2026-09-02

 

Un estudio sobre el serbal

Todo autor desea ser comprendido de la manera en que lo concibió.

Alexander Rudyakov
Alexander Rudyakov

Alexander Rudyakov , Doctor en Ciencias Filológicas, Profesor, Miembro del Presidium del Consejo dependiente del Presidente de la Federación de Rusia para la Implementación de la Política Estatal en el Ámbito de Apoyo a la Lengua Rusa y las Lenguas de los Pueblos de la Federación de Rusia

En mi "estudio" de julio, anuncié una búsqueda del "punto" y el "mango" que, en mi profunda convicción, comprenden todos los instrumentos y herramientas humanas, implementos y herramientas, en ese instrumento humano tan importante conocido como texto... El texto es algo que las personas intercambian casi constantemente en el proceso de interacción social continua, en el deseo inherente de influir en la visión del mundo de los interlocutores... Es precisamente para este propósito que los textos, como forma de lenguaje natural, surgen y existen... Ver el texto como una colección de sonidos o letras, o, Dios no lo quiera, párrafos, es, por decirlo delicadamente, idealista...

 

Hace mucho tiempo, en la década de 1960, cuando tenía unos 14 años y empezaba a leer las monografías sobre literatura y lengua que llenaban las estanterías del estudio de mis padres, mi madre trajo a casa un disco de Tatyana Doronina, en el que la entonces famosa actriz recitaba poemas de Marina Tsvetaeva y Dmitry Kedrin. Fue entonces cuando escuché por primera vez esas tres breves estrofas de "Con un pincel rojo..." (no incluyo la letra aquí para ahorrar espacio; seguro que muchos la conocen y otros la encontrarán fácilmente). Me dejaron perplejo durante mucho tiempo, incapaz de explicar su inimaginable calidad poética y su fuerza poco femenina "metafóricamente", "tropicalmente" o "epitéticamente".

Lo más importante al leer un texto es reconocer claramente que no se trata de un revoltijo de palabras y signos de puntuación, sino del discurso de una persona viva que ha comprendido algo importante y se esfuerza por transmitir esa comprensión para nuestro beneficio. No hay otra forma de influir en la visión del mundo de un interlocutor: solo mediante la creación de textos con distintos grados de perfección.

A lo largo de muchos años impartiendo conferencias sobre la estructura del texto a diversos públicos, he recopilado una colección de reacciones inmediatas a este poema. Cada una ejemplifica, por un lado, la naturaleza elemental de nuestra percepción cotidiana del texto (una idea errónea muy común, basada en un desprecio total por el hecho de que el texto es un todo, fundamentalmente incapaz de ser explicado por la simple suma de sus componentes; esto significa que un texto no se entenderá si se lee línea por línea, palabra por palabra, "rollo por rollo", sin considerar el papel de estos elementos en la creación del todo); Por otro lado, la falta de habilidad para leer y comprender, la lectura profunda, el deseo de salir del paso con la primera impresión superficial, la primera reacción superficial, respaldada, por regla general, por una afirmación pomposamente pronunciada de que hay tantas lecturas como personas, que solo el poeta sabe lo que quería decir, que no tenemos derecho a juzgar lo que el poeta quería decir (por cierto, la conciencia de que el texto es esencialmente un instrumento de influencia sobre el interlocutor “elimina” esta última afirmación: no hay textos “para uno mismo”, el texto es siempre “para otro”, y el creador del texto lo crea, siempre esperando ser comprendido).

Esta reacción es típica y… sumamente humana: una persona que vive en sociedad, sometida a una influencia verbal constante, desarrolla poderosos mecanismos de defensa para preservar su visión del mundo, su consciencia, su identidad —la falta de atención y la incomprensión—. Desactivar estos mecanismos de inmediato, sin esfuerzo, resulta bastante difícil.

La primera versión es casi siempre: «poemas sobre el otoño». La segunda: «poemas sobre un cumpleaños». Normalmente, el público oiría como respuesta que, en este caso, estos poemas no se diferenciaban de «Finales de otoño...» de Nekrasov o de la canción de Gena la Cocodrilo... Luego, cuando el público se daba cuenta de que el conferenciante esperaba algo especial, entraba en juego el conocimiento de la biografía de la poetisa, y seguía la versión obligatoria: nostalgia, añoranza, etc., una versión completamente ajena al texto e inspirada por la información sobre el destino de Tsvetaeva que existe en el imaginario colectivo. Solo después de completar este «programa obligatorio» comenzaba una lectura más o menos atenta del texto, es decir, un deseo más o menos persistente de comprender.

Cabe mencionar que en casi todas las aulas había una persona con talento para la comprensión, con la capacidad de ver el "significado" (inventé este término para explicar a los estudiantes dónde se "ocultan" la semántica, el significado y el contenido de una palabra, un texto o un idioma), y esta persona solía decir: estos son poemas sobre el deseo de vivir... Y esta frase se convirtió en el primer paso para comprender lo que Tsvetaeva intenta decirnos...

¡Es extraño a primera vista! ¿Qué tiene que ver la vida con esto? ¡La vida no se menciona en absoluto en el texto!

¡Sí! Pero ese es precisamente el genio de quienes crean las herramientas ideales para influir en nuestra visión del mundo...

Permítanme repetir: ante nosotros se encuentra un instrumento creado por la poetisa para transmitir a su interlocutor (y el lector es el interlocutor: simplemente distante en el tiempo y el espacio) una comprensión importante, desde su punto de vista, adquirida a través de la adversidad, cuya aceptación puede liberarnos de ilusiones y errores. Y este instrumento —ideal, perfecto en su estructura interna— tiene una «punta» y un «mango»...

Sería muy ingenuo pensar que tales textos pudieran dedicarse a la existencia del otoño, ¡un cumpleaños!... Esto es un texto de consejos, una receta, una ayuda, una revelación. Nuestra tarea es escuchar al interlocutor, comprender qué consejos nos da y aceptarlos (¡o no aceptarlos!).

Un texto tiene elementos y componentes. Los elementos son obvios, pero los componentes —el "punto" y el "manejo"— requieren una atención cuidadosa.

¿Cómo surge mágicamente en Tsvetaeva la idea de la vida y el deseo de vivir?

El camino hacia la comprensión comienza con una lectura atenta, con la memorización, con el intento de recitar el texto como si fuera un monólogo propio. Es importante comprender que, incluso para entender el texto más complejo —sobre todo uno clásico—, contamos con un compañero: alguien que necesita profundamente nuestra comprensión. Este es nuestro interlocutor: el autor del texto.

Quienes creamos nuestros propios textos deseamos, ante todo, que se nos entienda exactamente como lo concebimos. El autor de cualquier texto, por primitivo que sea, siempre espera que alguien logre superar la falta de claridad, las repeticiones y las inconsistencias y... lo comprenda.

Los autores de textos brillantes e ingeniosos —estructurados idealmente para influir en el interlocutor— siempre dejan algún tipo de insinuación, una pista, un guiño: «No me tomes al pie de la letra, lee con atención; verás, no es exactamente lo que parece a primera vista…»

Es una especie de "aspereza" semántica que yo llamo "padrastro". Muy a menudo, se convierte en ese leve asentimiento hacia el final del hilo, el que podemos tirar para desenredar la madeja...

En “Red Brush...” esta pista es la frase “Yo... quiero roer... un cepillo de serbal”...

Por supuesto, esta frase no alude a las preferencias gastronómicas de la poetisa. Si volvemos a la primera estrofa, veremos claramente que su función en la estructura del texto es «vincular» el serbal con la vida: «El serbal se iluminó; yo nací»... Solo aquí, solo en este texto, la palabra «serbal» adquiere un significado especial, propio de Tsvetaeva. Y de esto... quiero vivir...

La segunda estrofa nos habla de cómo prometía ser la vida el día del nacimiento, de lo festivo y alegre que era ese día: el sábado, el repique de las campanas, la fiesta apostólica… nacer en ese día era la promesa de una vida igualmente festiva y alegre. Y esta creencia perduró hasta el «ahora», en la tercera estrofa… Hasta ese «ahora» que existe en la vida de cada uno de nosotros. Es como un joven brioso sobre un potrillo juguetón, deteniéndose a galope tendido ante un abismo que aparece inesperadamente… Es como una ola que, tras recorrer la mitad del mar, se estrella de repente contra las rocas… Estos son poemas sobre el inevitable y aterrador momento de crecer, el momento de comprender que la vida no es un juego de niños…

¡Vida, prometiste ser diferente! Pero incluso siendo como eres, ¡eres lo mejor que tengo! La vida es lo más valioso, sin importar si es buena o mala, alegre o triste.

"Hasta ahora" es un día que amargó el racimo de bayas de serbal. "Hasta ahora" es tan diferente a un día festivo que me pregunto cómo se puede amar algo que duele.

"Hasta ahora", por donde toda persona debe pasar. Es precisamente este "hasta ahora", que pocos notan de inmediato, lo que impulsó la escritura de este poema.

Pero estos poemas no tratan sobre "hasta ahora". La razón, la idea, el consejo para mí —el interlocutor— no radica en la tristeza por el amargo "hasta ahora", sino en el deseo de vivir a pesar de él.

La vida es lo más preciado que tienes, hombre; eso es lo que nos dice el poeta. Y no solo nos lo dice, sino que intenta convencernos con la ayuda de un instrumento perfecto creado precisamente para este propósito...

Por supuesto, cuando hablo del poema de Marina Tsvetaeva, no me permitiría compararlo con un hacha. Para mí, se asemeja a un estilete femenino en miniatura, pero extremadamente afilado: frágil en apariencia, pero capaz de perforar armaduras...

La "espiga" es el serbal. Su significado repetitivo y cambiante, su "espina", atrae nuestra atención y nos hace pensar.

El «mango» engloba todos aquellos recursos que otorgan a la palabra «serbal» un significado único en este texto: «nació», «Juan el Teólogo», «hasta ahora»... El «mango» más hábil, creado por el poeta para que el «punto» funcionara como debía...

¿Con quién discute el poeta? Cada texto es siempre un debate con algo dicho o escrito en el transcurso de un polílogo global e interminable. No con aquellos a quienes no les gusta mordisquear las bayas de serbal antes de que las haya tocado nuestra escarcha rusa. No, por supuesto que no: este magnífico instrumento fue creado para que comprendamos claramente una idea simple, pero a la vez tan compleja: ¡tu posesión más preciada es tu vida! Y aunque no sea un día festivo, sigue disfrutándola...

 

Diálogo a través del texto

Fuente/Autor: Agencia de Moscú

Evgeny Reznicenko, Director Ejecutivo del Instituto de Traducción

 

El IX Congreso Internacional de Traductores de Ficción se inaugura en Moscú el 4 de septiembre.

 

La ceremonia de inauguración del congreso tendrá lugar en la Biblioteca de Literatura Extranjera a las 10:00 h, pero el día anterior, el 3 de septiembre a las 13:00 h, se celebrará una mesa redonda previa titulada "Rusia – China: Diálogo a través del texto" en la Feria Internacional del Libro de Moscú. El tema será la traducción de literatura rusa clásica y moderna en China y la traducción de literatura china clásica y moderna en Rusia. Esta mesa redonda también incluirá una presentación del proyecto "Ventana a Rusia", que pondrá a disposición en el portal las traducciones de 100 obras de literatura rusa en cuatro idiomas: inglés, francés, español y chino. Anunciaremos el lanzamiento del proyecto y hablaremos de la participación de China en él, como país invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Moscú de este año. Y el 4 de septiembre, tras la sesión plenaria, comenzaremos a trabajar en las secciones: "Traducción de prosa", "Traducción de poesía", "Literatura infantil, cómics, teatro, cine", "Teoría, secretos, escuelas" e "Historia". "Diálogo generacional. Siglo XXI".

Este año, la participación internacional es mayor que hace dos años. El congreso reunirá a más de 120 traductores de 42 países, incluyendo Rusia. 83 de ellos serán internacionales y todos presentarán ponencias. Se han programado dos mesas redondas más para el congreso. La primera se titula "La tentación de la inteligencia artificial". Este es un tema crucial que preocupa a todos hoy en día. La IA puede ser una herramienta útil para los traductores, pero, como dice el refrán, ¡confía, pero verifica! Las opiniones sobre la justificación del uso de la IA son diversas: hasta ahora, se han registrado muchos errores y fallos garrafales. ¿Reemplazará a los traductores en el futuro?

El 5 de septiembre, para conmemorar el 135.º aniversario del nacimiento de Osip Mandelstam, se celebrará una mesa redonda titulada «Mandelstam, el traductor, y sus traductores». En ella participarán poetas y académicos que han estudiado la obra de Mandelstam y la han traducido a otros idiomas. Asimismo, proyectaremos la película del director chino Feng Lin, «Rusia y China: Un viaje literario mutuo».

El congreso concluirá el 5 de septiembre a las 18:00 horas con una ceremonia de clausura en GUM. Tras cuatro años de ausencia, retomamos el Premio Leer Rusia: otorgaremos galardones a tres traductores destacados por su contribución conjunta a la traducción de literatura rusa clásica y contemporánea, además de un premio aparte en la categoría de Poesía.

Tradicionalmente, también se celebrarán encuentros abiertos entre escritores y traductores tanto en la Biblioteca de Literatura Extranjera como en la librería Casa de los Rusos en el Extranjero.

El 6 de septiembre, los traductores comenzarán a marcharse, y espero que se lleven consigo amistad, amor, la calidez de nuestros corazones y nuevos libros de autores rusos para traducir.

 

Invitamos a los lectores de LG a los encuentros de escritores y traductores que tendrán lugar en el marco del IX Congreso Internacional de Traductores de Ficción el 4 de septiembre a las 18:00 horas.

Encuentro con Pavel Basinsky y Varvara Zabortseva (VGBIL, Sala Voltaire de la Francoteca: entrada central, 2.ª planta, girar a la derecha al salir del ascensor).
Moderador: Mikhail Vizel.

Reunión con Evgeny Vodolazkin y Mrshavko Shtapić (sala de conferencias del Centro Cultural Iberoamericano: entrada principal, 3.ª planta, girar a la derecha al salir del ascensor).
Moderadora: Nina Litvinets.

Reunión con Alexey Varlamov y Anna Basner (VGBIL, Edificio de Investigación Vyach. Vs. Ivanov: entrada central, 2.ª planta, girar a la derecha al salir del ascensor).
Moderador: Denis Lukyanov.

Reunión con Pavel Krusanov y Eduard Verkin (VGBIL, Club de Lectura: entrada central, 1.ª planta, girar a la izquierda).
Moderadora: Dasha Sirotinskaya.

Encuentro con Maxim Zamshev y Nadya Alekseeva (Librería Casa de los Rusos en el Extranjero: Calle Nizhnyaya Radishchevskaya 2).
Moderador: Igor Sid.
Se puede asistir con la tarjeta de la Biblioteca de Literatura Extranjera.

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 CARISMA CISTERCIENSE (1)

 

El caso de fray Ursino de Fuentidueña monje cisterciense del nuevo rito era una caso peculiar. Era un monje secularizado, hombre casado, abuelo, varios hijos que estaba en el mundo y vivía en él pero levantaba los ojos al cielo para llorar sus pecados y suplicar clemencia. Desde su juventud había oído decir y no sabía si sería verdad que la vida monástica sirve de pararrayos contra la ira del Altísimo. Fray Ursino rezaba incesantemente, toda su vida una plegaria, pero todo le salía mal pero cuando se confesaba con fray Aderito éste le felicitaba y le daba palmaditas en el hombro:

─Te felicito, Ursinín. Eso que me dices es signo de predestinación, que seas un perseguido y que el Señor ponga oído de mercader a tus incesantes demandas significa que eres un predilecto a los ojos divinos. Esos noes que te llegan desde arriba no son escupitajos sino bendiciones y palabras de aliento que te ayudarán a portar tu cruz.

─¿Cómo qué O? no entiendo nada.

─Ni yo tampoco─ contestaba el abad─ Son muy pocos los que entienden el lenguaje divino. Dios habló a Moisés desde una zarza. Sus palabras son fuego incandescente.

─Como los incendios de este tórrido verano, se quemó media península ibérica ─ replicaba con sorna el penitente.

Ya dijimos que fray Ursino era un monje atípico, estaba en el mundo sin radicarse en él y comulgaba con san Pablo en que nada de lo humano le era ajeno: los adelantos tecnológicos, el cine, la TV, los viajes interplanetarios, la inteligencia artificial, las revoluciones, el ateísmo, las migraciones masivas, las guerras, las putas de internet. Él se había construido su propia celda interior en la que se encerraba cuando viajaba en el metro o en el autobús y guardaba silencio cuando le reñía su mujer o le cubrían de injurias los nuevos Iscariotes de la cultura, entonces se aferraba con fuerza al cinto con que ceñía su habito blanco cisterciense que en el alma lo llevaba sint lumbi vestri praecinti dijo el apóstol apretaos los machos y él se apretaba los machos se tocaba la calva del cerquillo recién afeitado y guardaba silencio. Sabía pues se lo había dicho fray Silvino otro hermano de la comunidad que los cartujos viven tantos años y son felices porque hablan poco, no abren la boca en todo el año y sólo se les permite comunicarse oralmente el 6 de octubre que es el dia de san Bruno. Ese mismo silencio interior formaba parte del carisma cisterciense.

 

continuará

 

Foto: Estudios Revolución

«Mientras haya en Cuba aulas con estudiantes, y escuelas con maestros, hay nación, hay Patria, hay Revolución y hay Socialismo». Así ratificó en la mañana de este martes el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, una vez concluido el Acto Central Nacional por el inicio del Curso Escolar 2026-2027.

Desde el emblemático Paseo del Prado, en la Habana Vieja, desde ese escenario que guarda huellas de la escuela donde el maestro Mendive formó al joven Martí, el Presidente Díaz-Canel comentó al equipo de prensa de la Presidencia de la República de Cuba -no sin antes reparar en la emoción que inspiran estas horas cuando el país abre las aulas-: «Iniciar este curso escolar era, para todos, un enorme compromiso».

Compartió esa idea porque, en su entender, se trataba de «iniciar el curso escolar en el centenario del natalicio del Comandante en Jefe, en medio de la situación que estamos viviendo».

Rodeado de niños, de adolescentes y jóvenes que habían tomado parte en un acto marcado por la belleza y por las emociones, el dignatario quiso compartir tres reflexiones esenciales con los reporteros; y en la primera hizo alusión a «la victoria que está hoy en las aulas cubanas con el inicio de este curso escolar».

Un segundo elemento -señaló- está relacionado con «el fruto de un esfuerzo colectivo». Y un tercer elemento, dijo, «es el reto, el desafío que tenemos de enseñar y de aprender» mientras se actúa inmersos en transformaciones.

Foto: Estudios Revolución

El triunfo en las aulas

«El triunfo está en las aulas -enunció el Jefe de Estado- porque, como explicaba la ministra (de Educación, Naima Ariatne Trujillo Barreto), este no ha sido el sonido de un timbre de rutina ni de un timbre cotidiano».

«Es haber iniciado el curso escolar en medio de una situación compleja que no podemos negar, ni ante nuestros maestros, ni ante nuestros estudiantes, ni ante nuestros niños, ni ante nuestros adolescentes».

Díaz-Canel Bermúdez destacó que el inicio del presente curso escolar «es también mostrar la capacidad de un país, de una nación, de una Revolución, donde la pasión por el saber y el amor a la Patria se imponen a todas las restricciones, se imponen a esa política genocida de bloqueo» que pretende -denunció- arrastrar a un país a la barbarie.

Iniciar este curso, resaltó el Presidente cubano, «es una respuesta ante la barbarie colonizadora que nos tratan de imponer. Es la voluntad de un pueblo, de una Revolución. Es voluntad política. Es voluntad pedagógica. Es voluntad de nación de que el conocimiento, la pasión por aprender, se van por encima de cualquier adversidad».

«Y yo creo que cuando se logra esto, y cuando se logra este triunfo en las aulas, en las condiciones en que se ha hecho, eso demuestra también la altura, la estatura de un pueblo y de una nación».

Fruto de un esfuerzo colectivo

Sobre el fruto que nace del esfuerzo colectivo habló el mandatario: «Hemos visto -significó- semanas intensas de trabajo, donde han estado todas las estructuras de dirección de la Educación, de los organismos formadores -desde la base, desde las escuelas, hasta la nación-, participando junto a las familias, junto a la comunidad, junto a todas las instituciones, junto a todos los Organismos de la Administración Central del Estado, a las instituciones provinciales y municipales, tratando de mejorar las escuelas, tratando de crear condiciones en medio de estas adversidades».

En opinión del Jefe de Estado, lo anterior «entraña también un sentido» de cómo «todos le aportamos a la educación, y de cómo todos defendemos la educación». Y en ese punto de sus declaraciones contó a los periodistas sobre cómo, hace unos meses, había pedido a los titulares de Educación y de Educación Superior, y «al resto de los ministros de los organismos formadores, que en medio del bloqueo energético y del recrudecimiento del bloqueo nos diseñaran qué curso podíamos afrontar sin negar que íbamos a hacer de todas maneras el curso».

Foto: Estudios Revolución

Al respecto, el mandatario expresó: «Sabía que les estaba dando una tarea muy difícil. Y nunca dudé, pero siempre pensé en cuáles serían las opciones que se podrían poner».

«Y creo que al cabo de dos semanas ellos presentaron la primera propuesta de cursos escolares; y fue una propuesta realmente innovadora, realmente creadora». Díaz-Canel Bermúdez resaltó que ese tipo de respuesta, en condiciones tan adversas, solo puede ser generada por «el compromiso y la confianza en la Revolución».

Por lo anterior, por «este esfuerzo de todos que nos ha permitido el fruto de iniciar el curso escolar», el Jefe de Estado afirmó: «Vale la pena que hagamos un agradecimiento y un reconocimiento a todos nuestros maestros, a todos nuestros profesores, a todas nuestras instituciones, a los padres, a las familias, a las comunidades por lo realizado».

«Y un tercer tema, entonces, es el reto de cómo enseñamos y cómo aprendemos en tiempo de transformación. Porque no solo se trata de iniciar el curso: es iniciar el curso y es cómo defendemos, en medio de la complejidad, la calidad del curso».

El Presidente cubano declaró a los reporteros: “Digo mucho más: lo que hemos conspirado entre todos, lo que nos hemos propuesto es que, en un curso tan difícil, vamos a ir por más calidad en la educación».

«Cada aula se convertirá en un taller de soluciones. Será un curso difícil, pero será un curso digno».

«Este inicio del curso es un abrazo al optimismo y es una expresión de la decisión que tienen la Revolución y el país de seguir defendiendo una conquista social tan sublime, tan paradigmática como es para todos nosotros la nación. Es dar derecho a nuestros hijos, a nuestros nietos, a nuestros jóvenes y niños de educarse; y es también darles el derecho a soñar y que podamos compartir los sueños».

Foto: Estudios Revolución

Un llamado a los maestros, a los estudiantes, y a la familia

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba quiso hacer un llamado, primeramente, a los maestros, de quienes dijo: «Sabemos que también tienen las complejidades de la vida cotidiana dentro de su seno familiar, que su salario no es el que quisiéramos ni es el que remunera todo el esfuerzo».

A ellos, Díaz-Canel Bermúdez envió este mensaje: «Que tengan conciencia de que ellos son la columna vertebral, junto a nuestros creadores y artistas, de la resistencia cultural de este pueblo; que necesitamos de su capacidad de innovación; necesitamos también de su dedicación, de su entrega y de su abrazo a los niños que puedan estar en una situación de mayor vulnerabilidad».

«Porque ellos -dijo el mandatario sobre los maestros- no son solo transmisores de conocimiento: nuestros maestros, nuestros profesores, nuestro personal docente, son ante todo formadores de la resiliencia que nos distingue como nación y que nos distingue como pueblo».

A los jóvenes, a los estudiantes, el Presidente de la República de Cuba expresó: «Que tengan conciencia de que todo este empeño se hizo por ustedes, de que todo este esfuerzo colectivo se hizo por ustedes. Por lo tanto, no hay justificación para que, cuando nos falte un recurso didáctico, cuando nos falte un recurso pedagógico, esa sea la excusa para no aprender».

«Al contrario: entréguense con pasión al estudio, entréguense con pasión a conocer y que eso sea parte también del aporte de ustedes a ese esfuerzo cotidiano y a ese esfuerzo tan grande que ha hecho todo el país para que hoy se iniciara el curso».

A la familia cubana, el dignatario recordó con énfasis que «la escuela sola no puede» y que, entre todos, entre escuela y familia, «tenemos que aportar» y «tenemos que defender esta obra».

Hacia el final de sus declaraciones, Díaz-Canel Bermúdez extendió un mensaje a la sociedad cubana: «Feliz inicio del curso, y deseamos a todos éxitos en el mismo».

Foto: Estudios Revolución

No suena un timbre cualquiera

El Acto Central Nacional por el inicio del Curso Escolar 2026-2027 abrió recordando a Fidel, resultó emotivo de principio a fin: lleno de arte, de música, de danza, del talento de niños, adolescentes y jóvenes. Un inicio que, muy justificadamente, podía arrancar alguna lágrima por estarse viviendo la evidencia de que, contra todo pronóstico y a pesar de un enemigo que está negando la vida por múltiples caminos y maniobras, la Isla reabre sus aulas para sembrar saberes y sentimientos en el alma de sus hijos.      

Fue una mañana hermosa, muy cerca del mar, que también contó con la presencia del miembro del Buró Político y Primer Ministro de la República de Cuba, Manuel Marrero Cruz; así como de otros dirigentes del Partido Comunista, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de masas y estudiantiles, los organismos formadores y otros que sostienen relaciones de trabajo con el sector de la Educación.

A cargo de Naima Ariatne Trujillo Barreto estuvieron las palabras centrales del Acto. Ella, expresó a todos: «Otra vez es septiembre, y como en cada jornada del primer día del noveno mes del año, reabre sus puertas la Escuela Cubana. El sol que asoma e ilumina en esta fecha aulas, patios e instituciones, anuncia el nuevo comienzo, y deja ver la algarabía de la llegada de nuestros niños, el paso seguro y tierno de los maestros, el andar urgente y esperanzador de las familias».

Foto: Estudios Revolución

«Así ha sido, para cada generación, en el goce de la conquista que nos ha dado identidad y que el mundo reconoce como la gran obra de la Revolución».

Naima resaltó que «el timbre que nos convoca hoy suena distinto. No es solo el repique de una campana, la señal de un altavoz, o el llamado firme del maestro invitando al comienzo: Es el latido de una nación que decide, una vez más, apostar por su futuro. Es el sonido de la resistencia, de la ternura y de la esperanza. Se escucha con la fuerza de quienes sabemos que educar es lo más noble y justo que podemos hacer».

La titular hizo énfasis en que «la educación en Cuba no se negocia. No se mide en pizarras nuevas ni en uniformes impecables, aunque lucharemos cada día, en cada instante, por tenerlos». Lo dijo porque «la educación en Cuba se mide en la dignidad de no abandonar a nadie», y «se mide en la certeza de que, aunque falte un recurso, sobrará la creatividad, la solidaridad y el amor de nuestro magisterio».

Naima habló de Fidel como inspiración; evocó «uno de los más trascendentes acontecimientos para los educadores cubanos y para nuestro pueblo todo: Aquella epopeya que cambió para siempre el rostro de Cuba, la Campaña de Alfabetización de 1961»; y reflexionó que, 65 años después, «nos enfrentamos a nuevos desafíos, pero el espíritu y la determinación son los mismos».

La ministra recalcó que «el gran reto de este curso y nuestra victoria mayor, será hacer sostenible cada día de aprendizaje». E hizo hincapié en que este curso «está concebido desde la flexibilidad y la respuesta individualizada. Cada escuela, cada territorio, cada comunidad tiene sus propias condiciones y posibilidades, y por eso las decisiones se tomarán desde lo local».

A los maestros, enfrascados en alistar el nuevo curso, la ministra agradeció por el heroísmo; y a las familias pidió confianza y participación. Igualmente, extendió un mensaje al estudiantado:

«Les decimos que este curso será un desafío, pero también una oportunidad. Sepan que sus sonrisas, su curiosidad y su deseo de aprender son la razón principal de nuestro esfuerzo».

Foto: Estudios Revolución
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CANTO AL SOL MARIA OSTIZ

 https://youtu.be/Ks_K3FYCxsE?si=2UXi6VY2QPID_9k-

MISA CATEDRAL DE SAN ISAAC SAN PETERSBURGO POR LA PAZ DEL MUNDO

 https://www.youtube.com/live/rsh3SoBIH5s?si=dEXGvHVkxm8z_WyH