TORZUELO
Me sabía un nido de codorniz
Y otro de torzuelo
Pero ni pude subir
El halcón había anidado muy alto
Estaba oculto en la alfajía de la torre
Los pollos de codorniz corrían tras la madre
Como toretes utreros
VOLVIENDO A LA CAVA FLORINDA
Dicen que se perdió España por una mujer la Cava Florinda y un obispo traidor don Opas. Es un tema recurrente en la historiografía española suprimida por los manigeros de nuestra historia. Ya saben cuáles son. Lo execrable y las execraciones se concitan en esta fábula. El alevoso perfil del perverso mitrado se asoma al rostro de nuestro cuarto de millón de políticos con otros tantos tertulianos y comentaristas de lo evidente, los cultivadores de la tautología al uso que alcachofa en ristre nos lanzan mensajes de destrucción (desde García Serrano hasta esos fulanos del Gato al Agua, Cassandras y profetas del domo, seria aconsejable que Júpiter les cortase la lengua y que toda esa chusma quedase muda, España sería un país mucho más feliz) porque débil va la hoja arrastrada por el viento y todos los monteros la garza combaten. Hemos vuelto a la cava Florinda y a los que conspiraban en una cueva de Toledo. Allí sostenían sus aquelarres. Y después que el rey Rodrigo a España perdido había…. Etc. Las corrientes literarias nadie saben cómo empiezan ni tampoco cómo terminan igual que las contiendas. Guay. Pero pronto surgirá don Pelayo y al Cid haciendo con su espada Tizona mangas y capirotes de las pretensiones independentistas de Mas, comilitones y sus tancredos en Madrid. Rajoy y sus mindundis. Oído al parche. Y no va a ser la gente de viso ni las personas de meollo las que les ajusten las cuentas a estos traidores. Va a ser el pueblo español. Nadie fue capaz de mesarle la barba al buen Rodrigo pero estos capullos de parlamento y mediateca a muchos nos están tocando los mismísimos. Aquí puede liarse una gorda. Arderán bastantes bancos y unas cuantas sinagogas.
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BENEDICTO XVI VIAJE A CANOSSA. Y NO HAY PURGATORIO.
Acogí
con alborozo la preconización de Joseph Ratzinger porque suponía una ruptura
con respecto a su predecesor pero ha sido más de lo mismo. Ahora viaja a Canosa a rendir tributo al
emperador y pagar homenaje a Wall Street donde está el altar del vil
metal. Y- no nos engañemos- el oro es
muy grato a todos pero entre los curas, los obispos, los papas y los
cardenales, debe de ser por eso del peso
de la púrpura, tiene un atractivo especial y casi se diría que forma parte de
la historia de la Iglesia. Bueno es el decoro y el esplendor de la Casa del
Señor pero algunos clérigos, tomando el rábano por las hojas, confundieron el
todo por la parte, brutal sinécdoque e infernal paradoja. Ya el Dante creía que
pocos papas se falsa. En la Divina Comedia todos van al infierno.
La simonía y el apego a las riquezas están en
el tramado. El actual romano pontífice reintrodujo el latín y parece ser que ha
fracasado. Y me pregunto esto más que
una renuncia me parece una lobotomía.
Fui a decir, iluso de mí, al cura de mi parroquia el Enrique a ver
cuando organizábamos una misa en latín y por poco me echa a patadas el muy
cerdo de la sacristía.
Es un fulano con muy mal genio. Vamonos pa allá. Se aprueba la moción. Bueno va.
Los curas obedecen a Roma cuando les conviene. De ordinario, ni caso, don Nicasio. Así que la reforma litúrgica que esperábamos
algunos, o esperanzados o crédulos, no ha tenido lugar y ahí siguen los
muchachos con sus guitarras y las iglesias llenas de viejos, algunas en pura
ruina, no sé para que tenemos tanto Papa y tanto viaje para hacer el rendibú a
los poderosos de la tierra, y prosternarse a los pies del Gran Califa,
defendiendo el buenísmo y la prevaricación, cuando vemos el abandono, el
deterioro y la traición a Cristo y al evangelio entre sus propios jerarcas.
Ratzingner sigue la senda de Wojtyla y ha pactado por lo que se ve con las
potencias infernales
Dentro de diez años tendrán que cerrarlas por
falta de quórum o venderlas a los corredores de inmuebles como han hecho con el
palacio del obispado de Segovia renacentista donde van a abrir un hotel. Los
curas y los obispos españoles no saben o no quieren o no pueden vender su
imagen. Se sienten victimas de manías
persecutorias y acostumbrados al poder su soberbia no les permite reconocer sus
pecados y los pecados del catolicismo en general y del español en
particular. Nunca cayeron tan bajo.
Quieren un catolicismo sin misterio entreverado de charletas insulsas con
homilías en que los párrocos se van por las ramas o explican una palabra que no
llega a la gente.
No voy a misa a misa porque es un aburrimiento
y nunca fui de los que quisiera estar en la iglesia porque me vean, prefiero
rezar en casa o asistir a los ritos por Internet de las maravillosas misas en
ruso en el monasterio de Valaam, en San Petersburgo, en Moscú o en
Yekateringrado. El canon eucarístico
sigue como lo dejaron trascrito San Crisóstomo y Basilio.
La magia de la red me hace sentirme en
comunión con Cristo en el amor a los que me rodean aunque uno es escritor y
tiene que emplearse con la fusta de la sátira contra tanto cura modorro y tanto
obispo grillado que desbarran y a los que no respeta la gente.
De
que me sirve a mí que el papa vaya a prosternarse ante ese George Bush que ha
sido el sacamantecas de Irak y ha ordenado la invasión de Europa mediante la
inmigración incontralada y ha metido los dedos en los avisperos del Islam y
creo que se ha quemado si veo a una grey en desbandada y confusa? Si esto hacen los rabadanes, qué no harán los
pastores.
Casi me siento luterano y concedo que a fray
Martín Lutero no le faltaba su chispita de razón cuando decía que Roma era la gran
puta fornicaria que se acuesta con el que mejor paga? Eso también lo decía Camilo Torres y un
compañero de seminario que se fue a las misiones a Colombia y acabó en la
guerrilla. Mucha iglesia y poco Cristo,
algo de evangelio y mucho oro. Oro sobre
todo. Y mucho te quiero perrito aunque
de pan poquito.
Pero el mal mayor de estos males que acechan
a la Iglesia es el del acrocéfalo.
Hombre por lo menos Benedicto XVI ha tardado casi tres años en acudir a
rendir pleitesía al Belial neoyorquino y se ha mostrado un poco más renuente
que su preasesor. Wojtyla lo primero que
hizo apenas salir del Conclave fue ir a Nueva York. Fue el heraldo del nuevo
orden y hisopazos bendijo a los banqueros, a los fabricantes de armas, a los
lobbys y a los caucus. Dinero llama dinero y ahora dicen que nunca duerme, vera
efigie del diablo que acecha cual leo rapiens.
Y por allá están muy enamorados de él.
Dinero es poder. El globo que
trajo en la mano Benedicto se desinfla.
Luego nos ha dejado a muchos teólogos patifusos con su breve de que no
existe purgatorio.
Tal extremo me parece una afrenta a nuestros
antepasados que tantas monedas ganadas con tanto sudor de aquellos pobres
metieron en el cepillo, tantas misas de recomendación, tantos sufragios y
animalias[1]. Pues nada que no hay purgatorios. Ni ánimas. Y qué hacemos con la Virgen del Carmen,
Santidad? Por mi pueblo yo canté de niño
aquel refrán:
A la Virgen del Carmen quiero y adoro
Porque ella saca las almas del Purgatorio
Pues
nada que no hay purgatorio, chiquitos. )Y ahora qué hacemos? Es una ofensa a mi abuelo Benjamin que
pertenecía a una Hermandad que en Fuentesosto velaba a los enfermeros o le
encargaba misas cuando fallecía. Pues
ahora sí que estamos buenos. Claro que
los conocemos un poco la historia de la Iglesia vemos que esto tiene
explicación. El culto de las ánimas vino
a raíz de la peste negra y con el Cisma de Occidente por las predicaciones de
Santa Catalina de Siena y de los catarinita que quisieran sacar al papa de
Aviñón y devolverlo a Roma aunque sólo fuera fuerza de sobornos.
Las guerras decía Napoleón sólo se hacen con
dinero y los dineros de san Pedro tampoco son mancos y algunos párrocos y
deanes más interesados que las Animas Benditas y surgen predicadores por todo
Europa afirmando que los que han cometido pecados mortales y veniales o han
llevado una vida tibia no estando limpios aún para ir al padre han de penar y
purgar sus culpas en un horno que no es eterno porque del purgatorio se salía y
se salía con las plegarias y óbolos sobre todo óbolos de la Iglesia militante.
Bendito XIII al que yo creo que es un buen teólogo como todos los alemanes
parece haber matado a la gallina de los huevos de oro. La teoría del purgatorio se compadece con las
enseñanzas hindúes de la transmigración de las almas y la metempsicosis.
Animismo puro. Al Evangelio no podemos acudir para que nos
saque de dudas porque Cristo no habló de este estado intermedio. Dijo una de dos venid benditos de mi padre al
reino que os tengo preparados o id malditos al fuego eterno. Esto es a la
gehena. Sin embargo el culto de animas
era una tradición bonita muy extendida por Castilla la Vieja.
Las ánimas benditas se lo pagarán. Y un ánima sola ni canta ni llora y recuerdo
aquellas vigilias en las noches de difuntos tocando a clamor. Los responsos. Las casullas del cura todas de negro. Un color que por lo visto se ha suprimido
pues dicen que no es litúrgico. Los
animeros que eran unos predicadores que venían a darnos charlas de vez en
cuando también han perdido el oficio y el beneficio. Los españoles heredamos de los romanos ese
respeto y veneración por los difuntos (aniteria).
Y por este respeto por esa veneración a los
ancestros que no creo que haya habido pueblo más generoso con la iglesia
católica. Benedicto XIII e alemán al
cual detestan en Polonia por el mero hecho de ser alemán me empieza a parecer
un pobre hombre. Muy sonriente aunque
cansado y a la defensiva al frente de una iglesia en declive. Sin embargo y gracia a Dios la Iglesia de
Cristo está resurgiendo en el Este.
El
otro día en Moscú celebraron una fiesta apoteósica: la de la Estrella en que se
invoca a los ocha puntas del Lucero Matutino o los ocho dones de la Virgen
María. El eclipse del papado dará paso
otro tiempo mejor, seguramente más ecuménico.
Se siente la fuerza de la ortodoxia.
Eso lo profetizó ya en 1155 Anselmo de Havelberg en sus Antikemeneis
(Pros y contras). Este alemán que fue
legado de Lotario II ante el patriarca en la embajada enviada a Bizancio en
1155 dijo que en medio de los pros y los contras surgiría la Estrella y la
Estrella sale por Oriente. Los ocho cabo de la Blogodoritsa (Virgen) Madre del
Salvador y protectora del Genero humano.
Invoquemos pues a la Virgen con el fervor con que los ortodoxos ya que
no podemos rezar a las Animas Benditas.
)-)Quién
lo ha dicho?
-El papa.
-Pues Roma locuta, causa finita.
-Ah
Pues
yo puedo demostrar por experiencia que el pontífice ha tenido un lapsus mentis
en tan peliagudo tema del purgatorio.
Cuando tengo que madrugar yo rezo un padre nuestro a mi abuelo Benjamín
al que tengo por santo diciendo que me despierte a una hora determinada. Y no necesito reloj sean las cuatro o las
cinco o las seis allí está mi abuelillo dándome un toquecito desde el más
allá. Ringring.
Y Antoñito
abre los ojos. El memento de difuntos de mis misas tampoco lo suprimo. Aunque cuando lo ha dicho Benedicto todos a
callar. No hay purgatorio y se terminó.
Pues bueno. Vamonos pa allá. Se
aprueba la moción. Algunos creyentes
tienen la sensación de que nos están tomando el pelo.
ARRECIA CAMPÀÑA ANTIPUTIN QUE SE SEPARA DE SU MUJER LUDMILA
Todo lo que viene de Rusia ha de ser
negativo, es una consigna que preside la mesa de los redactores jefes de los
países de la NATO. En tal sentido, Volodia Putin, el personaje más odiado y
difamado por los medios occidentes- es odiado y difamado porque se las tiene
tiesas y aparte de eso es un creyente cristiano- se separa de su mujer la bella
Ludmila, consorte de 40 años.
Para los rusos esto no es importante. Los
líos de faldas y los deslices por alcoholismo no suelen encontrar el mismo eco
que en la gazmoña Inglaterra, o en el mundo americano tan taimado, habitual de
la ley del embudo y el doble lenguaje, donde las convicciones victorianas y el
espíritu de los padres peregrinos prevalecen.
Las primeras damas en el Kremlin eligieron
siempre un segundo plano y no suelen aparecer al lado de sus maridos en los
saraos, convenciones y giras por el extranjero. No son lo que se dice la reina
de los ingleses o nuestra Sofi que le roba cacho al Juanqui y siempre anda por
ahí besando niños con cida en giras benéficas chupando cámara y cobrando
dietas, claro; o la propia Angelita Merkel que es la que lleva
los pantalones alemanes, todos con tirantes.
El hecho es sin embargo un detonante de que Vladimir
Putin se encuentra en el punto de mira. No hizo bien los deberes que
le encomendaron ni se pliega a los imperativos de la Casa Blanca. Sencillamente
van a por él.
Y en esta lucha todo vale pero Volodia es tan
compacto como opaco. Todo un judoka que resiste el gran combate.
Obama buscándole las cosquillas le quiere marcar
un ipon. Putin sin embargo tiene cara de bloque. Es un tipo
sólido, petreo y muy prieto de andares. Parece un gladiador romano.
Ahora bien, el peligro no le viene de adentro sino
desde la propia casa.
Como hombre del KGB, sabe muy bien que estas
organizaciones secretas suelen ser implacables, se estructuran en anillos
convergentes independientes unos de otros y en eso se basa su eficacia, pero
también su flojera. Carecen de sentimientos, son cabezas frías. Me fifuro que
dentro de los muros del Kremlin la lucha por el poder debe de estar haciendo
correr la swangre. Se trata de una lucha sorda y sórdida.
A mí lo que haga el lider moscovita en su
vida social me la trae floja, es un asunto privado y cada uno "la mete
donde puede y donde le dejan".
Lo que verdaderamente me preocupa es la paz
del mundo, y la cierta libertad personal qie gozo en la actualidad ante tenga
que escribir para Google que no me paga un centavo, espía mis
movimientos, me escruta y me acojona hablando en plata porque esto del Internet
pese a la cacareada transpariencia forma para de una red de espìonaje
universal, pues las redes contra lo que muchos suponen no son transparentes y
todas tienen "bicho".
Saben hasta los pedos que te tiras y los
polvos quie echas con tu señora o con tu novia de fin de semana. Nosy
bastards. Sin embargo, yo les digo :"soy periodista, sólo periodista,
no me rindo" y le recuerdo la fase que pronunciaban mis antepasados judíos
cuando los acercaban al brasero: contra verdad no cabe fuerza
BOOKFAIR FULL OF VANITY. WHO CARES? CUI PRODEST?
---Nights of white satin. Letters are written never being to send. Books that
are written and no one reads at the other end
antonioparragalindo
A long and tiring walk I did through the pleasant woods and nostalgia shining
the last sun for the day in askance rays in an evening June backwards and
forwards north of Retire Pond.
A perusal of routine of every year. It was more than 40 years since I bought my
typewiter. Hardly a day passed without the touch of the keyboards. I am a
compulsive eater, a compulsive smoker and a compulsive scribbler. Compulsions
and passions and impulses that what my life made.
Icarus tries to fly to heaven. Tantalus cleans the equerries of the stygian
lagoon and at the end of the journey we are in between Scylla and Caribdis.
They don’t give a fart. They don’t listen. On my hands I brought the Diogenes
torch searching for the flame of wisdom, knowledge and perception. But the Deus
absconditus in this paean society any more none is these days.
With that candle you look an outsider, a Looney. Too many books garbage
literature, a dizzyingly amount of titles laying in the stands of booksellers
for use and disposal. User y tirar, but a new author was signing his
bestseller.
I never sat on such a throne of the Nine Muses.
It is hard to be an unpublished writer. They regard you as an alien from far
planet. The devil laughter swung from the branches from the maple trees.
-Ha...Ha... Ha
-Shut up your mouth you the scum of birds- told off I a grey pigeon which had
been saying nasty things to me with an human voice, a case of anthropomorphosis
at the bookmark.
Then noticing that the poor animal had not one of his legs,. he had eaten it up
himself. I felt sorry for him.
-You are a failure.
-well that is what you thing. Don’t try you proof me.
The magpie spread then its big black wings –it is bad omen- and disappeared. I
carried on walking. The fair of the book seemed to me a big bonfire and there
the new inquisitors lifting their cassocks trying to keep warm heated their big
monastic arse-holes. They watched and controlled every line that went into
print.
In my youth I dreamt to sign sitting and smiling ad buyers in those huts. To be
famous. To receive the acquiescence and beneplace of the public. See my firm
signing the third page of ABC. Dreams. Impossible dreams.
The taming of the shrew. Nobody knows me. You send your manuscripts to the
publishing house. Devolution with a rebuke with a few lines: notwithstanding
the fact the merits of your text we have decided to decline your offer of your
publication. It doesn’t fit with the patterns of our editorial panel.
- Ok
-. Don’t you worry. Smile. Be happy. Sing as you write.
- Which song?
-The ballad of the Volga oarsmen
-Volga… Volga, Volga, Ruskin reek – I proclaimed in a low tone.
This job is hard but nice. You sit down and you write. You row. Your pen is
like a paddle. Your pen is sword. Sometimes you feel remiss or indolent at your
desk and yielding to dismay all writers ask themselves the same question. What
is this, what am I doing? Your piece is like the message in the bottle the
survivor of the ship wreckage launch to the Ocean. Is there any one at the
other end?
You never know. still ought not to be despondent, when fame skips your lucks or
when the prow of your novel, essays, poems, sail against the odds of
misfortunes. Not all of us can live in the mainstream but publish and be
damned. Big brother is watching you.
-No dogs, no strawberry pickers, no writers
-No sex, we are British.
As I walked past the stands I had the uncomfortable impression that most of the
being published is menial and ancillary. There they were sitting the flatterers
of the Establishment, the moaners of the Gaols who were telling the untrue
story of their prisons that never were. Plauto resurrected to write his Miles
Glorious. They eat at their big dinners and they leave crumbs and pellicles for
you.
Sing and whistle.
-I did not see you in the big fair. Either you are too good to be truth or a
real failure.
-I can I assure you I don’t feel a failure. I am full of beams and ready for a
big fight. One day we shall unmask the big traitors. Pray god and pass the
ammunition but we won’t need guns and bullets or gig sticks. Only word and
roses provided that the prentices of the big moaning has become a new religion.
Nemesis is their goddess and they are waiting in the wall the word rage. I was
a bit disquietened but proud. I did NOT lick the backsides of the new priests
preaching Lager.
-What is that? A beer brand of prison
-The latter I am afraid I should think.
Left the place in a rush and entered in café near Castellany. I was thirsty.
-Pint of bitter please.
One more and another one. When I tumbled the seventh glass, I took the
attraction from the waiter. His name was Alfonso and he wore a white jacked
unpolluted to seve champagne to the Laureate Poets. In El Gijon they call him
Mr. Prix. He is the lackey of the famous. No body give a fuck, none cares.
-Drinking again?
-Yeah.
-Celebrating?
-Of course
-And what are you celebrating, mister, if I may ask.
- I am wetting the head of those infants murdered by the abortists, the hymens
that never were pierced on wedding nights, and all those broken promises and
the books that never were born by the decision of the new priest.. Herodes lives
somewhere in Jerusalem. Had many followers.. Herodias, my life for a dance,
walks down to the cellar with the head of the decapitated Precurssor and patron
of all the misunderstood literates.
Alfonso shook his head in disbelief.
-Those poets….- he muttered as he transported his tray full of schnapps to the
customers drinking and gossiping in the big veranda. A few journalist from
Madrid were having a big do.
That is how I celebrated the big fracas of the Bookfair. The stallion in the
distance meadows neighed for their mares. Beautiful señoritas were flirting.
Writers were getting pissed. When the bell struck ten with last ordered please
my bowels nearly moved but only came a ferocious and alarming fart, like a
thunder in gle the shot of a gun in the battle of Navrone.. Get it out of your
system. Puke it out.
-That was for the editors
The entire world became blank. What is the purpose of this strife of
literature? Who cares? Who reads? I was very naif in the middle of my alcoholic
spree and I did not realize that every one was voting in the election casting
fatal verdicts at the polls. If no body wants to listen it is meaningless to
preach. If they don’t want to read better that the scribblers all over the
world change their jobs and do something positive. Writers we are in vain. We
are the forced to the ominous galleys of Internet where the bread is bitter and
no pay. We are dead souls. Yes.
Sunday, 07 June 2009
Publicado
porRODENA HARPOCRCRATESen14:19![]()
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AMILIBIA: EL AMIGO DE JACK NICHOLSON O
EL DRAMA DE LA TRANSICIÓN
Antonio Parra
(Joder qué gran novela! (Virgen Santísima todo un novelón! J.M. Amilibia ha
escrito uno de esos libros definitivos que marcan hito. Son trescientas páginas
testimoniales que describen a toda una generación. Lo esperanzados, lo
ingenuos, lo maravillosos y lo horribles que fuimos. Traza las lindes en los
que se enmarca el drama que vivimos, los sueños que nos encendieron de luz el
camino, las mujeres que amamos y desamamos, la profesión periodística que
abrazamos, las cabronadas, egoísmos y pequeñas insidias personales y
envidiejas, todo ese humo envenenado que hubo que tragar porque la vida de un
periodista en su absorción total nunca puede ser un cuento de hadas y había que
pegar el pisotón. Andábamos a la caza del scoop y esa exclusiva luego nos
cazaría a nosotros. AEl amigo de Jack Nicholson@ es la historia de un
Apisotón@, aquellas entrevistas con personalidades o famosos en los que se
significaron siempre los de Pueblo que por una noticia mataban a su padre y que
nos dejaban bocas a todos los de la profesión. José Luis Navas se marcó otra
con el doctor Barnard aquel famoso cirujano de Ciudad del Cabo que operó el
primer transplante de corazón. Para llegar a el primero el bueno de Navas tuvo
que Aligarse@ a su secretaria, y luego viajar poco menos que de polizón en un
avión que traía a Surafrica pescadores y recorrerse en cuarenta y ocho horas
doce mil kilómetros todo un record para llegar el primero tres noches sin
dormir el jet lag al carajo a los talleres de la calle Huertas con los clichés
de su entrevista calentitos. O el Yale aquel divino cojo que se disfrazó de
enfermero y le robó al Marqués de Villaverde los carretes de la primera
operación de transplante de su propia bata blanca colgada de un perchero en los
quirófanos de La Paz. El yerno de Franco por poco le afostia. La pela es la
pela y la noticia la noticia y un scoop un scoop. Para ser primero en dar la
noticia no había que tener escrúpulos ni miramientos familiares. En la guerra
como en el amor y en el periodismo todo vale.
-Si me pegan un tiro en Vietnam- hizo saber hablando en alto y coram populo en
la Redacción Yale una vez antes de marcharse a la guerra- que ese cabrón (se
refería a Hermida) no escriba mi obituario. Hablará de él.
(Bien conocía al pión( Amilibia lo saca a relucir en este libro que es novela
verité cpon trazas de pulp fiction, un canto lírico lleno de amor y perdón al
desvanecido ayer pero sin dejarse nada en el tintero. No se trata de un ajuste
de cuentas sino de contar las cosas como son y como fueron. años muy duros
desde luego aunque miradas las cosas bajo el prisma de la nostalgia y por aquello
de que todo tiempo pasado fue mejor nos parecieron fabulosos. Lobos de la misma
camada, Amilia traza el pérfil a Ruli del Pozo también lo retrata Chusmari -no
te enfades Raúl- desenmascarando su inveterado comunismo siempre con el poder y
viva quien manda ditirambos a Ana Botella, piropos a Zapatero, pitillos en
compañía de Carrillo, habanos con Felipe y el té con Solís, y lamerón con
Fraga, al que hacía la pelota cuando estábamos en Londres y eso de que fue
cabrero a lo Miguel Hernández es un farol. (Qué va! Una tía suya se lo dijo en
carta a Emilio Romero: ALe mandamos al niño unos días a la majada con los
zagales para que cambiara de aires@. La flexibilidad de vertebras hic et nunc
fue ejercicio muy redituable en este país entre los escritores de circunstancias.
Cela que era el más listo se hizo presidente de la Sociedad de Amigos de Israel
y lo dieron el Nobel pero Quevedo que para mí es la cumbre de las letras
castellanas y un valiente no he de callar por más que silencio avises o
amenaces miedo etc. cinco años a la sombra por unos versos dicen en la
servilleta de Felipe IV, cinco años en una mazmorra de San Marcos, creo que es
paradigma de ética e independencia del pensamiento y ejemplo a seguir y mucho
más en medio de tanto veneno y tanta mierda como nos anega.
Amilibia pertenece a esta casta de escritores comprometidos con la condición
humana, esa fauna, y con la belleza, que no escriben contra esto y aquello pero
que tratan de reflejar la vida como es sin dejarse nada en el tintero y sin
pelos en la lengua. Tiene el candor, la fortaleza, la ternura y esa oralidad
que caracteriza al pueblo vasco. Vizcaino es el hierro que os encargo corto en
palabras y en fechos largo decía Tirso. Baroja era así. Un tipo taciturno pero
amigable. Se ponía a contar, sin embargo, historias y no paraba. Las novelas
las narraba al desgaire sin un plan predeterminado y un poco adonde caiga la
boina o la chapela. El ambiente que refleja El amigo de Jack Nicholson es como
subirse abordo de una lancha y darse un paseo en barca por la ría de Nervión o
en este caso el río revuelto de Madrid c. 1977 en adelante y bogar y bogar.
Rema sin perder comba, piragüista. Ay marinerito arria la vela que está la mar
tranquila y serena. Pero que va no hay mar panda delante de ti sino un galernazo
de padre y muy señor mío. Y noches para destetar hijos de puta que uno trata de
sobrellevar al apostadero de la barra del Gijón, un refugium peccatorum de
todos nosotros y si no hubiera sido por Fonso el Cerillas el único que me
hablaba yo me hubiera colgado ya de una farola de Recoletos. Ese aliento terral
y maligno, una vaharada de viento solano ahíto de malos presagios, esas miradas
embozadas cargadas de odio y de revancha, esas ráfagas de amenaza y de
persecución en medio de la democracia y a gentes que no tuvimos arte ni parte
pero debió de ser muy gorda la que prepararon aquellos cabrones del 36 pues
nosotros los que quisimos ser decentes la hemos sufrido a efecto retardado en
nuestras carnes y que pagamos con una suerte de muerte civil, si no con la vida
pues no iba a ser cosa de montar otra vez paredones pues aquí resulta que los
que fusilan son siempre los mismos pero nos metieron en el lazareto de
apestados o en el apartadero de los sospechosos, es lo que me recuerda esta
novela tan elocuente, tan entrañable y a veces tan cruda pues a lectores poco
avisados que no vivieron aquella época que fue preludio de la que estamos
viviendo les pueda parecer un panfleto, una mohatra, un libelo que se ha sacado
de la manga Chusmari no apta para paladares delicados.
Que no la lean entonces los cursis pues la cursilería y la ramplonería que
denuncia Almibilia constituye un poco la hola que nos invade y cursis son la
mayor parte de los libros que se publican, los relatos que invaden las revistas
de la entrepierna y el corazón en plan hedonista de hay que ver lo bueno que lo
tengo, se ve pero no se toca pichas flojas y coños grandes enroscados a las
arillas de la Gran Sierpe infernal.
Al que no le guste apechugar con la verdad, asumir su culpa y cargar con todas
las responsabilidades que se joda. Quod scripsi, scripsi, clamó Pilatos. Esto
va a hacer pupa en muchos mentideros y tratarán de olvidar la obra o apartarla.
Pues a aquellos que andan en la pomada no le agrada que se les rechiste. o les
recuerden ciertas cosas pero el libro ya digo no es un memorial de agravios
sino el mural de la gran perdonanza. Mira, ese eras tú entonces. )Y aquel otro?
Amilibia hace limpieza de recuerdos y de cajones y se encuentra una tarde la
gran foto que le hizo Santiso a él y a Jack Nicholson -punto de arranque del
argumento- bebiendo juntos como aparecen en la cubierta de la novela que ha
sido por cierto muy bien editada por Ensenada de Ézaro Ediciones cartoné papel
letra del cuerpo 12.5, amplio de márgenes en octavo mayor.
Para degustarla hay que tener buen paladar. Las palabras escritas como Dios
manda no sólo son poder sino placer. Y poderoso y placentero este libro es. A
él como al que esto escribe y a otros cuantos más, como Félix Ortega, uno de
los más grandes periodistas y corresponsales en Nueva York que acabó sus días
en el gabinete de prensa de Iberia, relegado, puteado, humillado y ofendido,
oprimido pues esta sociedad que nos ha nacido del destape y la corrupción odia
sobre todo la inteligencia y hay que hacerse pastueño y acomodaticio para
sobrevivir, y que se murió de tristeza o de asco hace un par de años. Nadie le
recuerda. Yo sí. Amilibia también aunque de una forma tácita o implícita.
Con su varita mágica ha hablado por todos nosotros y lo hace con la autoridad
del que puede acreditarse como el número uno en los de mi generación. Queda
también Jesús Torbado pero )dónde está Torbado? Y eso es muy agradecer. No ha
habido campos de concentración cierto faltaría más en una democracia con un rey
que no nos merecemos etc blabla (Cela me decepcionó otro que tal maravilloso
escritor pero muy flexible de vértebras).
Ciertos son los toros. Se nos ha vigilado desde arriba poniéndonos incluso
sabuesos de los servicios a los zancajos. Para después ir diciendo por ahí que
eramos unos desequilibrados mentales afligidos de manía persecutoria, te mean
en el colodro y hay que decir que llueve; te pinchaban el teléfono y decir que
esos ruidos raros del auricular eran susurros de la línea cuando había un
cabrón espiandote al otro lado del hilo. Galileo Galilei )juras que la tierra
es cuadrada? Pues claro.
El CESID de Manglano retomó las malas costumbres del SIM chequista y los
lebreles de Carrero eran hermanas de la Caridad al lado de lo que después ha
venido. Tenías que hacerte pasar por borracho como en los tiempos de Stalin
para hacerles creer que eras inofensivo. El doctor Goebbels y Beria por
desgracia han tenido muchos émulos en estos tiempos míos. Pero ya sabíamos que
esto era una democracia vigilada y Gibraltar un problema distinto y distante
que dijo el Gran Ciprés que nos metió en la OTAN de rondón y luego la cosa no
ha servido más que para desguazar el ejército y apuntarnos a todas las
guerritas solidarias y demás. Una organización estratégica sobre el papel que
ha quedado expediente de cupo toda vez que, caído el muro, se le privó de razón
de ser aunque los rusos -y eso la diplopía de nuestros políticos no lo ha
sabido ver y entender- sigan ahí.
No ha habido paredones pero al pasar algunas noches tristes por Fuencarral cabe
los muros leprosos del colegio de los escolapios de San Antón donde estaba la
checa después de echar la pota ante la misma verja del Banco de España como le
ocurre al protagonista de esta novela he escuchado los gemidos de los que iban
a fusilar.
-Fulanito de tal y tal - gritaba el carcelero un nombre rilando en un papel.
-Señor mío Jesucristo - contestaba entre sollozos el que estaba en capilla
agarrotado de miedo y congoja en su instante final.
Estaba claro que era un inocente pero aquí pagan siempre justos por pecadores y
fusilan siempre los mismos.
Sin embargo, los había echados pa alante que son los de mi condición y de
Amilibia también. No nos rendimos ni entregaremos la cuchara ni aunque nos
pasen por las armas un amanecer. No estoy de acuerdo con esa definición de
winners and losers que tanto les gusta a los norteamericanos porque aquí hasta
el rabo todo es toro y al freír será el reír. Todos somos ganadores y
perdedores a la vez.
-Menganito de tal y cual.
-Chupándomela. (Cobardes, asesinos! Vosotros me la peláis a cuatro manos.
Luego se escuchaba un disparo. La alusión constante a esa mamada y al
masturbador de pilas del Gran Delegado que nos puso a nuestra disposición es
una de las técnicas narrativas sorprendentes de esta novela donde el sexo es un
lugar común pero también un símbolo visto no desde el morbo sino desde un
ángulo trágico cómico. Encuentro muchas influencias y recursos de Trópico de
Cáncer de Henry Miller. También pulso cinematográfico y secuencias breves para
que nunca decaiga el interés aunque a veces el hilván narrativo se pierde y
aturulla pero es la época que nos ha tocado vivir y máxime que la historia está
contada por un periodista y en clave periodística. Sé que Amilibia escribe sus
libros a barrisco y de sopetón casi con la celeridad del rayo pues es un don
que Dios le dio sin templar gaitas. Heroes de barro que para mí sigue siendo
otra de sus grandes novelas la escribió de una sentada en quince días, un
prodigio de inspiración que para dar con él tendríamos que remontarnos a Lope.
Pero sin retóricas. Lo que escribe a Amilibia le sale del corazón. Es un
escritor genuino. Escritor-verdad.
No hay que pedirle congruencia a la naturaleza. Está con Beckett, con Pinter,
Tom Wolfe, otro gran mitómano y la nueva leva de la novelística anglosajona que
se escribe al socaire o a redropelo de Hollywood. También me ha recordado esta
brillante novela, sobre todo en el transcurso de las cien primeras páginas, el
pulso creativo de la película de Pilar Miró Gary Cooper que estás en los
cielos. Pero yo creo que Amilibia vuela más alto. Alguien voló sobre el nido
del cuco y aquí basandose en una entrevista con una fotos del gran Santiso,
otro de los grandes de aquel diario de la calle Huertas y cuyo archivo
fotográfico puede ser uno de los mayores testimonios de aquella época,
establece el punto de partida del argumento: un periodista relegado que
abandona la profesión y monta un chiringuito. En su bar coloca una ampliación
mural y los guiris japoneses acuden allí a que les explique su guía, Ikira, que
habla como uno de Lavapiés, las secuencias de aquel encuentro con el divo y las
incidencias de aquella noche para destetar hijos de puta y sus giras por el
Madrid la nuit Bocaccio y los garitos de la Costa Fleming. No corran que ya no
existe, nos advierte el autor. Todo aquello que se fue para no volver.
El retrato que hace de Jack Nicholson es fantástico y creíble. Un auténtico
stud o garañón californiano con sonrisa de Mefistófeles, el gran donjuán que
tenía que echar a las grupies de la cama en su mansión de Beverley Hills y que
pachasco en el Madrid golfo no se come una rosa, al periodista le hace una
pregunta )Aquí donde se folla? Y ahí tenemos al protagonista el bueno de Carlos
Sancho corresponsal en Londres tentandose la ropa y palpándose los machos como
los primeras espadas antes de decidirse a pasear a su amigo la estrella de la
Warner Brothers y todo un león de la Metro por las barras americanas de la
carretera de Barcelona. )Aquí donde se folla? Buena pregunta que resuena en
todos los ámbitos - la técnica novelística creo que se llama anagnórisis y es
un recurso de los novelistas de raza- y resonará mientras el mundo sea mundo y
por mucho que Gallardón y doña Ana Botella y otros munícipes de estrecha
bragueta pero de doble moral quieran ponerle puertas al Campo, hasta el Valle
de Josafat. Es el Avoglio una donna@ de Fellini en la secuencia triunfal de una
de sus películas. Un loco subido a la copa de un árbol pegando voces diciendo
que quería una mujer amenazando con no bajar nunca si no se atendía a sus reclamaciones.
El enfermero jefe del nosocomio trae una escalera y hace trepar por ella a una
monja enana, coja y horrible, ahora verás y el tío se calma oye. Pues Jack
Nicholson igual que uno de los pobres diablos que en Madrid, en Moscú o en
Berlín y a los que los ingleses llaman johnies que se van de putas.
Aquélla noche de farras sella el principio de una gran amistad. El actor le
envía a Carlos Sancho todos los años por Navidad recordandole no solamente
aquella noche que se fueron de picos pardos a la Costa Flemming sino la otra en
que unos gitanos en un tablao flamenco de Córdoba estuvieron a punto de
pincharle con la poderosa pues Jack con unas copas de mas había cometido la
temeridad de tocarle el culo a una bailaora, lo que entre la gitanería es un crimen
de lesa majestad que se paga con la muerte porque a las gitanas les está vedado
el amor libre y no pueden acostarse más que con su marido.
Contrasentidos de nuestra existencia. Amilibia que tiene el RH como Dios manda
y los cojones en su sitio pues eso nunca les faltó a los vascos, excepto a esa
peste etarra que mata por la espalda cosa que nunca harían los verdaderos
vascos, tuvo que salir de naja de Bilbao, lo mismo que de Córdoba con su amigo
Nicholson huyendo por pies de la cabritera de un gitano celoso. Los polimilis
habían puesto precio a su cabeza a él que es vasco de quinta generación y vasco
hasta las cachas en su manera de ser y de contar. En su compañía a uno le
entran ganas de entonar un zortzico o cantar alguna canción carlista de las viejas
como El alcalde Aguigorriaga el que sabía tocar el chistu tenía mucha
ilustración y todo el mundo le dice que se llama Pantaleón. La cosa tiene tres
pares de perendengues pero son contradicciones de nuestra época nada racional.
Emilio Romero lo acogió en su periódico donde llegó a ser con Raúl del Pozo,
José Luis Navas, Homero Valencia, Hermida, Cancio, Julio Camarero, Pilar
Narvión, El Butano más agarrao que un chotis y de los que nunca te pagaba un
café por eso es millonario claro y otros una de las mejores plumas de aquel
diario Pueblo de feliz memoria. Yale era otra de las firma galanas. Tenía buen
bastón en el pleno sentido de la palabra. Para rematar las faenas como queda
demostrado en esta novela donde le echa una mano un amigo por entonces no había
Viagra pero se pegaban gatillazos un poco menos que ahora eramos más jóvenes y
remata la faena donoso campeador.
El jodío cojo otro que tal. Yale no alcanzó nunca la categoría de caballero
mutilado pues había peleado en la trinchera de los del rabito y no en el bando
vencedor me parece y el Emilio que también llamábamos medio pulmón pues andaba
de la caja cambios mal y algo escorado le dio un puesto en la plantilla. En
aquellos tiempos del Gran Romero no hacía falta ejecutoria de hidalguía. No
había rojos ni azules todos eramos un todo ni vencedores ni vencidos ni winners
ni losers. Bastabacon escribir medianamente y tener buen olfato informativo..
Raza de conquistadores la noticia en el corazón aquellos prohombres pioneros de
la información y acaso de la literatura porque han introducido una nueva manera
de contar historias, adelantados de un mundo feliz [(qué ironía! Huxley tenía
dos copas de mas cuando escribió A Brave New World] o poseídos por el morbo de
la tinta impresa ese duende de las imprentas que ha envenenado nuestro
organismo más que el tabaco hasta morir abrazados al tablero de nuestro
ordenador ahora y antes a la AOlivetti@ que a veces emitía quejumbres de mujer
en trance de parto o dulces melodías del escritor que se sienta a hacer un
ajuste de cuentas con la vida. A veces sonaban como estruendo de ametralladora
o andanadas de un paco. La queríamos como una novia. Johny cogió su fúsil. Y
Santiso su cámara. Amilibia su ordenador. Suena el teléfono. No lo cojáis que
puede ser una noticia y entonces las noticias eran verdaderas bombas. Algo
inesperado, no como ahora donde todo se ve venir y donde Matías Prats repite
catástrofes tremebundas y acontecimientos terribles que se escuchan como quien
oye llover. Hemos perdido un poco la inocencia. Los telediarios se parecen día
tras día como un garbanzo a otro garbanzo. No nos conmueven. Puede que se trate
de una táctica del Gran Cofrade del Ojo que todo lo ve y la Oreja que todo lo
escucha para dominación. Las masas se dominan por el miedo y aquí la gente está
crispada sí pero amedrantada. Y no hay cojones.
El retrato de aquella época tal como la vivimos le ha salido guay. Mucho mejor
que cuentame. Un friso perfecto pero lo que más me admira es la valentía de
Amilibia para contar el trance por los que algunos de nosotros hubimos de
pasar. Se te cerraban todas las puertas. Palmaditas en las espaldas. Oye )dónde
escribes? )adónde estás? Un día de esto te llamo y comemos. Las editoriales te
devolvían los originales con la misma retahíla de siempre: nos ha impresionado
su novela pero sin discutir su gran valía sentimos mucho no poder incluirla en
nuestro catálogo. Una vez estuve a punto de quemar las filacterias como ese
judío de una de las novelas de Phillip Roth sobre el judío que llega a Nueva
York ciudad pagana y le entran ganas de echar al fuego los libros santos y los
paños de oración. Una mano lo contuvo. Los profetas no se suicidan pero mueren
en el ecúleo o son crucificados también es verdad. O les meten un tiro o les
dan una paliza o le follan a la parienta o le meten caña por todos los lados.
)Que queréis más? )Darnos por culo? Hay que seguir adelante con la cruz a
cuestas aguantando la marea o siete plantes de metralla en el cuerpo y
avanzando como en la Legión.
La denuncia y el reto que se plantea en El Amigo de Jack Nicholson sigue ahí:
somos supervivientes de un mundo aterriza como puedas de las Hermida Girls y de
los Ansón Boys porque aquí no es sólo Polanco el malo de la película oiga. Creo
que ha habido otros peores, los embozados de la Derechona terrible que como me
decía a mí una vez Luis Fernández Villamea prefiere entregar un hijo a dar una
finca. No es esa Derecha de Fuerza Nueva sino otra más subliminal, sutil, la
que nos puso contra las cuerdas. Del agua mansa me libre Dios. Eran los de la palmadita
en el hombro y el a ver cuando comemos oye que por la espalda decían pobre
chico, está acabado, es un borracho. Para que te dieran un trabajo en un
periódico dice Amilibia tenías que ser una tía cachas capaz de hacerle un
francés al jefe y un griego al productor. O ser un barbilucio algo maricón. La
mamada una agnición elíptica con la que se caracteriza al pobre Carlos Sancho,
ex corresponsal en Londres, ex periodista, casi un ex hombre como diría Gorki.
Hay que ser joven, apuesto, sin un adarme de grasa y a nosotros se nos
insinuaba la panza y tener en lugar de cabeza un cohombro, escribir mal
contando lo evidente para que te dieran la columna soñada o un cargo. Y yo
añadiría el ser renegado de tus convicciones, abjurar de tus principios más sagrados.
Horcas caudinas. Si eres un gilipollas te publicamos la novela. Si no a la puta
calle. Tiempos de la mamada y la mamandurria. El signo de la Bestia. )Quién
aplastará la cabeza de la Culebra? )Quién va a luchar contra el poderoso
Dragón? Y Lara como un gran Buda alegando su condición de legionario y de
vendedor de libros a domicilio amasó fortuna en la Transición.
Amilibia es rotundo y deletéreo contra todas estar lagartas que han copado el
mundo de la información. Las reinas de las mañanas. El morbo. Lo banal, lo
venusto y lo sicalíptico. AAntes teníamos la Clave de Balbín que era un coñazo
pero por lo menos daba altura a esta profesión@. A Brave New World. Gran
Hermano nos vigila. No puedes pensar por tu cuenta. No te es lícito. Sin
embargo, aquel falangista al que fusilaron un amanecer, grito que yo escuchara
y no era delírium tremens como me advirtió el Ruli con su Asonrisa de hiena@-le
clavaste en una frase Chus- en un velador del Gijón pronunció una frase que se
oyó como un clamor de combate.
-Chupándomela.
Es lo que dice siempre un español cuando se enfurece. Este grito es recurrente
en la novela que trata de reflejar una época, la de la Gran Mamada. Sólo nos
queda montar un chiringuito en Villaponte, como Carlitos Sancho o retirarse a
un convento. El bar de Villaponte es el ABeatus Ille@ horaciano de qué
descansada vida pero no piensen ustedes eso. Pueblo chico infierno grande. Aquí
todo se sabe. Hasta los pedos que te tiras los escucha tu vecina. Nuestras
vidas están en escaparate. Vivimos en una sociedad transparente y de cristal.
En Villaponte que puede ser el Escorial, Villalba o cualquiera de las ciudades
dormitorio del cinturón de Madrid conoce a Patricia una estrecha que resulta
luego una cachonda mental. Le daba morbo tocarle la entrepierna al corresponsal
y hacerle una paja por lo bajini. Luego llega a ser una gran actriz. Otro
personaje femenino Sara, la hija de casa rica y niña de familia catalana,
educada en colegio de monjas y de esas que elegían los buenos partidos y
tasaban los novios con regla de cálculo, da en ninfómana. El protagonista
encuentra a su mujer en la cama con su marido y para colmo la madre a la que
tanto venerara Carlitos resulta que era una bollera y un día que va al
cementerio a poner flores en la tumba de su madre se encuentra allí a la que
había sido su pareja durante cuarenta años. En fin, el sexo es aquí un recurso
alegórico, un punto de referencia casi humorístico con los que el autor trata
el friso de su galería de caracteres.
Los turistas japoneses empiezan a llegar cámara en ristre y el amo del local
Carlos Sancho a contar sus noches de farra con la Estrella de Hollywood. Jack
Nicholson que estás en los cielos. Esto es el no va más. El juicio de valor,
inapelable. Toda una novela llena de buenos gags como les gusta a los
scriptwriters de las poderosas internacionales del cine y acción que se
desarrolla con movilidad en flahback. Encuentro, sin embargo, poco logrado y
tratado sólo al pasar la vida de Carlos en Londres pero su escapada a Hollywood
donde Jack Nicholson pone a disposición de su amigo una gran suite en su
palacio de Beverley Hills, un Rolls y una choferesa que le abanique lo
encuentro mucho más real. La segunda parte sobre todo ha sido escrita con prisa
o al menos es la impresión que me da. Pero ya digo las cien primeras páginas
son impresionantes. Oiga aquí donde se folla. No hay policía. Latiguillos que
suenan en toda la película porque leo y parece que estoy sumido en la butaca de
un cine viendo una cinta maravillosa.
Con respecto a la cita sobre la cautela en materia sexual creo que lo que dijo
don Camilo Alonso Vega fue: AMi querido amigo, si no puede ser casto sea
cauto@. El contexto que se da es otro.
Por el escenario desfilan como por el teatro de un gran guiñol los grandes
vaivodas del mundo de la información actual Polanco, Hermida, Cebrián pero
Amilibia se guarda muy mucho de citar a Ansón que también es otro gran gurú del
Establishment y un hombre muy poderoso cerca de la Casa Real. Lo comprendo es
lógico. Con los garbanzos no se juega.
Otro detalle que me enternece y digno de resaltar es que dedica la novela a su
mujer, Ketty Kaufmann, una gran profesional, bella mujer y la santa que le
aguanta. Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer y si no hubiese sido por
estas mujeres que han estado a nuestra vera en medio de tiempos tan difíciles
no se lo que hubiera sido de nosotros. A mí sin mi María José y sin el Cerillas
del Gijón me hubiera colgado de una farola de Recoletos. Umbral también venera
a su mujer, España. Queridas, las otras son las ermitas. Vosotras, la catedral.
En este caso creo que falla la creencia de que las mujeres no tienen bandera y
orillan a los perdedores. Éstas no; todo unas heroínas manteniendose a nuestra
vera cuando vinieron mal dadas. No creo que se pueda achacar a Amilibia de
misoginia. Lo que denuncia él es el gran puterío que se ha montado durante la
Transición. El puterío mental. No el físico `porque aquí cada uno estornuda
como Dios le ayuda. Este puterío es mímico del culto al dinero y la gran
crueldad, la violencia deshumanizada que nos circunda.
Considero que el feminismo torcaz y procaz es una forma de terrorismo
psicológico que trata de capar al macho, desplazarlo del poder, quemar las
naves, hacer harakiri, rendir culto a la muerte, lo mismo que el uranismo. )Qué
creéis que a estos mamones les importa un comino la violencia de género que
denuncian cada dos por tres? They thrive on it. Es el nido donde incuba la
Serpiente.
Amilibia puso el dedo en la llaga. Gracias, hermano. Y a ti Ketty al año que
viene en Jerusalén. Siempre fui amigo del pueblo elegido aunque nunca me las di
de sionista. Israel, la tierra prometida, prefiero fundarlo en mi corazón. No
en un espacio físico. Y Dios ayudará. Me llena de esperanza que se publiquen
libros como El Amigo de Jack Nicholson aunque sea por editoriales minoritarias.
Nunca puede ser más negro el cuervo que las alas reza un adagio ruso. Y siempre
que llueve escampa decimos por aquí.
ALFIZ DE SAN TIRSO DE OVIEDO