones. El decreto que nombraba al coronel general V. Trushin como nuevo ministro del Interior de la URSS no fue firmado, al igual que el decreto que destituía a B. Pugo.
Esta circunstancia aparentemente extraña se debió a que B. Pugo se suicidó esa misma noche, diciéndole a su hijo: «Todo fue un gran juego, perdimos, y el señor Gorbachov nos traicionó a todos. Es una lástima: nos compró tan bien y nos vendió tan barato». La muerte de Pugo sigue rodeada de controversia, aunque la teoría de que se suicidó rápidamente cobró fuerza, incluso antes de que concluyera la investigación. Sin embargo, esta historia sigue sin estar clara y plantea al menos dos preguntas: si B. Pugo primero mató a su esposa y luego se suicidó, ¿cómo pudo dispararse dos veces?, y ¿por qué encontraron a su esposa consciente?
Las muertes de B. Pugo y su esposa marcaron el inicio de una serie de fallecimientos extraños. Primero, el mariscal S. Akhromeyev fue hallado ahorcado en su despacho del Kremlin. Luego, N. Kruchina, director de asuntos del Comité Central del PCUS, se suicidó arrojándose por una ventana. Su predecesor en este puesto clave, G. Pavlov, y el subdirector del departamento internacional del Comité Central del PCUS, D. Lissovolik, también se suicidaron de la misma manera.
Mientras tanto, Boris Yeltsin estaba preocupado por los cambios de personal, no dentro del liderazgo ruso, sino dentro del gobierno soviético. Inmediatamente después de la represión del golpe de Estado, Boris Yeltsin invitó a Pavel Grachev a su despacho, le agradeció su ayuda y le ofreció el puesto de Ministro de Defensa de la URSS, pero este lo rechazó, afirmando que no estaba preparado para tal cargo. Entonces se decidió que Yevgeny Shaposhnikov sería el Ministro de Defensa de la URSS y Pavel Grachev su primer adjunto. Mientras el presidente ruso apenas comenzaba a abordar asuntos de personal de importancia nacional, se le informó que Mijaíl Gorbachov ya había realizado los primeros nombramientos, una medida que lo indignó.
En la mañana del 23 de agosto, B. Yeltsin se presentó ante M. Gorbachev y se cancelaron todos los nombramientos: el mariscal del aire E. Shaposhnikov se convirtió en el nuevo ministro de Defensa de la URSS, el general del ejército V. Lobov fue nombrado su primer adjunto y jefe del Estado Mayor, V. Bakatin fue nombrado presidente de la KGB de la URSS y V. Barannikov se convirtió en el nuevo ministro del Interior de la URSS.
Al mismo tiempo, M. Gorbachev no solo traicionó a todos los ministros que acababa de nombrar, sino que fue aún más allá y traicionó a todo el partido. Por orden del alcalde de Moscú, G. Popov, en coordinación con M. Gorbachev y G. Burbulis, el edificio del Comité Central del PCUS fue clausurado y precintado, y B. Yeltsin, estando en el presidium del Soviet Supremo de la RSFSR, firmó un decreto que suspendía las actividades de todos los órganos y organizaciones del Partido Comunista de la RSFSR ante las cámaras de televisión.
Posteriormente, el 24 de agosto, M. Gorbachev firmó una declaración en la que no solo renunciaba a su cargo de Secretario General del Comité Central, sino que también solicitaba la disolución del Comité Central del PCUS. Ese mismo día, tras disolver el Gabinete de Ministros de la URSS, emitió un decreto por el que creaba un nuevo órgano ejecutivo —el Comité para la Gestión Operativa de la Economía Nacional de la URSS— y nombró al Primer Ministro ruso I. Silayev para dirigirlo. También se nombraron tres viceprimeros ministros: A. Volsky, G. Yavlinsky y Yu. Luzhkov, junto con tres ministros de la Unión: el Ministro de Economía y Previsión Y. Saburov, el Ministro de Finanzas I. Lazarev y el Ministro de Comercio A. Khlystov, quienes ocupaban cargos equivalentes en el gobierno ruso.
Todas estas medidas adoptadas por el presidente del país eran claramente inconstitucionales, ya que: 1) la creación de nuevos órganos ejecutivos, según la Constitución de la URSS, era prerrogativa exclusiva del parlamento; y 2) el Gabinete de Ministros de la URSS fue disuelto, pero no abolido, por lo que el presidente tampoco tenía derecho a transferir sus poderes y funciones a otro órgano gubernamental.
23 de agosto de 1991. Manifestación en el edificio precintado del Comité Central del PCUS y del Comité de la Ciudad de Moscú del PCUS. Fuente/Autor: Alexey Boytsov / RIA Novosti
Posteriormente, el Consejo de Ministros de la RSFSR adoptó una resolución que establecía que "hasta la formación de un nuevo Gabinete de Ministros de la URSS, la dirección de todos los ministerios y departamentos de la URSS, sus asociaciones subordinadas, empresas y organizaciones ubicadas en el territorio de la RSFSR, será asumida por el Consejo de Ministros de la RSFSR", lo cual constituía una violación de la Constitución vigente de la URSS.
El 24 de agosto, siguieron cuatro decisiones más muy importantes, pero completamente ilegales: 1) transferir los archivos de la oficina central del KGB de la URSS y sus departamentos en las repúblicas, territorios y regiones a la jurisdicción de los organismos archivísticos de la RSFSR; 2) transferir a la jurisdicción del KGB de la RSFSR todas las formas de comunicaciones gubernamentales secretas, incluido el cifrado de documentos, que operan en el territorio de la URSS; 3) aceptar en el balance del Comité Estatal de la RSFSR para la Administración de la Propiedad Estatal locales no residenciales, edificios y estructuras ocupadas por el Gabinete de Ministros de la URSS, ministerios, departamentos y organizaciones de la URSS; 4) declarar como propiedad estatal todos los bienes inmuebles y muebles pertenecientes al PCUS y a la PCFSR, incluido el efectivo en rublos y moneda extranjera.
Simultáneamente, bajo el liderazgo directo de M. Gorbachev, B. Yeltsin y V. Bakatin, se inició la "reforma" de la KGB, que se desarrolló en dos líneas principales. La primera consistió en la completa desintegración y fragmentación de la KGB de la URSS en varias agencias independientes, despojándola de su monopolio sobre todas las actividades relacionadas con la seguridad. La segunda línea fue la descentralización total o desintegración vertical, otorgando plena autonomía a las agencias de seguridad republicanas, junto con la coordinación primordial de las estructuras interrepublicanas.
A finales de agosto de 1991, todas las fuerzas especiales fueron retiradas del KGB, la Novena Dirección se transformó en la Dirección de Seguridad bajo la Presidencia de la URSS, y la Octava Dirección, responsable de las comunicaciones gubernamentales, el cifrado y la inteligencia electrónica, se transformó en el Comité de Comunicaciones del Gobierno bajo la Presidencia de la URSS. Tras estos cambios estructurales, llegó el turno de las unidades más grandes del KGB: inteligencia, contrainteligencia y tropas fronterizas. A finales de octubre de 1991, el KGB fue finalmente desmantelado y dividido en tres estructuras independientes: el Servicio Interrepublicano de Seguridad de la URSS, dirigido por V. Bakatin; el Servicio Central de Inteligencia de la URSS, dirigido por el académico Yevgeny Primakov; y el Comité para la Protección de la Frontera Estatal de la URSS, dirigido por el coronel general I. Kalinichenko.
Así, a principios de septiembre de 1991, Mijaíl Gorbachov había perdido casi todos los resortes del poder ejecutivo, cediendo el control de la economía, la radio y la televisión, y las comunicaciones gubernamentales. Todo esto, en conjunto, indica que, bajo la apariencia del llamado golpe de agosto, se había iniciado un verdadero golpe de Estado, liderado por Boris Yeltsin.
Lugar de trabajo/Cargo: Asesor del Rector de la Universidad Pedagógica Estatal de Moscú
Evgeny Yuryevich Spitsyn, historiador y educador. Se graduó de la Universidad Pedagógica Estatal de Moscú en 1991. Cuenta con 25 años de experiencia docente. De 2000 a 2008, fue director de una escuela de Moscú. Desde 2016, es asesor del rector de la Universidad Pedagógica Estatal de Moscú. Es autor de "Curso completo de historia de Roma...".
Díaz-Canel: «Mientras haya en Cuba aulas con estudiantes, y escuelas con maestros, hay nación, hay Patria, hay Revolución y hay Socialismo»
Desde el emblemático Paseo del Prado, en la Habana Vieja, escenario que guarda huellas de la escuela donde el maestro Mendive formó al joven Martí, el Presidente Díaz-Canel comentó al equipo de prensa de la Presidencia de la República de Cuba que «Iniciar este curso escolar era, para todos, un enorme compromiso»
Foto:Estudios Revolución
«Mientras haya en Cuba aulas con estudiantes, y escuelas con maestros, hay nación, hay Patria, hay Revolución y hay Socialismo». Así ratificó en la mañana de este martes el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, una vez concluido el Acto Central Nacional por el inicio del Curso Escolar 2026-2027.
Desde el emblemático Paseo del Prado, en la Habana Vieja, desde ese escenario que guarda huellas de la escuela donde el maestro Mendive formó al joven Martí, el Presidente Díaz-Canel comentó al equipo de prensa de la Presidencia de la República de Cuba -no sin antes reparar en la emoción que inspiran estas horas cuando el país abre las aulas-: «Iniciar este curso escolar era, para todos, un enorme compromiso».
Compartió esa idea porque, en su entender, se trataba de «iniciar el curso escolar en el centenario del natalicio del Comandante en Jefe, en medio de la situación que estamos viviendo».
Rodeado de niños, de adolescentes y jóvenes que habían tomado parte en un acto marcado por la belleza y por las emociones, el dignatario quiso compartir tres reflexiones esenciales con los reporteros; y en la primera hizo alusión a «la victoria que está hoy en las aulas cubanas con el inicio de este curso escolar».
Un segundo elemento -señaló- está relacionado con «el fruto de un esfuerzo colectivo». Y un tercer elemento, dijo, «es el reto, el desafío que tenemos de enseñar y de aprender» mientras se actúa inmersos en transformaciones.
Foto: Estudios Revolución
El triunfo en las aulas
«El triunfo está en las aulas -enunció el Jefe de Estado- porque, como explicaba la ministra (de Educación, Naima Ariatne Trujillo Barreto), este no ha sido el sonido de un timbre de rutina ni de un timbre cotidiano».
«Es haber iniciado el curso escolar en medio de una situación compleja que no podemos negar, ni ante nuestros maestros, ni ante nuestros estudiantes, ni ante nuestros niños, ni ante nuestros adolescentes».
Díaz-Canel Bermúdez destacó que el inicio del presente curso escolar «es también mostrar la capacidad de un país, de una nación, de una Revolución, donde la pasión por el saber y el amor a la Patria se imponen a todas las restricciones, se imponen a esa política genocida de bloqueo» que pretende -denunció- arrastrar a un país a la barbarie.
Iniciar este curso, resaltó el Presidente cubano, «es una respuesta ante la barbarie colonizadora que nos tratan de imponer. Es la voluntad de un pueblo, de una Revolución. Es voluntad política. Es voluntad pedagógica. Es voluntad de nación de que el conocimiento, la pasión por aprender, se van por encima de cualquier adversidad».
«Y yo creo que cuando se logra esto, y cuando se logra este triunfo en las aulas, en las condiciones en que se ha hecho, eso demuestra también la altura, la estatura de un pueblo y de una nación».
Fruto de un esfuerzo colectivo
Sobre el fruto que nace del esfuerzo colectivo habló el mandatario: «Hemos visto -significó- semanas intensas de trabajo, donde han estado todas las estructuras de dirección de la Educación, de los organismos formadores -desde la base, desde las escuelas, hasta la nación-, participando junto a las familias, junto a la comunidad, junto a todas las instituciones, junto a todos los Organismos de la Administración Central del Estado, a las instituciones provinciales y municipales, tratando de mejorar las escuelas, tratando de crear condiciones en medio de estas adversidades».
En opinión del Jefe de Estado, lo anterior «entraña también un sentido» de cómo «todos le aportamos a la educación, y de cómo todos defendemos la educación». Y en ese punto de sus declaraciones contó a los periodistas sobre cómo, hace unos meses, había pedido a los titulares de Educación y de Educación Superior, y «al resto de los ministros de los organismos formadores, que en medio del bloqueo energético y del recrudecimiento del bloqueo nos diseñaran qué curso podíamos afrontar sin negar que íbamos a hacer de todas maneras el curso».
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Al respecto, el mandatario expresó: «Sabía que les estaba dando una tarea muy difícil. Y nunca dudé, pero siempre pensé en cuáles serían las opciones que se podrían poner».
«Y creo que al cabo de dos semanas ellos presentaron la primera propuesta de cursos escolares; y fue una propuesta realmente innovadora, realmente creadora». Díaz-Canel Bermúdez resaltó que ese tipo de respuesta, en condiciones tan adversas, solo puede ser generada por «el compromiso y la confianza en la Revolución».
Por lo anterior, por «este esfuerzo de todos que nos ha permitido el fruto de iniciar el curso escolar», el Jefe de Estado afirmó: «Vale la pena que hagamos un agradecimiento y un reconocimiento a todos nuestros maestros, a todos nuestros profesores, a todas nuestras instituciones, a los padres, a las familias, a las comunidades por lo realizado».
«Y un tercer tema, entonces, es el reto de cómo enseñamos y cómo aprendemos en tiempo de transformación. Porque no solo se trata de iniciar el curso: es iniciar el curso y es cómo defendemos, en medio de la complejidad, la calidad del curso».
El Presidente cubano declaró a los reporteros: “Digo mucho más: lo que hemos conspirado entre todos, lo que nos hemos propuesto es que, en un curso tan difícil, vamos a ir por más calidad en la educación».
«Cada aula se convertirá en un taller de soluciones. Será un curso difícil, pero será un curso digno».
«Este inicio del curso es un abrazo al optimismo y es una expresión de la decisión que tienen la Revolución y el país de seguir defendiendo una conquista social tan sublime, tan paradigmática como es para todos nosotros la nación. Es dar derecho a nuestros hijos, a nuestros nietos, a nuestros jóvenes y niños de educarse; y es también darles el derecho a soñar y que podamos compartir los sueños».
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Un llamado a los maestros, a los estudiantes, y a la familia
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba quiso hacer un llamado, primeramente, a los maestros, de quienes dijo: «Sabemos que también tienen las complejidades de la vida cotidiana dentro de su seno familiar, que su salario no es el que quisiéramos ni es el que remunera todo el esfuerzo».
A ellos, Díaz-Canel Bermúdez envió este mensaje: «Que tengan conciencia de que ellos son la columna vertebral, junto a nuestros creadores y artistas, de la resistencia cultural de este pueblo; que necesitamos de su capacidad de innovación; necesitamos también de su dedicación, de su entrega y de su abrazo a los niños que puedan estar en una situación de mayor vulnerabilidad».
«Porque ellos -dijo el mandatario sobre los maestros- no son solo transmisores de conocimiento: nuestros maestros, nuestros profesores, nuestro personal docente, son ante todo formadores de la resiliencia que nos distingue como nación y que nos distingue como pueblo».
A los jóvenes, a los estudiantes, el Presidente de la República de Cuba expresó: «Que tengan conciencia de que todo este empeño se hizo por ustedes, de que todo este esfuerzo colectivo se hizo por ustedes. Por lo tanto, no hay justificación para que, cuando nos falte un recurso didáctico, cuando nos falte un recurso pedagógico, esa sea la excusa para no aprender».
«Al contrario: entréguense con pasión al estudio, entréguense con pasión a conocer y que eso sea parte también del aporte de ustedes a ese esfuerzo cotidiano y a ese esfuerzo tan grande que ha hecho todo el país para que hoy se iniciara el curso».
A la familia cubana, el dignatario recordó con énfasis que «la escuela sola no puede» y que, entre todos, entre escuela y familia, «tenemos que aportar» y «tenemos que defender esta obra».
Hacia el final de sus declaraciones, Díaz-Canel Bermúdez extendió un mensaje a la sociedad cubana: «Feliz inicio del curso, y deseamos a todos éxitos en el mismo».
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No suena un timbre cualquiera
El Acto Central Nacional por el inicio del Curso Escolar 2026-2027 abrió recordando a Fidel, resultó emotivo de principio a fin: lleno de arte, de música, de danza, del talento de niños, adolescentes y jóvenes. Un inicio que, muy justificadamente, podía arrancar alguna lágrima por estarse viviendo la evidencia de que, contra todo pronóstico y a pesar de un enemigo que está negando la vida por múltiples caminos y maniobras, la Isla reabre sus aulas para sembrar saberes y sentimientos en el alma de sus hijos.
Fue una mañana hermosa, muy cerca del mar, que también contó con la presencia del miembro del Buró Político y Primer Ministro de la República de Cuba, Manuel Marrero Cruz; así como de otros dirigentes del Partido Comunista, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de masas y estudiantiles, los organismos formadores y otros que sostienen relaciones de trabajo con el sector de la Educación.
A cargo de Naima Ariatne Trujillo Barreto estuvieron las palabras centrales del Acto. Ella, expresó a todos: «Otra vez es septiembre, y como en cada jornada del primer día del noveno mes del año, reabre sus puertas la Escuela Cubana. El sol que asoma e ilumina en esta fecha aulas, patios e instituciones, anuncia el nuevo comienzo, y deja ver la algarabía de la llegada de nuestros niños, el paso seguro y tierno de los maestros, el andar urgente y esperanzador de las familias».
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«Así ha sido, para cada generación, en el goce de la conquista que nos ha dado identidad y que el mundo reconoce como la gran obra de la Revolución».
Naima resaltó que «el timbre que nos convoca hoy suena distinto. No es solo el repique de una campana, la señal de un altavoz, o el llamado firme del maestro invitando al comienzo: Es el latido de una nación que decide, una vez más, apostar por su futuro. Es el sonido de la resistencia, de la ternura y de la esperanza. Se escucha con la fuerza de quienes sabemos que educar es lo más noble y justo que podemos hacer».
La titular hizo énfasis en que «la educación en Cuba no se negocia. No se mide en pizarras nuevas ni en uniformes impecables, aunque lucharemos cada día, en cada instante, por tenerlos». Lo dijo porque «la educación en Cuba se mide en la dignidad de no abandonar a nadie», y «se mide en la certeza de que, aunque falte un recurso, sobrará la creatividad, la solidaridad y el amor de nuestro magisterio».
Naima habló de Fidel como inspiración; evocó «uno de los más trascendentes acontecimientos para los educadores cubanos y para nuestro pueblo todo: Aquella epopeya que cambió para siempre el rostro de Cuba, la Campaña de Alfabetización de 1961»; y reflexionó que, 65 años después, «nos enfrentamos a nuevos desafíos, pero el espíritu y la determinación son los mismos».
La ministra recalcó que «el gran reto de este curso y nuestra victoria mayor, será hacer sostenible cada día de aprendizaje». E hizo hincapié en que este curso «está concebido desde la flexibilidad y la respuesta individualizada. Cada escuela, cada territorio, cada comunidad tiene sus propias condiciones y posibilidades, y por eso las decisiones se tomarán desde lo local».
A los maestros, enfrascados en alistar el nuevo curso, la ministra agradeció por el heroísmo; y a las familias pidió confianza y participación. Igualmente, extendió un mensaje al estudiantado:
«Les decimos que este curso será un desafío, pero también una oportunidad. Sepan que sus sonrisas, su curiosidad y su deseo de aprender son la razón principal de nuestro esfuerzo».
El programa de la Unión de Escritores Rusos reunió a representantes de tres sindicatos creativos.
Bajo las bóvedas de este singular lugar donde se entrelazan arte y vida, verdad y talento, fe y amor a la patria, tuvo lugar el último programa del proyecto literario y patriótico «La Palabra del Donbass». El evento se celebró en la Galería Estatal de Arte Vasili Nesterenko de Moscú. El Artista del Pueblo de Rusia saludó personalmente a los escritores e invitados, expresando en su discurso de bienvenida que todo creador debería preguntarse si su obra es verdaderamente nacional y sirve a la patria.
Siguiendo con este tema, la anfitriona de la velada, la poeta Elizaveta Haplanova, señaló que, con el inicio de la Operación Guerra de Secesión (SVO), numerosas personas y organizaciones creativas movilizaron todo su talento y recursos para apoyar la decisión del Presidente y fortalecer el espíritu de nuestros soldados. La unidad de escritores y artistas en este fervor cívico se evidencia aún más en el encuentro celebrado en la galería, en una sala que exhibe pinturas monumentales dedicadas al heroísmo de los soldados rusos durante la Gran Guerra Patria y las operaciones militares en Siria y el Donbás. No es casualidad que la escenografía del programa se ambientara junto a la obra de Vasili Nesterenko, "Defensores de Novorossiya". La Unión de Escritores de Rusia, continuando con el movimiento "Escritores de Rusia al Frente", donó 100 libros sobre la SVO, incluyendo los de la serie "La Palabra del Donbás", para su exhibición en la galería. Esto fue posible gracias a la colaboración con la Editorial Veche y el Ministerio de Defensa ruso. Nikolai Ivanov, secretario ejecutivo de la secretaría del Consejo, destacó la importancia de dicha colaboración en su discurso.
Esta sólida amistad creativa se manifiesta en una amplia variedad de ámbitos, incluyendo el trabajo con autores emergentes, miembros de la Unión de Escritores de Rusia. Un verdadero motivo de orgullo, no solo para los colegas sino para todo el país, es el "Llamamiento al Frente" de la Unión de Escritores de Rusia, mediante el cual se admitía a combatientes en la organización incluso con manuscritos; los defensores de la patria a veces no tenían tiempo para publicar y promocionar sus libros. Uno de los representantes más destacados de este llamamiento, Sergei Lobanov, condecorado con la Orden del Valor, inauguró la sección de poesía de la velada leyendo un fragmento de su poema "Cuando termine la guerra". Manteniendo vivas las tradiciones creativas y espirituales de la Unión de Escritores de Rusia, los poetas Gennady Ivanov, Anna Tokareva, Nikolai Besedin, Sergei Bersenev, Grigory Vikhrov y Vasily Popov también ofrecieron inspiradoras interpretaciones. Svetlana Belova pronunció un emotivo discurso, entregando a Vasily Nesterenko una vela de acampada en nombre de los escritores voluntarios. La poeta Irina Penukova habló en representación de la región fronteriza de Bryansk. La dramaturga Svetlana Tishkina, madre de un soldado caído, representó a Luhansk. El público la ovacionó de pie, compartiendo su dolor personal y el de todos los habitantes del Donbás.
Pyotr Akayomov, presidente de la Comunidad del Donbass y miembro de la Unión de Escritores Rusos, ofreció unas palabras de apoyo a sus compañeros, destacando la notable magnitud de las obras expuestas en la galería y expresando su esperanza de que continúe la colaboración.
En nombre de la editorial Veche, intervinieron su redactor jefe, el poeta Sergei Dmitriev, y el director general de la editorial y vicepresidente ejecutivo de la Unión Rusa del Libro, Leonid Palko. Leonid Leonidovich entregó la Insignia de Honor de la RBU a los poetas Valery Khatyushin, redactor jefe de la revista Molodaya Gvardiya, y Sergei Antipov, redactor jefe de la editorial Serebro Slov. El Ministerio de Defensa ruso otorgó medallas departamentales a los participantes en los desembarcos literarios en Siria: Nina Popova, subsecretaria ejecutiva de la Unión de Escritores de Rusia, y Ripsime Ayrapetyants, solista de la Orquesta de Cámara Estatal Virtuosos de Moscú. Leonid Palko, como representante de la Comisión de Premios de la Presidencia de la Federación Rusa, entregó una carta de agradecimiento de Vladimir Putin a Elizaveta Haplanova, subsecretaria ejecutiva de la Unión de Escritores de Rusia y anfitriona del evento.
Entre los momentos más destacados de la velada se incluyeron la canción "Callsign-Russia" de Nadezhda Kolesnikova, con letra de Viktor Kiryushin, y la composición original de Alexander Ananichev, "Hold On, Soldier". Además, la virtuosa interpretación al violín de Ripsime Hayrapetyants conmovió a todos los que participaron ese día en el movimiento "Word of Donbass".
Otro año más Santa María la Real de Nieva honra a la Soterraña. Ha pasado un año, ¡Cómo corre el tiempo!, desde que en este medio publiqué un artículo sobre la singularidad de esta fiesta. Casi como uno más de de esta villa, al llegar estas fechas me impulsa el ánimo a escribir sobre los matices tan propios, que hacen vivir la fiesta a los vecinos de este lugar. Cuando llega el 29 de agosto, fecha todos tenemos in mente por el comienzo de las novenas, el pueblo se viste de fiesta. Ha pasado un largo invierno , pero la llegada de agosto anima a la localidad, gracias al impulso del Ayuntamiento, Asociación El Claustro…, siendo frecuentes eventos gastronómicos y culturales los fines de semana, pero no es, repito ,hasta el 29 de agosto cuando la tradición vuelve a casa, porque es eso la fiesta patronal, un viaje de regreso a la raíz de nuestra tierra. En Santa María la fiesta no necesita presentación , basta con que las terrazas del Café España y del Tangolio (¡qué alegría ver abiertos estos establecimientos tan emblemáticos de la localidad tras vicisitudes de épocas no tan lejanas!) se llenen y el sonido de las campanas llamen a la cita anual ; la fiesta , aquí, no se escribe solamente en un programa municipal (muy bello, por cierto), ni por el número de actuaciones musicales…, se reconoce por la memoria de las gentes, porque eso son las fiestas de la Soterraña, las raíces de esta villa , cuyo símbolo es esa imagen, la Morenita, aparecida hace más de seis siglos , y, que con el patrocinio de otra mujer, la reina Catalina de Lancáster ,dieron esas dos “reinas” en este pizarral de Nieva origen a esta querida villa. Aquí se comenta el paso del tiempo pero, afortunadamente, la tradición permanece casi intacta, las novenas, con ese final el 6 de septiembre en el que estallan tras el canto de la salve, desgarrados “los últimos ayes” con los primeros y emocionados ¡Viva la Soterraña!¡Viva la Morenita! A continuación , desde el balcón del Ayuntamiento, el pregón, en este caso seguido con admirable atención , la proclamación de la reina y damas…la verbena. Llegan los días grandes, el 7 con su primera procesión y su Ofrecimiento de Cirios (proclamado fiesta de interés cultural), donde con una iglesia abarrotada, el silencio total es roto con el sonido de la pandereta y los desgarrados antiguos cánticos implorando beneficios a la Patrona. El día 8 , con su misa solemne , donde se lucen las mejores galas y su procesión culminando con esa imagen a contraluz de la Soterraña entrando por la Puerta del Perdón, ofreciendo el espectáculo maravilloso del ocaso de nuestra tierra, mientras la banda de música entona el Himno Nacional y los sones de la dulzaina resuenan con fuerza en las naves de la iglesia, con grandes filas de danzantes provocando en las danzas ese característico sonido rítmico del calzado en el curioso suelo de madera del templo, mientras la carroza se acerca lentamente, pues las jotas impiden su avance, hasta el altar mayor.
Virgen de la Soterraña en Santa María la Real de Nieva.
Momento muy esperado ese ascenso de la Virgen al trono entonando enfervorizado la salve con la emoción contenida y ¡hasta el año que viene! Será, sin duda, la frase más escuchada, porque aquí acaba el capítulo anual importante para los de Santa María; luego viene la fiesta a la que se unen en el disfrute forasteros, las verbenas, los fuegos artificiales… Un día importante es, aunque debido entre otras cosas a la despoblación de la comarca ha perdido relevancia, el día 9, ¡Los toros de la villa! Aquí me encuentro con dos sentimientos personales muy enfrentados, por un lado el grato recuerdo de mis abuelos viniendo a la corrida de toros , pues mi abuelo, criado de labranza en aquellos años, tenía derecho en su contrato anual a la entrada de ese festejo; luego , de muy niño, viniendo con mis padres en el servicio de autobuses que ese día ponía La Serrana para ir a los toros ; después comer el cuarto de asado en la Posada de la Virgen y contemplar los fuegos artificiales y los interminables saludos a conocidos de la comarca hablando de la buena o mala cosecha del año, ya recogida en esas fechas, entre el aroma a la fritura de los churros , los altavoces de la tómbola, mientras una multitud llena la plaza y los numerosos bares . ¡Cómo recuerdo los establecimientos hosteleros de entonces! ; a los que cité anteriormente añado , La Escopeta, La Posada de la Virgen , Miguel , Rufo, fonda de Juanito, La Sin Rival….Otros tiempos en que Santa María la Real abastecía a tantos pueblos, entonces aunque pequeños , con población. Decía sentimientos enfrentados, porque a lo anterior, me da pena observar la plaza de toros, en el estado en que se halla, algo que se edificó en 1848 , por gente de la localidad, una plaza centenaria , de pizarra extraída en el lugar donde se asienta con un ruedo de nada menos que 50 metros, que la convierten en uno de los más amplios de España, por encima de varias plazas de primera, donde nada menos que Cúchares el 9 de setiembre del 1848 hizo el paseíllo en su inauguración, donde e Mazzantini toreó en 1983 y estuvo contratado para 1896, pero al encontrase enfermo fue sustituido, pero desde un palco presenció la corrida junto a la Infanta Isabel, donde toreó el gran Frascuelo, y , en fiestas de 1876, José Machío Martínez brindó la muerte de un toro al Rey Alfonso XII, que presenciaba la corrida acompañado de su hermana “la Chata”; curioso fue lo ocurrido en 1879 , pues se llegó a suspender el festejo porque los diestros se negaron a torear el ganado reseñado , por no cumplir sus expectativas , lo que provocó un sonoro alboroto .Plaza donde se ha rodado alguna película , como El monosabio, que recientemente ha sido programada en tv. En fin, coso centenario, con historia, que restaurado sería una auténtica joya y con sus originales muros de pizarra se convertiría en una de las plazas de toros más originales del país, y, que año a año se va deteriorando sin remedio. Esperemos que algún día el patrimonio de los pueblos, en esta España vaciada, sea valorado como merece. Aquí tenemos varios ejemplos. La Saleta, por lo que todo el pueblo clama, para conservar el singular edificio, que en otro tiempo, el siglo pasado, fuera un reconocidísimo colegio de los dominicos, y, sin irnos muy lejos la antigua estación de ferrocarril de Ortigosa de Pestaño, auténtico símbolo, no sólo para ese pueblo, sino para toda la comarca, y que presenta un estado ruinoso, un edificio precioso, que podría tener alguna utilidad, museo, centro de interpretación… Es triste que las grandes ciudades mimen, y eso está muy bien, su patrimonio y el de los pueblos quede olvidado de la Administración. Parece que con hacerse una foto los políticos con un rebaño en campaña electoral ya han cumplido; las promesas quedan ahí. Por eso, y para terminar, la fiesta debiera entenderse como un acto de resistencia al olvido, contra la uniformidad. Los pueblos no tienen por qué parecerse a las urbes , pero necesitan oportunidades, servicios…es decir, futuro. Pero hay algo que nunca nos quitarán y es “el tiempo que nos queda”, pero no el que nos queda de vida, sino el que nos queda en el corazón después de haberlo vivido. Ojala las estrofas del último día de novenas se cumplan, dicen así: Sucumben los grandes imperios// con bellas ciudades llegan a morir// pero el pueblo donde el pie pusiste// no dejará nunca , nunca de existir. Desde aquí, dejando penas atrás, con espíritu festivo y lleno de esperanza, me uno al: ¡Viva la Soterraña! ¡Viva la Morenita! ¡ Viva Santa María la Real de Nieva!