2011-02-28

Esfinge semblanzas segovianas

simon peres dio a rajoy el abrazo de la muerte

Um¡ corren tiempos recios. Vino Simon Peres a España. Había que celebrar el cuarto de siglo de relaciones diplomáticas. Desde los reyes católicos no había embajador. Eso dicen porque los judíos en España estuvieron yendo y ciniendo y aunque ellos los nieguen ahora Franco los apoyó y concedió innumerables ventajas. Leer "Franco y sefarad ¿un amor secreto?"por  Antonio Parra Galindo (soy yo el abajofirmante) y lo han celebrado como el gran triunfo de la democracia. Pero tales contactos a mucha gente en este país fueron loor de enemigo y enemigo que huye puente de plata. Mas a lo que voy. Esta visita es importante aunque un tanto silenciada. Don simon, ay don simon, es el amo de la baila, la baila sionista, claro está y se entrevistó con Rajoy y con el rey pero nunca con ZP. Kissinger en remembranza a Carrero. El abrazo de la muerte. Rahoy y Su Majestad pueden tener los días contados, pero creo que ZP, escurridizo como una anguila sobrevivirá. Todo el judaismo se encierra en una frase: sobrevivir. Y una cosa al Gran cofrade no le gustan mucho las alabanzas. Prefiere que a los judíos les den caña. ´Como yo. Por eso el bueno de García Serrano se sesataba en elogios e incensarios. Como se nota a los fachas. La verdad es que don simon ha pasado por M;adrid como una sombra. Se fotografió con la plantilla del Real Madrid. El estado Hebreo tiene en el club blanco integrado en su totalidad por mercenarios, no hay españoles, invertido todo un capital. Yo soy del Aleti y Cierra España. Manque pierda. en estos días turbulentos a 20 años vistas de que estallara la Tormenta del Desierto una guerra acojonante transmitidsa por la sienene y miles y miles de muertos irakíes la situación revierte a los tiempos de Sadat Hussein pero en vez del Ladrón de Bagdad que acabara en la ahorca ahora el villano es Gadafi. Israel ha metido la mano en el avispero. Yo me pregunto y se lo pregunto a los judios que tanto aman la vida y a los que les horroriza la sangre derramada si se puede matar y destruir en nombre de la Democracia. El objetivo es claro sin embargo. La revolución de los viernes de la ira va a estrangular a Europa. Sin reservas de petroleo aquí puede producirse el caos. Lo ha calculado bien el negro Obama que es judío cuarterónm como Sammy Davis Junior, Oh cristo ayudanos. Rajoy de todas formas ha recibido el abrazo de la muerte. Aquí el que más chifla capador. A Tel Aviv le va bien con ZP aunque creo que lo van a cambiar por Carme Chacón. España ganará en el cange. Oh Dios, Bono no.....!

2011-02-24

ENHORABUENA RAÚL DEL POZO

LA CUARESMA LLEVA A LA PASCUA RUSA

UARESMA LLEVA A LA GRAN PASCUA RUSA


Las festividades movibles de la Iglesia Ortodoxa constituyen dos ciclos: cuaresmal y pascual. El ciclo cuaresmal incluye en él los tres domingos que preceden a la Cuaresma misma (y que sirven de preparación), la Cuaresma y la Semana Santa.
En el tiempo preparatorio de la Cuaresma comienza a cambiar el aspecto de los servicios litúrgicos y siempre resuenan más los cantos que llaman a la penitencia. En este período, durante las misas se conmemora el Juicio Final, las parábolas del publicano y el fariseo y del hijo pródigo. El último día antes del inicio de la Cuaresma la celebración se dedica a la expulsión de Adán y Eva del paraíso. Así la Iglesia aviva en sus hijos el anhelo de Dios y el deseo de conversión. Antes de comenzar la Cuaresma, en la vigilia, se celebra un rito del perdón, durante el cual los miembros de la comunidad se reconcilian los unos con los otros, por lo que este día se llama Domingo de Perdón.
Las celebraciones cuaresmales se realizan según normas especiales y se distinguen de las demás por su severidad y concentración. Después de cada celebración, se lee una oración del venerado Efraín el Sirio. Su contenido está dedicado a la acción más importante y central de la cuaresma: cambiar y mejorar el alma del hombre, algo que sólo es posible gracias a la ayuda de Dios.
Durante la Cuaresma, la Eucaristía sólo se celebra el sábado y el domingo. El miércoles y el viernes se celebra una liturgia de adoración de las Santas Especies, durante la cual se puede comulgar el Cuerpo y la Sangre de Cristo, reservados en la última misa.
Todos los domingos de Cuaresma tienen sus temas litúrgicos.
El primer domingo se llama “Triunfo de la ortodoxia”. La iglesia festeja en este día la victoria sobre la última de las grandes herejías: la iconoclastia. El segundo domingo está dedicado a san Gregorio Palamás, el gran maestro que se pronunció sobre la naturaleza divina de la Luz del Monte Tabor, aquel esplendor que vieron los apóstoles sobre el monte de la Trasfiguración, cuando Cristo se transfiguró ante ellos. El tercer domingo indica la mitad de la Cuaresma y recibe el nombre de "Domingo de la Adoración de la Cruz”. En el cuarto domingo se conmemora al venerado Juan Lestvichnik, y en el quinto a la venerada María de Egipto; los hechos y las vidas de estos santos pueden enseñar mejor que nada la conversión y ayudar al arrepentimiento.
Transcurridas seis de las siete semanas de la Cuaresma, se inicia el tiempo especial de los últimos días previos a la Pascua. El último día de la sexta —penúltima— semana se llama “Sábado de Lázaro”. No mucho tiempo antes de ser crucificado, Jesús resucitó de entre los muertos a Lázaro de Betania, mostrando su fuerza divina y su poder sobre la muerte.
El día siguiente se dedica a la Entrada del Señor en Jerusalén. Cristo sube a Jerusalén, aunque sabe que en esta ciudad le espera la muerte. El pueblo sale al encuentro de Jesús con alegría y solemnidad, saludándole como rey terrestre, sin entender que es el Rey del Cielo. En este domingo se llevan al templo ramos de palma, en recuerdo de que el pueblo extendía estos ramos a los pies de Cristo. En Rusia, en esta época florece sólo el sauce, cuyas ramas se bendicen durante el servicio litúrgico; este día se llama “Domingo de Ramos”.
Comienza la Semana Santa. El Miércoles Santo se conmemora la traición de Judas, uno de los apóstoles, que decidió vender a Cristo a sus enemigos por 30 denarios. El jueves es el día de la Última Cena, durante la cual fue constituido el sacramento de la Eucaristía. En este día todos los cristianos comulgan el cáliz eucarístico. El viernes se celebra una liturgia denominada “Seguir la pasión del Señor”. En este servicio litúrgico se leen 12 lecturas del evangelio, dedicadas a las últimas horas de la vida de Jesucristo: la Última Cena, la oración en el huerto de Getsemani, el beso con el cual lo traicionaba Judas, el juicio, la condenación a morir en la cruz, la flagelación, la muerte en la cruz y el descendimiento.
El Sábado Santo es un día grandioso, en el que Cristo, aun cuando su cuerpo se encuentra en el sepulcro, con el alma desciende a los infiernos y los vence, liberando a cuantos estaban allí. La liturgia en este día no es aún pascual, pero ya está iluminada por la luz de la fiesta inminente.
En la noche de Pascua se hace una procesión que parece llevar a todos hacia la tumba, al encuentro del Señor resucitado. La celebración del primer día de Pascua lo es también de toda la Octava Pascual y está llena de ímpetu, alegría y exultación. Un infinito número de veces se repite la antífona de Pascua: “Cristo ha resucitado de entre los muertos, con su muerte ha vencido a la muerte y ha dado la vida a todos los que estaban en los infiernos”.
El domingo después de Pascua se conoce como Antipascua (“en lugar de la Pascua”) y también como “Domingo de Tomás”. En este día Cristo se ha aparecido a sus discípulos y ha convencido de su resurrección al apóstol Tomás, que estaba lleno de dudas.
El tiempo de Pascua continúa hasta la Ascensión, que se conmemora en el cuadragésimo día. Cristo ha ascendido al cielo y está sentado a la derecha del Padre. Ha ordenado a sus discípulos que no se alejen de Jerusalén hasta que el Consolador —nes decir, el Espíritu Santo— no descienda sobre ellos, acontecimiento que se consuma el día de Pentecostés. Los apóstoles, sobre los que ha descendido el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego, han recibido dones y carismas, y han comenzado a predicar a Cristo, dirigiéndose a miles de personas. En Rusia, esta festividad se llama también la “Trinidad”.
Cumpliendo el mandamiento de su Maestro, los apóstoles han predicado en muchas partes del mundo; gracias a su obra, la Iglesia de Cristo crecía y se fortalecía. El domingo que sigue al de Pentecostés se llama “Domingo de todos los santos”.

2011-02-09

gramalla

Aquella gramalla sin mangas tejida de un solo hilo -Cristo se desvestía y sus siervos y seguidores duro colocarse ropajes, uno encima de, sotanas y dalmáticas, al año que viene en Jerusalén pero caminamos de espaldas al monte calvario- abolía el orden viejo. Los ornamentos de los dioses antiguos, de Júpiter Diana Afrodita y Baco quedarían preteridos pero sus sacerdotes, sintiéndose desnudos e incapaces de imitar al que pereció en la cruz en taparrabos, no harían otra cosa en todo el tiempo que hacer mayor el cupo del “indumento”.
Casi me desternillaba de risa pero aquella hora de grandes acontecimientos fue el tiempo de los sobresaltos y de las confusiones (yo creía, pensé que; pues no señor al revés te lo digo para que lo entiendas) y de las perplejidades. Nos anegamos en un marasmo de sorpresa. Tú, Cristo bendito, viniste para confundir a los mortales. Supuestamente quedaron sin vigencia las estolas las mitras las cidarias el efod y todos aquellos ropajes que se ponían uno encima de otro, negro sobre blanco, blanco sobre negro, para definir oficios y categorías inciertas de flámines y peanes del mundo órfico.
Degolló nuestros principios sin espada.
- ¿Eres tú el que ha de venir o esperamos a otros?
- Por sus obras los conoceréis- respondió el Señor
Se rieron de él pero él no vino a traer la paz al mundo sino un orden nuevo con todo lo que ello implica: la destrucción de Jerusalén que fue desmontada piedra a piedra y los campos adyacentes de su pomerium o arrabales, arrasados y sembrados de sal. Al pie de la cruz escuchábamos el batir de los tambores de los soldados de Tito casi tres cuartos de siglo de que aquel cerco se produjera.
-¿Y no escarmentaron los judíos?
-Por vida de Minerva, ¡qué bah! Son pueblo duro de cerviz, una alegoría de la sinrazón y estupidez humana
Era Jesús un revolucionario. Vino a los suyos y los suyos no le recibieron. Sus vestiduras de ajusticiado por una de esas carambolas inexplicables que hoy confunden a los soberbios (la potencia se hizo acto trascendente y se encendió el fuego de la gran luminaria y ardería por los siglos de los siglos aquel pebetero puesto que nadie será capaz de destruir el amor) eligiendo a lo más despreciable y abyecto del mundo, que de los rechazados y humillados y ofendidos hizo él su piedra basal y en menoscabo de la soberbia y de la confusión terrenales.
Debió de ser un revés para los sionistas mesiánicos. El libertador anunciado por los profetas de Israel moría en el suplicio escoltado por dos ladrones Dimas y Gestas. No me vengáis con bromas ¡Qué guasa! Vino a los suyos y los suyos no le recibieron -la frase de Juan que luego leí incansables veces martillea mis sienes- mientras los mercenarios puesto que no se puede hablar de soldados romanos que tienen otra dignidad y se echó mano de esclavos sirios para hacer aquel trabajo se rifaban con el cubilete sus paños menores. El Hijo del Hombre salvaba al mundo en taparrabos. Semejante desvergüenza ¿dónde se vio?

Pero la humilde túnica inconsútil era el símbolo del siglo futuro. El que busca su vida la perderá. A ver queremos un signo pues ese no nos vale.
La vida se la había echado el Inocente sobre los hombros a manera de chal cobijando sus espaldas doloridas cuando, varón de dolores, al cabo de cinco mil azotes y de 72 puntas de cambronera que es el peor de la especie de los espinos y la más áspera de las zarzas que horadaron sus sienes trepanaron su frente inmortal quedando ensangrentados los mechones de su rubia caballera y de su barba taheña ah que nos miraba a todos con aquellos ojos azules penetrantes como si no comprendiera la maldad del que somos capaces los humanos pero llenos de perdón hacia esa inclinación viciosa que los teólogos achacarían al primer pecado de Adán pero que a mí se me hacía muy difícil de aceptar como romano acostumbrado a mirar a los dioses con un cierto escepticismo pues sus malos ejemplos y concupiscencias y que A más estaban ahí para castigar y enviar rayos y desgracias a los mortales. Si te enojabas con Júpiter este te taladraba con su gario y te convertías en rana.
Con los dioses no se juega. Antes de morir había que hacer mandas a Esculapio y se mandaba matar un gallo capón para que el dios de la salud tuviese una fiesta allá arriba con sus amigotes y después de expirar tenían que sujetarte la barbilla abrirte la boca y meter entre los dientes una moneda para pagar al Barquero. Esta costumbre acicate de la codicia fue un pretexto para que en el mundo antiguo abundasen los profanadores de tumbas. El oro era más importante que la deidad y en facto es la única divinidad que rige los designios. Oro, oro y nada más.
Fue ofrecido al pueblo en espectáculo de befa. Un esbirro lo empujó hasta la balaustrada y Jesús apareció en el enlosado del Lithostros una caricatura de ser humano, un guiñapo.
-Ecce homo
-Tenedlo. Vedlo ahí, cabrones. ¿No queríais que lo castigase? Pues le hemos zurrado bien la badana. ¿No os dais por satisfechos? No. La chusma quería más sangre. Dada su condición vil y sus adscripciones impredecible. Era el mismo morbo que conducía a la plebe de Roma al coliseo. Quería ver la sangre a chorros de los andábatas sobre la arena y que cantasen el himno. Ave Caesar los que van a morir te saludan.
Ecce Homo. Le habían colocado un manto púrpura sobre los hombros y pusieronle una caña en la mano por cetro y así compareció. No lo condenó Pilatos. Fue sentenciado a muerte por un tribunal democrático que sometía sus veredictos a votación en la casa de Anás y Caifás, sumos sacerdotes. Lo mataron los judíos. Pero la perfidia de esa raza es alegoría de la condición humana, si se quieren mirar las cosas desde un ámbito teológico, ajeno a toda manifestación racial. Sin embargo, el pueblo elegido se convirtió en pueblo errante. Nunca en paz consigo mismo.

2011-02-05

HEBRERO ME ACUERDO DE MIS CAMARADAS QUE CAYERON EN STALINGRADO ALEMANES, RUSOS, RUMANOS, ITALIANOS, ESPAÑOLES. DIOS GUARDE SU ALMA

LA NOCHEBUENA DE UN KAROBO EN EL FRENTE DEL ESTE. CARTA A SU MADRINA

Posición 375 sección de Antiaéreos





Querida Aderita; Recibí tu carta ayer. La trajeron los del hipomóvil de la Comandancia. No había podido hacer el reparto en siete días pues hemos tenido una cellisca de las que hacen época. Estos sí que son tormentas y no las del Bierzo. Gracias por los aguinaldos con el turrón y la botella de coñac él detente bala y la estampa del Niño Jesús que hemos colocado en sitio preferente de la chabola y está Jesusín hecho un sol y yo no sé cómo con esos gayumbos blancos para tapar sus vergoñas puede aguantar los treinta y dos bajo cero. ¡Cómo es Dios y todo lo puede! Pues verás nos liamos a cantar villancicos como descosidos y después llorábamos todos como bobos. Hasta al Teniente Müller que manda la batería y es un militar prusiano de aspecto seco y que parece poco sentimental le rodaban las lágrimas. El tapabocas también te lo agradezco y más sabiendo que ha sido tejido por ti con una toquilla que era de tu abuela. La botella de Carlos III nos la chiscamos en amor y amistad fraterna. El cabo Seidenbaum escotó unas salchichas y varias botellas de aguardiente del que por aquí llaman schnaps junto con una botella de vodka que tomó de un ruso que hicieron prisionero y alguien sacó una guitarra y una pandereta. Y fuera penas. Dirás que somos unos borrachos pero no. Sin algo de calor en él estomago aquí te arrices pues como te digo aquí hace mucho más frío que por León. Dirás que por que té cuentos estas cosas. Pues es que no te tengo nada que contar. Aquí sólo hay nieve y nieve. Hasta los arboles se sumen debajo del talud blanco. Villancicos. Cantamos La Marimorena y ellos el Tannen Baum. Somos una sección mixta de artilleros alemanes y españoles. Mi unidad quedó tan diezmada en los últimos días que hubo que agrupar fuerzas. Nos entendemos como ponemos pero yo he aprendido algo de alemán aunque casi me entiendo mejor el ruski que me parece menos difícil y en esa lengua me sé varias frases. Una que nos aprendemos cuando en las largas marchas pie desde Grodno hasta esta zona que llaman la Rusia Blanca entrábamos en las isbas o casuchas de los campesinos medio despeados y muertos de sed y de hambre y nos salían a recibir niños descalzos abuelas sonrientes y pobres viejos cubiertos de harapos. Y allí la cantinela de siempre. T menisti ñiet Karovo ni malieko que quiere decir se nos han muerto las vacas no tenemos leche. Pero los pobres nos daban a los soldados lo que tenían y encendían el samovar y nos calentaban té con un poco de pan. Las abuelas bondadosas nos persignaban en la frente pues así son cristianas Aderita y eso no me lo suponía yo que nos había dicho que eran los rusos comunistas y rojos perdidos. Pues no es cierto. En las chozas aun en las más miserables había imágenes de Nuestro Señor y de la Virgen. Tienen mucha devoción a la Madre de Dios que llaman Blogodortisa. La, lamparilla encendida día y noche me recordaban un poco el altar de mi pueblo cuando íbamos al rosario y hacíamos genuflexión de rodillas ante el Santísimo. Los rusos no se arrodillan, se inclinan y se hacen la cruz continuamente. Dicen que para espantar a los malos espíritus. Esta buena gente me impresionó y me pregunté que hemos venido a hacer aquí a esta tierra a sembrar la muerte y destrucción. Muchas dudas me asaltan Aderita. Aquí hay un comandante Schmidt que dice que la invasión de Rusia ha sido un error de Hitler. Que todos creíamos que lo que había que cambiar eran la desigualdad de pobres y rucos. Schmidt dice que el diablo se metió en la cabeza loca del Führer. Y que esto es una locura. A mí la verdad nada me hicieron los rusos pues aquí los comunistas que había en España no los vemos por ninguna parte, sin gente humilde y llana y muy sufrida como los castellanos, claro que el comandante Schmidt sólo profiere esas dudas cuando ya llevan en el cuerpo cinco o seis copas. Y como para su camisa porque puede ser arrestado, yo soy el cabo pieza de un cañón que llamamos ocho. Ocho. Me harté a disparar contra los aviones rusos y alguno he conseguido abatir pero buena gana cada vez vienen más, son un enjambre. El otro día sacaron a diez o doce de la Wehrmacht que estaban metidos en unos pozos de tirador. Eran alemanes casi unos niños. Tenían los pies congelados, se escucha el día y la noche la música de los organillos de Stalín. Les paramos de momento pero al poco rato traen refuerzas y atacan y atacan. Al fondo el cielo se tiñe de rojo. Es el infierno de Stalingrado. Ayer estuvieron pasando convoyes de batallones rumanos hechos trizas. Los pobres llevaban algunos los pies congelados Eran infantes rumanos. Mal se presentan las cosas, querida Aderita. Y yo mañana que es Nochebuena cumplo 22 años. A ¿qué he venido yo a Rusia, Dios? Una voz interior me dice que para cambiar el mundo para hacerle mejor para defender a España del Comunismo pero la verdad es que no lo tengo muy claro. Me alisté voluntario en la División Azul. No sabía dónde me llevaban ni adonde me metía, al principio todo iba bien uy avanzábamos casi sin pegar un tiro. Yo cogí un mal constipado y me hospitalizaran en una ciudad que se llama Vilna. Me lo pasé en grande pues conocí una muchacha y fue conmigo al baile un par de veces pero un día cuando fui a buscarla vi cómo la sacaban de su casa unos policías de paisano con abrigo de cuero y cara de muy pocos amigos. Recuerdo su nombre Ester, era judía y a mí por confraternizar con el enemigo una orden de arresto de dos días en el calabozo y me enviaron otra vez al frente. Ya te lo he contado maja. Aunque no te conozco me pareces una chavala estupenda y hasta pienso que si regreso con vida de esta ratonera me gustaría c pedirte relaciones. Estas muy guapa en la foto, tienes una cara de buena persona. En fin tu estampa me ha recordado otras más felices y el niño Jesús me mira con cara de ternura y hasta parece que me habla a mí solo a mí y me dije Celerizo Cabrillo yo te voy a ayudar. Y me quedo ensimismado contemplándole. Mis camaradas dicen que es un Jesús muy bonito, los alemanes no tienen imágenes pero creo que son también cristianos, no creen en el papa. Los domingos suele venir un páter que creo que es luterano se pone un gorro muy raro y una estola negra como la de don saturnino el cura de mi pueblo y cantan himnos y ya está pero no dicen misa como los católicos, sólo cantar y los soldados los cantan con mucha devoción pues parecen sentir muy adentro su religión más que nosotros. Para que te vaya a contar si no son calamidades aunque así me desahogo. Soy el único que queda de los españoles porque han ido cayendo todos. El jueves le atizaron a un asturiano que se llamaba Teófilo Muñiz. Salió a hacer del cuerpo el hombre y por lo visto se puso en un sitio algo lejos de la tienda que no tenía desenfilada y le arrearon. A Rodrigo que era mi mejor amigo un obús lo dejó sin pierna y lo evacuaron a Riga. Pero esta muerte de Muñiz me impresionó. Murió en mis brazos. Llamaba a grandes voces a su madre y a mi se parte el corazón. Madre y el eco de su voz moribundo parecía arder sobre la inmensa estepa retronando moribunda. Madre, madre, ¿dónde estás? Dios le tenga en su seno. Aderita me dice en la tuya que no haces más que rezar por pues esas preces me vienen bien. Tus velas a la Virgen del Camino han dado resultado aunque pienso que salgamos enteros de aquí va a ser un milagro y de los gordos. Madre. Madre y las voces que pegaba Teófilo eran la misma s que otro asturiano también amigo del alma que se llamaba Agustín al que atizaron a lo tono. Era también muy fraterno. De Cellero. Me decía que cuando acabase la guerra me convidaba a las fiestas de su pueblo que son por san Pedro y los marineros hacen una ceremonia muy ocurrente y chistoso que llaman la amura vela. Se llamaba Agustín Fito. Si esta carta llegase a tus manos yo quisiera que se las remitiese por favor a su familia que vive en ese pueblo dándole mis condolencias. De mi vida aquí poco puedo contarte. Es muy monótona. Los días se parecen unos a otros como dos gotas de agua. El único aliciente es la llegada de la estafeta con la carta de casa. Lo demás comer y dormir, a veces sin saber si uno va a despertar porque un obús ruso te puede dar el pasaporte para que vayas a visitar a san Pedro. Uno se embrutece y no piensa en nada. Quien inventaría las guerras Aderita. La verdad es que cuando recibí felicitaciones de la Komandatur por haber abatido a cinco cazas enemigos no me sentí un héroe, me pusieron la cruz de hierro pero yo le dije al coronel que la ponía. Fue de pura chiripa mi coronel. Si dijese lo contrario, mentiría. No. No me siento un héroe no odio a los rusos. Por que tener que disparar contra gente que no conozco y nunca se han metido conmigo? Velay mis contradicciones, Aderita, bueno, madrina, Felices Pascuas y ojalá el año que viene de 1943 sea prospero y mejor que este puñetero 42. Estoy seguro de que nos vamos a ver pronto tú y yo uy que vamos a hacer buenas migas. Te gustan los bambinos? Claro que te gustarán a no ser que tengas vocación de monja. Reza mucho por mí y aprieta con el Santo Niño Jesús de Praga. Lo necesito. Y sin otro particular y deseando la pasas bien la Nochebuena se despide este tu amigo y admirador este Karovo que lo es. Tu Karovo.

Fermín Celerizo Cabrillo



La carta llegó a su destino pero el sargento Celerizo no regresó a la patría. Murió en la gran ofensiva de Stalingrado el 5 de febrero de 1943. Fue una más de los 200.000 hombres que perecieron en aquella ciudad orilla del Volga