2026-10-18

de Literatura Gazeta

 

No se trata solo del diésel.

¿A qué podrían conducir los acuerdos entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia?

Vladimir Sukhomlinov

El «acuerdo del diésel», como se conoce a las consecuencias de la llamada telefónica del 9 de octubre entre los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin, ha generado numerosas teorías y predicciones. El acontecimiento es verdaderamente extraordinario, ya que representa el primer paso práctico hacia la reanudación de la cooperación entre ambos países, que había sido prácticamente paralizada por los estadounidenses, con la excepción del espacio.

Tras la conversación, el Departamento del Tesoro de EE. UU. levantó rápidamente algunas sanciones sobre productos petrolíferos rusos. Trump declaró que el gasóleo ruso ya estaba de camino a Estados Unidos (atravesando, cabe añadir, un océano que pronto se dispone a bautizar con su nombre). La llegada de este cargamento debería aliviar el problema del suministro de combustible a los estadounidenses, especialmente a los agricultores, y también conducir a una bajada de los precios de la gasolina y el gasóleo, algo especialmente importante para el presidente estadounidense en vísperas de las elecciones legislativas. Sin embargo, cabe destacar que el camino a Estados Unidos no es corto. También conviene recordar que Rusia ha sido y sigue siendo el segundo mayor proveedor de gasóleo al mercado mundial, después de Estados Unidos. A nivel nacional, consumimos aproximadamente la mitad del gasóleo producido. Por lo tanto, levantar la prohibición impuesta previamente a sus exportaciones no supuso un gran problema. En este sentido, cabría esperar que la petición de Trump a su homólogo ruso recibiera luz verde. Y así fue.

Los líderes europeos, muchos de los cuales también están preocupados por cuestiones electorales, quedaron conmocionados por los acontecimientos, pero el lunes 12 de octubre, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE aprobaron el último paquete de sanciones, el número 22, contra Rusia, que incluye restricciones a 1.500 personas y organizaciones. Sin embargo, no se puede decir que sea un paquete radical: no hay nuevas sanciones sectoriales. No obstante, Kaja Kallas tenía motivos para declarar: «Europa vuelve a demostrar su unidad». Pero, ¿qué más se puede decir? Más bien, es evidente que algo falla en las relaciones entre los países occidentales.

El reconocido analista estadounidense Jeffrey Sachs comentó inmediatamente después que Trump sigue improvisando, sin una postura coherente a pesar de la primera acción concreta. Sachs añadió: «No estoy en contra de este acuerdo, pero se alcanzó desde una posición de debilidad, como creen muchos republicanos. Trump llega tarde y el acuerdo no tendrá mucho impacto en los precios del diésel». Por supuesto, el aspecto del diésel de los acuerdos entre ambos presidentes pronto se aclarará, y su repercusión mediática podría beneficiar a Trump, quien llega tarde. Sin embargo, durante su conversación, los presidentes también abordaron otros temas, y la Casa Blanca y el Kremlin confirmaron que la cuestión ucraniana ocupó una parte importante del tiempo.

Por cierto, prácticamente todos los expertos coinciden en que el acuerdo no solo fue económico, sino también político, y que los presidentes, consciente o inconscientemente, plantearon difíciles retos políticos para Europa y Ucrania. Al mismo tiempo, conviene aceptar que nos enfrentamos a un astuto adversario colectivo y que no debemos engañarnos ni simplificar demasiado la situación. Aunque ahora es menos común que antes, todavía se oye —no en broma ni con tono burlón— que Trump, si bien no es un sabio, sin duda es un pragmático astuto que hace todo bien y por el bien de Estados Unidos. Quizás en cierto modo esto sea beneficioso para Estados Unidos, pero en otras partes del mundo, bajo el mandato de Trump, la gente ha perdido notablemente muchas cosas buenas, así como la paz y la esperanza de un futuro pacífico.

Volodymyr Zelenskyy no escucha a su "jefe". Su reacción a la conversación entre los presidentes fue de nerviosismo; exigió un alto el fuego de 60 días en el sector energético, mientras que él mismo estaba dispuesto a celebrar elecciones presidenciales en Ucrania. Todos están cansados ​​de la palabra "alto el fuego"; no es nada nuevo. La audacia de Zelenskyy solo puede alentarnos a intensificar el progreso hacia los objetivos establecidos al inicio del Acuerdo de Cooperación Militar Conjunta. Así pues, en este sentido, la conversación del 9 de octubre fue útil. El grado de acuerdo entre los presidentes sobre otros temas se aclarará en las próximas semanas. Quizás después de que los negociadores de Trump lleguen a Moscú, cuya visita aún no ha sido confirmada definitivamente.

LA CIA ESPIÓ A BREZNEV CUANDO FUE A CAGAR Y ANALIZÓ SUS TURDOS (un gran e interesante articulo de Literaturnaya Gazeta)

 

¿Qué saben ellos de nosotros?

¿Por qué los estadounidenses estudiaron los excrementos de Brezhnev?

Visita oficial del Secretario General del Comité Central del PCUS, Leonid Ilich Brézhnev, a los Estados Unidos de América. Del 18 al 26 de junio de 1973. Conversación con el Presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, en la Casa Blanca.
Visita oficial del Secretario General del Comité Central del PCUS, Leonid Ilich Brézhnev, a los Estados Unidos de América. 18-26 de junio de 1973. Conversación con el Presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, en la Casa Blanca.
Fuente/Autor: Eduard Pesov / RIA Novosti

 

Alejandro Paladín

 

Al observar las interacciones diplomáticas actuales entre Rusia y Estados Unidos, y las relaciones ruso-estadounidenses en general, resulta difícil no asombrarse ante el nivel de absurdo. Podría parecer que esto es un reflejo exclusivo de nuestra época. Sin embargo, al mirar hacia atrás, uno se da cuenta de que probablemente las cosas eran aún peores entonces. Esto es lo que recuerda Alexander Palladin, quien trabajó en Estados Unidos como corresponsal de Izvestia en la década de 1980.

 

Parece ser que fue en 1983 cuando me topé con un reportaje en un respetable periódico estadounidense sobre cómo los servicios de inteligencia estadounidenses, con su omnipresente capacidad de escucha, habían logrado incluso espiar el teléfono que Brezhnev utilizaba para realizar llamadas desde su "operador afiliado". El artículo, si bien era jactancioso (¡miren la tecnología que tenemos y que los rusos no pueden permitirse!), no dejaba lugar a dudas, ya que citaba fuentes gubernamentales fidedignas.

Más tarde, apareció una publicación aún más escabrosa: supuestamente, en 1973, durante la visita de Estado de Leonid Ilich al extranjero, los mismos servicios de inteligencia estadounidenses obtuvieron información exhaustiva sobre la salud del líder soviético mediante el estudio de sus excrementos mientras visitaba al presidente estadounidense Richard Nixon en su residencia de Camp David. No recuerdo que nadie en Estados Unidos se alarmara ni se indignara ante esta noticia.

Más tarde, en febrero de 1985, recibí una llamada desde Petersburg, Virginia:

Buenas tardes, Sr. Palladin. Soy John Blair, profesor de historia en el Richard Bland College. Con el fin de ampliar los horizontes de nuestros estudiantes y profesores, organizamos regularmente reuniones con representantes internacionales. Antes de que finalice el año académico, recibiremos a los embajadores de Guatemala y Nueva Zelanda, y también esperamos la presencia de la hija del presidente egipcio Anwar Sadat, asesinado hace cuatro años, y del líder de la mayoría del Senado, Howard Baker. ¿Sería tan amable de acompañarnos el 20 de marzo? Nunca antes hemos tenido un orador invitado de su país, y lo he visto debatir en la televisión nacional en numerosas ocasiones.

– ¡Sería un honor! ¿Qué te gustaría escuchar de mí?

— ¿Cuál es su valoración del estado de las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética? La semana que viene estaré en Washington con un par de colegas, y podríamos hablar de los detalles durante el almuerzo, ¿de acuerdo?

Unos días después, nos reunimos en un restaurante de Washington, cerca del Capitolio. John Blair resultó ser un hombre agradable, de pelo canoso, unos 15 años mayor que yo.

Llevaba más de veinte años impartiendo clases en la universidad, que lleva el nombre de un importante terrateniente esclavista y primo de Thomas Jefferson (uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos), y por séptimo año consecutivo organizaba presentaciones de representantes extranjeros.

«En nuestro país sabemos muy poco sobre la vida de otros pueblos», me explicó mi nuevo conocido sobre el propósito de su misión durante el almuerzo. Y añadió: «¡Y muchos estadounidenses ni siquiera quieren saber nada al respecto!».

Sus dos acompañantes, profesores universitarios respetables de mediana edad, asintieron con la cabeza en señal de acuerdo.

«Mientras tanto, tras un breve periodo de distensión, la situación internacional se ha vuelto nuevamente extremadamente tensa», continuó Blair. «La carrera armamentística se está intensificando de nuevo a un ritmo sin precedentes, estallan conflictos con consecuencias impredecibles aquí y allá, y las conversaciones de desarme entre Estados Unidos y la Unión Soviética llevan suspendidas más de un año... Ronald Reagan fue reelegido recientemente, y solo cabe esperar que no quiera pasar a la historia como el presidente que llevó a nuestro país al borde de la guerra con ustedes. En resumen, su discurso en nuestra universidad será de particular interés...»

El interés era mutuo. Era mi cuarto año de servicio en Estados Unidos, la situación internacional se resumía en la frase que recordaba de mi infancia: "Se avecinaba una tormenta", y quería comprender la mentalidad estadounidense lo mejor posible. Al mismo tiempo, me entusiasmaba hablar ante el público estadounidense (afortunadamente, por aquel entonces abundaban esas oportunidades) para dar a conocer nuestra visión de las relaciones bilaterales y, de este modo, contrarrestar la feroz propaganda antisoviética.

Temprano en la mañana del 20 de marzo, me subí al volante del Chevrolet de la oficina y, tres horas después, tras recorrer casi 200 kilómetros hacia el sur, llegué a Petersburg. El homónimo extranjero de nuestra Petersburg resultó ser un pequeño pueblo (de menos de 30.000 habitantes), cuyo acontecimiento más memorable en sus 340 años de historia fue el asedio de 292 días durante la Guerra Civil por las tropas de la Unión al mando del general Grant. Hice hincapié en este hecho al día siguiente en mi discurso ante el Club Rotario local. (Tras obtener mi consentimiento para ir a Petersburg, John Blair me aprovechó al máximo, como se suele decir, y no me importó).

Mi comparecencia ante los descendientes de los dueños de plantaciones esclavistas transcurrió sorprendentemente bien. Para entonces, ya conocía bien la costumbre anglosajona de comenzar los discursos públicos con un chiste, e hice lo mismo:

– Gracias por el obsequio y especialmente por la maravillosa interpretación de la canción “Rosa Roja”, aunque me doy cuenta de que saludaste al periodista “rojo” con ella por pura casualidad.

Los miembros del Rotary Club estallaron en carcajadas y reaccionaron favorablemente a mis comentarios. Les recordé el asedio de Leningrado, que duró 900 días, y los enormes sacrificios del pueblo soviético en la cruenta batalla contra la Alemania nazi. A continuación, les conté una entrevista telefónica que había tenido el día anterior con William Robertson, veterano de la Cumbre del Elba, quien compartió sus impresiones sobre su viaje a la URSS, donde, 40 años después, se reencontró y abrazó al exsoldado del Ejército Rojo Alexander Silvashko.

«Aquellos años en que fuimos compañeros de armas», concluí, «son ahora solo recuerdos», y «ahora, cada día, aparecen cinco nuevas ojivas nucleares en los arsenales de nuestros dos países. Por lo tanto, al igual que hace cuarenta años, compartimos un enemigo común: la amenaza de una nueva guerra mundial, que los expertos creen que será la última de la historia de la humanidad. No debemos permitir que lo que vivieron San Petersburgo se repita, y a una escala mucho mayor».

Mi discurso ante los estudiantes y profesores del Richard Bland College se basó en la misma tesis. El salón de actos de esta institución educativa estaba abarrotado, y quienes no tenían asiento permanecían de pie junto a las paredes o sentados en los escalones del pasillo.

Comencé, como en el Rotary Club, con una broma —de humor negro, lo admito, pero pertinente—: felicité al público y a mí mismo por seguir vivos, a pesar de la creciente amenaza de una guerra termonuclear. En este sentido, expresé mi preocupación por el hecho de que el antiguo lema romano «A través de espinas hacia las estrellas» hubiera sido reemplazado por el concepto de «guerra de las galaxias», y que el objetivo de desarrollar la fuerza bruta antes que la inteligencia se hubiera vuelto primordial. Los peligros de esto, añadí, eran conocidos por el pueblo soviético gracias a siglos de experiencia repeliendo todo tipo de invasiones; por lo tanto, para no desear tales dramas y tragedias al enemigo, la URSS ha seguido, sigue siguiendo y seguirá siguiendo una política de coexistencia pacífica, independientemente de quién dirija nuestro Estado. También utilicé esta última tesis en relación con el hecho de que nueve días antes, con la elección de Gorbachov como Secretario General del Comité Central del PCUS, el poder supremo en nuestro país cambió por tercera vez en menos de dos años y medio.

Como era de esperar, esta circunstancia fue la que generó más preguntas tras mi discurso. En respuesta, presenté numerosas pruebas de la naturaleza pacífica del Kremlin, que contrastaba marcadamente con las políticas agresivas de la Casa Blanca, incluyendo las amenazas abiertas de funcionarios de Washington, los intentos de sabotear nuestro acuerdo de gasoductos con Alemania, el desarrollo de armas químicas y biológicas, y la negativa a seguir nuestro ejemplo e imponer una moratoria a las pruebas de armas nucleares.

Los estadounidenses, en su mayoría, están acostumbrados a considerar impecable la conducta de su país en el ámbito internacional, y sus sonrisas y amabilidad desaparecen al instante en cuanto se encuentran con un extranjero disidente. No es de extrañar, como señaló un reportero del Times Dispatch local a la mañana siguiente, que algunos de los presentes se mostraran disgustados y fruncieran el ceño ante mis explicaciones. Justo delante de mí, en la tercera fila, se sentaba un hombre refinado de mi edad. Cuando se le concedió la palabra, formuló su pregunta con un comentario burlón:

"¿Cómo podemos confiar en ustedes si sus secretarios generales mantienen en secreto su estado de salud incluso para sus propios ciudadanos, con el resultado de que nuestro vicepresidente Bush ya ha perdido el sueño, esperando la orden de volar de nuevo a Moscú para el funeral de otro líder soviético?"

Se oyeron algunas risas en la sala, pero yo simplemente me encogí de hombros:

¿Por qué cree usted que el resto del mundo debería regirse por sus leyes? Tenemos nuestra propia historia, nuestras propias costumbres y nuestros propios valores. La confidencialidad médico-paciente no es una frase vacía para nosotros, y no es habitual que una figura política o pública anuncie la existencia de un pólipo al mundo entero.

Esto hacía referencia al comportamiento de Reagan durante su mandato al frente de la Casa Blanca.

“Y más aún”, añadí, refiriéndome a la visita de Brezhnev a Washington, “aquí a nadie se le ocurriría siquiera hurgar entre los excrementos del jefe de Estado mientras nos visita…”.

El rostro del hombre que me hizo la pregunta se puso rojo de ira, pero no supo qué responder y, murmurando algo entre dientes, se sentó.

 

 

 POETAS CHIRLES Y HEBENES

 

Ser paisano del Buscón

Es un sacramento

Que a su padre lo hicieron

Cuartos en Segovia

Ciudad cruel

Subió las escaleras del rollo

Contando chistes

Maldiciendo a poetas chirles

Y hébenes sin sustancia

Cantando a las diez mil vírgenes

Pero es que ¿hay diez mil vírgenes?

Tú las vistes

En menguada hora

Tuve yo tal atrevimiento

Me pusieron en la lista negra

Mas yo sigo peleando y escribiendo

Despotricando contra poetas poestastros y periodicastros

Bisojos

Y cara de muertos

Sí, haber nacido en la judería de Segovia

Al pie de la catedral

Y la puerta del Socorro

Es un sacramento

Denuncio pactos, adrollas y cabildeos

Emboscado en mi esconce

De pobre viejo

Que atisba los vicios

Del gran atolladero

 

domingo, 18 de octubre de 2026

 

A SAN FRUTOS PAJARERO

 

La vida es material clástico

Que se estira y se encoge

Como tus barbas de santo

Tu calva penitente

Y tu báculo

Allá en la pedriza

Encuevado

Con tu hijo Valentín

Y tu mujer Engracia

Huisteis del mundanal

Para santificaros

Cuando el moro ponía cerco

A Segovia

Emporio de los godos

Entoné tu himno de niño

Y estrené primera sotana

Un curilla me era yo

De cabo a rabo con ganas de llegar a obispo

Pero la vida es material clástico

Todo tan quebradizo

Que se rompen los sueños a cada paso

Escucho las campanas en la torre

Carchena

Repicando gordo por todo el patio

El 25 de octubre

Era un día santo

Los pajareros de Segovia

Salían al campo

Y regresaban con jilgueros asesinados

Ensartados

En el zurrón

De la caza infame

Con liga y perdigón

Era la fiesta de Frutos

Nuestro patrón

Y emigraban los pájaros

Al siervo bueno y fiel

Que rogando sin cesar…

Estrofas y violines

Solos

Y una voz blanca

Resonando en la catedral

La voz de los coros se esparcía

Cúpula, altar y ánditos

Un serafín invisible

Dirigía

El orfeón

Bendigan todos

Y alaben

Su virtud angelical

Hasta el año que viene, un año más

2026-10-17

 VUELVO AL CAFÉ GIJÓN

 

Santa Eduvigis y hoy al cabo de casi diez años vuelvo al nuevo Café Gijón remodelado, recién carenado pero conservando su flair y su aroma: los mismos bancos forrados de rojo terciopelo, los canapés o confidentes para dos personas, los veladores de mármol, dicen que si los das la vuelta te encontrarías con una lápida sepulcral, el burladero, donde vimos pasar la vida desde la barrera sin lanzarnos al ruedo; las incomodas sillas, las fotos de Umbral y del cerillero Alfonso Pérez Pintor que fue el alma de esta institución.

Dos lustros. Escribí “Cela el Café Gijón y yo” donde intenté sacar una radiografía del establecimiento y sacar al CJC de cuerpo entera, difícil empeño, pero al decir de algunos de mis amigos lo conseguí.

Este gallego de Iria Flavia fue el mejor escritor en español desde Quevedo. Todo seguía igual.

Han pasado dos lustros. Cómo corre el tiempo, pero por un café con leche cinco euros. Precios europeos.

En “La Rotonde” parisién cobran 4.50€. Este café de Recoletos es un parque temático. Se ha convertido en el caladera de turistas, de profesores de literatura de provincias, de jóvenes aspirantes a la gloria literaria, difícil afán porque la literatura si hace unos años no daba para comer al menos daba para merendar.

Ahora ni eso, excepción hecha de algunos monstruos sagrados, las prima donas del marketing y no quiero decir nombres.

 Se me llena el corazón de nostalgia y surge la pregunta que se hacía Jorge Manrique el poeta palentino que canta al paso del tiempo y a la muerte. Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar.

 “Ubi sunt” ¿Dónde están aquellos? Repaso la moviola de mis ficheros y empieza un desfile de fantasmas.

Es una estantigua que desfila ante mis ojos enarbolando el farol de los recuerdos: Raúl del Pozo, el propio Umbral con el que coincidí en alguna tertulia. Te escudriñaba con sus ojos miopes con sus andares de jirafa. Movía su testa solemne como un faro. El pintor ovetense Montaña que fue uno de los padres de la movida, Rosalía Dans, Fernando Fernán Gómez. Pepe Sacristán y otros muchos artistas de los que no puedo hacer memoria en este momento. Baluarte de libertad donde se admitía a todos.

 Las izquierdas y las derechas convivían sin rencor. ¡Ah el Café Gijón ¡qué tiempo tan feliz!

Algunos subieron ya a la barca de Aqueronte. A otros se los tragó la noche de Madrid con sus fauces inmensas.

sábado, 17 de octubre de 2026

 

 

EN MI HUMILDE OPINION RUSIA SALVARÁ AL MUNDO. PORQUE LUCHA CONTRA LA BESTIA TRATANDO DE CONSERVAR SUS RAICES CRISTIANAS

 https://www.youtube.com/live/S-MQ4bJwWLg?si=L79OsbZZgihWTaqz

DIAS DE LA GRAN MERETRIZ. LA HUMANIDAD EN LAS GARRAS DEL 666

 




Me lo temía, lo anunciaba. A Olga la Larga la bella rusa, su chulo la ha pegado una paliza para celebrar su onomástica  (rasdenia) 47 años bien lucidos. Es guapísima. Apareció  la modelo con un ojo morado. 

Que la hinchara el ojo ese bandido polaco traficante de seres humanos ya lo estaba yo viendo venir cuando el pasado diciembre con motivo de las fiestas de Noche Vieja de 2024 a Olga la convenció para que abandonara su profesión de maestra, tras divorciarse de su marido y la entrasen ganas de ver mundo. Cayó en las garras del 666

La condición humana es fuente inagotable de sorpresas. Se apuntó al chat porno cuando podía haber representado películas inolvidables en el cine ruso a las ordenes por ejemplo de Nikita Mijailov. No me cuadra que se inclinara la prostitución para enseñar su cuerpo en los berreaderos de la masturbación y de los salones de la lujuria y la perversión. 

Carecía de experiencia. Fue una decisión fatal. Escogió lo peor.

 No era una de esas profesionales del colmillo retorcido, sólo poseía una fuente de avidez sexual y sed de aventuras. Conocer hombres. Bjowij20 uno de esos chulos que merodean por las redes en busca de conejitas, dio con la presa.

 Consciente de haber hecho un buen blanco (muchos monteros la garza combate, neblíes muy ligeros sobre ella se abaten, mastines y dogos la llaten, bueno será no la maten) trató de seducirla mediante el soborno poniendo al tablero del chat montón de dinero, prometiéndola vivir en un palacio en el cual hasta los baños serían de oro, y habría un Rolls a la puerta para conducirla adonde quisiera. 

El más ruin jabalí se zampa la mejor bellota y así Olga una hembra de tronío que supera con creces en belleza a Nicole Kidman a la Bardot, Marilyn Monroe o Claudia Cardinale, que venía de una lejana ciudad de provincias en el extremo oriental de Rusia, cayó en la trampa. 

Las promesas eran patrañas y pasó con ella lo que pasó con el arriero de Guadalajara que de lo prometido anoche a la mañana no hay nada. El palacio prometido era un chamizo de Tel Aviv sin agua corriente cerca de la playa donde no se podría bañar, pues las aguas estaban contaminadas a causa de la guerra de Netanyahu. 

Escuchaba el rugido de los aviones de combate que no la dejaban dormir. 

Su chulo la trasladó a Estambul, donde las cosas fueron a peor. Es muy triste el destino de las muchachas rusas que van a Turquía para acabar en el serrallo, y después la miseria y la mendacidad. 

Me hubiera gustado escribir esta triste saga de la perversión de una bella mujer siberiana en mano de sus explotadores israelitas. 

Pero me faltan los alientos para denunciar a una sociedad hedonista que ha convertido el sexo como religión, no como fuente de vida y de transmisión de la especie. Y no en mero placer subjuntivo del vicio.

 Olga es la hermosura personificada y todos los que la conocen andan un poco enamorados de ella, no sólo por su físico sino por su simpatía, su bondad, y su corazón, su inconsciencia adolescente y desaprensiva. 

Podría haberse convertido en la protagonista de "Resurrección" la gran novela de León Tolstoi. 

Los puñetazos a su arco ciliar es como si me los hubiesen dado a mí. Los hematomas y las marcas con las que la dejó señalada en todo su cuerpo ese aborrecible polaco son siete cuchillos clavados en mi corazón. 

En una de las fotos de la modelo que obtuve de su rostro inmensamente fotogénico, pues parece que hace el amor a la cámara con su aspecto de sufrimiento, me pareció ver en su rostro magullado la cara de la Virgen de los Dolores que tanto veneramos los españoles. Lo malo es que era un sexoadicta y seducía las redes con su belleza caucásica. Virgen sí pero una de las vírgenes necias que no estuvo en la puerta para esperar al esposo, se le acbó todo el aceite de su lámpara incandescente. Blandía el anagrama del 666 de uno de sus proxenetas. !Cuidado! el "anosmié", la hora de la Bestia 

Hoy volví al chat y ella no da señales de vida; no ha regresado al trabajo. She is missing. Quisiera que no volviese jamás a este albañal de mierdas sexuales escatológicas y que la policía rusa haya podido detener a su maltratador que me parece que es un terrorista contratado por Zelenski


 RAMON J. SENDER. LA FUERZA DEL SINO


 


"Una vida humana por cinco duros me sentí avergonzado, iba cuesta abajo", declara Ramón Sender en su Crónica del Alba cuando lleva a su novia Isabelita a la comadrona de un pueblo de Aragón para abortar. Tremenda historia como tremendo es este escritor que creo que escribió la mejor novela la más desgarrada de los perdedores. Tremendo escritor, la garra filosófica del jesuita Gracián pero también el lirismo y la piedad del Romancero por España. Adelantándose a tu tiempo, se cuadra delante de problemas hodiernos: las huelgas, el socialismo, los curas pederastas, Freud y las telarañas mentales de un padre maltratador que le dejaron secuelas. Anticomunista y antisoviético (los rusos se portaron despóticamente en la guerra de España) y advierte que la cuestión catalana con su cerrilismo fue uno de los desencadenantes de nuestra guerra civil. Tanta sangre derramada. ¿A quien habrá que pedir cuentas? ¿Quien tuvo la culpa? Dice que la guerra la tenían perdida los republicanos desde el principio. Denuncia a los asesinos de uno y otro bando pero sobre todo los del sector del frente de Torrelodones. Los capítulos que dedica a la defensa de un pobre secretario de ayuntamiento al que van a fusilar largo y tendida es un dechado de literatura forense. Verdaderamente es una pena que autores como este aragonés que no era alto y rubio más bien cetrino se encuentren descatalogados y las nuevas generaciones no tengan acceso a sus libros porque entenderían mejor lo que pasó en aquel naufragio de nuestra convivencia. Tanto en un lado como otro había gente buena que luchaban por la defensa de sus principios y sentían el dolor de España desgarrada. Y malos y fementidos a uno y otro lado de la valla. Lo conocí en el año 77. Supuraba por la herida. Invitado por Cela a su casa de Mallorca —Camilo era hospitalario y generoso—don Ramón se metió entre pecho y espalda una botella de güisqui antes de la cena y preparó un cristo. despotricaba contra todo bicho viviente, vertía la amargura de su hiel del exilio y de expatriado en California donde daba clases de español. Había sido purgado durante la era Mac Carthy cuando la caza de brujas. Nunca pudo recabar la nacionalidad estadounidense. Sobre toda su obra flota la presencia del amor angélico por Valentina compañera de juegos de infancia, que seria fusilada por los nacionales en Zamora. Después de Valentina vino el amor lunfardo y satánico. Muchas mujeres pasaron por su vida y en el frente de Aragón explica cómo forzó a una enfermera falangista que quería pasar a Francia. "Le aprietas el brazo en el cuello y al sentirse ahogada la moza se abre de piernas". Perteneció a la FAI esa Federación anarquista Ibérica en cuyas filas estaba encuadrado el escritor inglés autor de la novela de la utopía moderna "1984" y al que conoció y tacha de algo petulante. A otros personajes a los que se refiere es a Lerroux el rey del Paralelo, a Campanys que compartió con Sender como capitán de infantería rancho y trinchera en la guerra de Marruecos. Entiende a Santiago Carrillo (lo pinta con nombre disfrazado) pero dice que es un asesino.


Sender es la gloria del idioma. Describe con ternura la vida en el campo. Creo que en el relato de los años de infancia alcanza una altura de ave fénix, ofreciéndonos páginas inolvidables Nos habla de las allegaderas turolenses que vareaban aceitunas por diciembre, de las alfardas que pagaban moros y judíos como tributo de guerra, que en Castilla se llama la fonsadera, al monarca, de los fencejos con que se maneaba a los mulos, del henil o cobertizo. Del calivo o brasero con que se calentaban los agricultores en la obrada. Del oloroso rescoldo del cospillo (orujo de aceite) o brasas de la hoguera. De jetas de agua. Del pasapán o pescuezo, también gañote. Da detalles de las propiedades afrodisíacas de la nuez, la aceituna y el vino. Nos dice, glosando a su paisano Gracián, cómo son los españoles; francamente ingobernables: "La autoridad por estos pagos se ejerce mejor a distancia. Cuando estamos cerca, tratamos de demostrar al vecino que somos más fuertes, más sagaces y que tenemos más autoridad propia o por delegación. Las relaciones entre nosotros son perfectas a distancia, es decir por correo: circulares, besamanos, cartas encabezadas de largas expresiones de padre y muy señor mío. Personalmente, es otra cosa; la mirada diagonal, el rictus, el sarcasmo, la zancadilla o el silencio preñado de recelos y hoscos sobrentendidos"


 


 


 


 


 

¿SERÁ EL SEXTO DE LOS FELIPES OTRO CENIZO? SI LO DE CEUTA Y MELILLA FUE UN CHOU PARA ENGAÑAR A LOS ESPAÑOLES QUE HABITAN ESA DOS CIUDADES Y CON LOS MOROS EN LA COSTA Y AL APOSTADERO PRA LUEGO MARCHAR A BARCELONA A LA PRESENTACIÓN DE UN LIBRO ME PARECE UN HECHO INDIGNO DE UN REY

  

J SENDER: "ALFONSO XIII ERA UN CENIZO COMO TODOS LOS BORBONES"




SENDER CONTRA LA GAFANCIA DE LOS BORBONES


El trece mal número fatídico que cuadraba a un rey de ojos inexpresivos y mirada vacía un rey "esparrancao" aficionado al porno duro (queda por ahí alguna pelicula años veinte cine mudo en la cual participó como protagonista) al decimotercero de los Alfonsos se deben los veinte mil muertos de Annual y los doce mil de Monte Arruit, segun declara Sender en sus confesiones. Sangre española. El 13 mal numero. Enfrentado al peligro, no arrostró su obligación como hizo el último de los Romanov o su tatarabuelo Luis XVI. Los borbones traen mala suerte. Error imperdonable del dictador al reinsertarlos. Es una monarquía con bicho.



Ramón J. Sender culpa a Franco de haber desaprovechado la ocasión para desterrar a estos dinastas con mal fario y establecer el reino de la justicia social. El tercer tranco de su libro autobiografico "Crónica del Alba" es un canto de amor a España al heroismo de sus pistolos que luchan bajo el mando de una oficialidad en muchos casos corrupta. "Algunos de nuestros jefes y oficiales eran más perniciosas para la patria que el propio Abdelkrim".



Marruecos siempre Marruecos. El Rif misterioso. Pelear contra el moro tuvimos por costumbre, pero el moro es hermano nuestro. Luego serían los soldaditos de la Yehala los que sacarían a Franco las castañas del fuego ayudandole a vencer en la guerra del 36. Una larga historia de amor y desamor, de encuentros y desencuentros. Salam malikum. Y malikum salam.



Cuando aparece en escena el "djin" (Satanás), que malmete, estas relaciones se alborotan. Sender fue como Pedro Antonio de Alarcóncomo Arturo Barea o Ernesto Gimenez Caballero, Mola, Sanjurjo y tantos otros tantos escritores soldado en la guerra de Melilla. Sus páginas están impregnadas de ese sol místico de la Elvira desierta y es lo que significa la palabra elvira en árabe: desierto; su pluma tallada en las arenas del Sahara.



Sopla sobre ellas el "levante" que es una aire que enloquece. Estuvo Ramon J. Sender -cuatro años de mili- destacado en un regimiento de infantería de línea el Ceriñola 42 y, enamorado de una hispano-marroquí, la bella Antonia, vendería panes de munición y cartuchos a los de Abdelkrim. Libró de ser fusilado y condenado a trabajos forzados en el penal del Hacho salió libre tras la amnistía decretada por el general Berenguer.



Una vez excarcelado se dedica a buscar a su bella jarifa por todo el Rif. Vestido de moro con babuchas y chilaba encuentra a su ex en un aduar de la frontera con Argelia. Es una historia apasionante en la cual el escritor aragonés revela sus facultades narrativas y la capacidad para la intriga y el suspense. Vierte el relato en una prosa nada alcorzada ni melindrosa. Es escritura verdad sin impostar la voz ni hacer gorgoritos efectistas al estilo de Baroja o Azorin o de Unamuno del que dice que era un pobre hombre con muy mal oído para el párrafo musical (sus páginas carecen del concento o esa disposición armónica, ese atisbo, que tanto abunda en la obra de Cela o de Valle Inclán. Por cierto, Unamuno no tenía ideas originales, toda su obra la copia de filososfos extranjeros: Hobbes, Nietzache, Holderling. Perez de Ayala le parece al autor aragonés un asturiano insoportable que trufa sus obras de vocablos culteranos para demostrar su ascendiente jesuita curtido en lecturas clásicas.



Solo se libran de sus varapalos Cansinos Assens que era un sefardita gordo y procesional que hablaba todos los idiomas del mundo y traducía a los maestros rusos. Gomez de La Serna le parece un madrileño simpatico y castizo pero algo afrancesado.



Ramon J. Sender se expresa de una forma llama y libre a la manera de como hablaban las gentes de su Calamera natal. Pero tambien incorpora a sus libros el lenguaje del cuartel y la trinchera. La guerra huele a mierda y a listerina, y a desinfectante hieden los cuartos de banderas.



El Bajo Aragón es tierra fronteriza de romis, muladies y aljamiados que revelan una larga convivencia y entendimiento con el Islam. Tierra de hombres cabales con nervios de acero y sangre en las venas. Pero las cosas son como son hasta que dejan de serlo. Y el español ha incorporado a la masa de su sangre virtudes y defectos de su herencia morisca. Por ejemplo, la arrogancia, el valor, la insolaridad peninsular que nos viene de los benimerines.



España sigue siendo un reino de taifas con mucho orgullo local con el riesgo de perder el sentido nacional.



Crónica del Alba es un tour de force narrativo que, en ocasiones, recuerda escenas increibles de aduares y vuelos en alcatifa como en las Mil y una Noches; otras, plantea escena las princesas jarifas del Romancero que regresan a la grupa del caballero don Bueso de tierra de moros y que son en realidad cristianas cautivas. Buen pueblo pero mala gente. Regido por políticos indotados y monarcas cenizos. !Dios, qué buen vasallo si hubiese buen señor!



Los siete trancos de esta extensa novela autobiográfica son siete arracadas o perlas colgantes que se exhiben como el Tesoro visigótico de la cruz de Guarrazar, muestran a un escritor-verdad, que trata de interpretar la vida española en el tiempo de la republica y los años previos a la guerra civil.



Sopló un levante de locura cainita y vinieron las gumias. El gemido de las parcas llenó el país de cantos lugubres. La catástrofe se pudo evitar si no hubieran tenido tanta fuerza los masones y los poderes en la sombra no le hubieran apretado las clavijas a los militares sublevados y el Faenas viscoso y verrugo (así llama a don Manuel Azaña) no hubiera sido tan malvado, o se hubiera dado a la fuga el monarca.



El conde Romanones bajó a despedirle a la estación de Torrelodones. Alfonso XIII abdicó. España, ahí te quedas. No se fue el caimán por la barandilla, que se fue por Cartagena.



El pueblo asistió ignorante a aquella hecatombe y tomó las armas del bando en que se encontraba cuando estalló el Movimiento. Algunos como el propio autor se pasaron del bando nacional al republicano porque sus ideas se inclinaban hacia el progreso, la democracia y la libertad. El regimen del 14 de abril del 31, lo dice con todo su dolor Sender, fue un sistema político que malparió. Pronto vinieron los desengaños. Esto no furrula.



La republica a juicio del ex soldado aragonés que al llegar a Madrid se hizo periodista cometió el error de trocar la enseña roja y gualda [cierto que una bandera no es más que un trapo pero por defenderla y honrarla habían muerto tantos] por el carmesí. El color morado es el de los borbones y da mala suerte. El error lo han vuelto a cometer los de Podemos. Impolitica medida del Faenas Verrugado fue también la orden de quemar conventos.



El moradillo es tintura del hematoma y de la sangre coagulada. Anticipaba la degollina. El Viscoso era un "bassani" (hijo de mala madre) para los moros que cruzaron el Estrecho. Además era un cobarde, aunque buen orador.



El amarillo sin embargo es color limpio de los campos de España donde el trigo de los espacios de la tierra de pan llevar contrae matrimonio con el rojo de la amapola. Se fundian así la pasión y la contemplación. Dos cromatismos fervientes que no había por qué cambiarles por el cárdeno de Villalar, que es color de la derrota.



Luego, aquello sería un desbarajuste. España abrió la puerta a todo el lumpen de Europa y de Estados Unidos. Los de las brigadas Inernacionales tenían la idea de que se alistaban con el bando de la Republica en favor de unas vacaciones pagadas. Cuando se dieron cuenta de que la cosa y que se derramaba mucha sangre en el campo de batalla pues aquyella guerra nunca fue un paseo militar, iba en serio regresaron a sus casas. Españoles ahí os quedais.



Todas estas ideas anarquistas del escritor nacido en las riberas del Cinca y para libre Aragón ya lo dijo Baltasar Gracián volvieron a Sender sospechoso tanto a ojos de los azules como de los rojos. Barruntaban que fuera un doble agente. En Burgos y en Calamera estuvo a punto de ir al paredón. Salvaría la piel mediante ardides y subterfugios, sin que ello le librase más tarde de las penalidades del campo de concentración francés y de la hégira primero a Mexico y despues a USA.



Su obra está plagada de aforismos y de reflexiones filosoficas fruto de su conocimiento de las lenguas clásicas y de la mitologia indoeuropea. Así escribe, verbigracia, que el Nuevo Testamento se encuentra trufado de contradicciones. Sin embargo, en abono de su divinidad declara que la narración de la Pasión del Señor, según los Evangelios Sinópticos, es el texto más maravilloso que haya podido salir de de la pluma de un hombre a lo largo de todos los tiempos. Con toda seguridad fue inspirado por Dios.



Le gusta san Agustin porque le parece el autor más humano de toda la patristica y admira a Teresa de Jesus en su casticismo del espiritu castellano más realista, cuando conversando en tiempos de soledad y de sequedad, con Jesus se queja al Amado de sus dolencias espirituales y carnales:



- "No me extraña, Señor, que tengas tan pocos amigos a juzgar por lo mal que los tratas",



Sostiene que el cristianismo y el budismo con sus postulados de dulzura quietud y amor para con los enemigos son dos formularios de caracter femenino:(el yin de los chinos). Sin embargo, el Islam - el yen- es una religión viril al igual que la Ley Mosaica.



Ambas religiones presentan a un dios tronitonante que no se humana, oculto en la montaña del Sinai o la piedra de la Caba. Stalin y Hitler, por ese mismo renglón, son deidades másculas que pertenecen al linaje de Maquiavelo. Nietzsche y Siva. Así habló Zaratrusta.



Platón y Socrates honran como princiio religioso a la filosofía de la razón. Espinoza quel converso al que expulsaron de la sinagoga de de Amsterdam pulía el diamante mientras presenta para la historia un sistema envenenado de divinidad. Es el panteismo como venero del que todas las fuentes del pensamiento brotan. Fe es creer lo que no vimos dice el P. Astete . Ahi me las den todas.



A Dios nunca lo vimos pero ejerce el oficio de guardabarreras del mundo. Un oficio en el cual en verano te escaldas en invierno te arrices y siempre te jodes. Hay que seguir buscando.



Los libros de este autor aragonés es un monumento a la hispanidad desde el espiritu libertario y anarquista total. Deberían ser preceptivos en los escuelas de la nación para que lo jovenes supieran verdaderamente qué es lo que pasó por qué pasó y cómo pasó.



La historia de España no es un cursi serial de "Cuentame" ni de "Aguila Roja". Es mucho más. Mientras no salgamos de ese circulo vicioso y expurguemos nuestras conciencias, España, acervo de las tres religiones, seguirá siendo un pais maldito malmetido por politicos trincones y periodistas buscones siempre de tertulia en alarde del pose y nadando estilo mariposa.


 

     

mi homenaje al gran escritor aragones Ramon J. Sender. Perdio la guerra pero sus libros son inmortales

Posted: 13 Jul 2016 03:18 AM PDT





J SENDER: "ALFONSO XIII ERA UN CENIZO COMO TODOS LOS BORBONES"




SENDER CONTRA LA GAFANCIA DE LOS BORBONES


El trece mal número fatídico que cuadraba a un rey de ojos inexpresivos y mirada vacía un rey "esparrancao" aficionado al porno duro (queda por ahí alguna pelicula años veinte cine mudo en la cual participó como protagonista) al decimotercero de los Alfonsos se deben los veinte mil muertos de Annual y los doce mil de Monte Arruit, segun declara Sender en sus confesiones. Sangre española. El 13 mal numero. Enfrentado al peligro, no arrostró su obligación como hizo el último de los Romanov o su tatarabuelo Luis XVI. Los borbones traen mala suerte. Error imperdonable del dictador al reinsertarlos. Es una monarquía con bicho.



Ramón J. Sender culpa a Franco de haber desaprovechado la ocasión para desterrar a estos dinastas con mal fario y establecer el reino de la justicia social. El tercer tranco de su libro autobiografico "Crónica del Alba" es un canto de amor a España al heroismo de sus pistolos que luchan bajo el mando de una oficialidad en muchos casos corrupta. "Algunos de nuestros jefes y oficiales eran más perniciosas para la patria que el propio Abdelkrim".



Marruecos siempre Marruecos. El Rif misterioso. Pelear contra el moro tuvimos por costumbre, pero el moro es hermano nuestro. Luego serían los soldaditos de la Yehala los que sacarían a Franco las castañas del fuego ayudandole a vencer en la guerra del 36. Una larga historia de amor y desamor, de encuentros y desencuentros. Salam malikum. Y malikum salam.



Cuando aparece en escena el "djin" (Satanás), que malmete, estas relaciones se alborotan. Sender fue como Pedro Antonio de Alarcóncomo Arturo Barea o Ernesto Gimenez Caballero, Mola, Sanjurjo y tantos otros tantos escritores soldado en la guerra de Melilla. Sus páginas están impregnadas de ese sol místico de la Elvira desierta y es lo que significa la palabra elvira en árabe: desierto; su pluma tallada en las arenas del Sahara.



Sopla sobre ellas el "levante" que es una aire que enloquece. Estuvo Ramon J. Sender -cuatro años de mili- destacado en un regimiento de infantería de línea el Ceriñola 42 y, enamorado de una hispano-marroquí, la bella Antonia, vendería panes de munición y cartuchos a los de Abdelkrim. Libró de ser fusilado y condenado a trabajos forzados en el penal del Hacho salió libre tras la amnistía decretada por el general Berenguer.



Una vez excarcelado se dedica a buscar a su bella jarifa por todo el Rif. Vestido de moro con babuchas y chilaba encuentra a su ex en un aduar de la frontera con Argelia. Es una historia apasionante en la cual el escritor aragonés revela sus facultades narrativas y la capacidad para la intriga y el suspense. Vierte el relato en una prosa nada alcorzada ni melindrosa. Es escritura verdad sin impostar la voz ni hacer gorgoritos efectistas al estilo de Baroja o Azorin o de Unamuno del que dice que era un pobre hombre con muy mal oído para el párrafo musical (sus páginas carecen del concento o esa disposición armónica, ese atisbo, que tanto abunda en la obra de Cela o de Valle Inclán. Por cierto, Unamuno no tenía ideas originales, toda su obra la copia de filososfos extranjeros: Hobbes, Nietzache, Holderling. Perez de Ayala le parece al autor aragonés un asturiano insoportable que trufa sus obras de vocablos culteranos para demostrar su ascendiente jesuita curtido en lecturas clásicas.



Solo se libran de sus varapalos Cansinos Assens que era un sefardita gordo y procesional que hablaba todos los idiomas del mundo y traducía a los maestros rusos. Gomez de La Serna le parece un madrileño simpatico y castizo pero algo afrancesado.

 


2026-10-16

 TORZUELO


Me sabía un nido de codorniz

Y otro de torzuelo

Pero ni pude subir

El halcón había anidado muy alto

Estaba oculto en la alfajía de la torre

Los pollos de codorniz corrían tras la madre

Como toretes utreros

 

VOLVIENDO A LA CAVA FLORINDA

Dicen que se perdió España por una mujer la Cava Florinda y un obispo traidor don Opas. Es un tema recurrente en la historiografía española suprimida por los manigeros de nuestra historia. Ya saben cuáles son. Lo execrable y las execraciones se concitan en esta fábula. El alevoso perfil del perverso mitrado se asoma al rostro de nuestro cuarto de millón de políticos con otros tantos tertulianos y comentaristas de lo evidente, los cultivadores de la tautología al uso que alcachofa en ristre nos lanzan mensajes de destrucción (desde García Serrano hasta esos fulanos del Gato al Agua, Cassandras y profetas del domo, seria aconsejable que Júpiter les cortase la lengua y que toda esa chusma quedase muda, España sería un país mucho más feliz) porque débil va la hoja arrastrada por el viento y todos los monteros la garza combaten. Hemos vuelto a la cava Florinda y a los que conspiraban en una cueva de Toledo. Allí sostenían sus aquelarres. Y después que el rey Rodrigo a España perdido había…. Etc. Las corrientes literarias nadie saben cómo empiezan ni tampoco cómo terminan igual que las contiendas. Guay. Pero pronto surgirá don Pelayo y al Cid haciendo con su espada Tizona mangas y capirotes de las pretensiones independentistas de Mas, comilitones y sus tancredos en Madrid. Rajoy y sus mindundis. Oído al parche. Y no va a ser la gente de viso ni las personas de meollo las que les ajusten las cuentas a estos traidores. Va a ser el pueblo español. Nadie fue capaz de mesarle la barba al buen Rodrigo pero estos capullos de parlamento y mediateca a muchos nos están tocando los mismísimos. Aquí puede liarse una gorda. Arderán bastantes bancos y unas cuantas sinagogas.

 

Góngora en la
Real Academia Española

El miércoles 21 de octubre a las 19:00 h tendrá lugar en la sede de la RAE en Madrid (c/ Ruiz de Alarcón, 17) la jornada «Góngora en la Real Academia Española», coordinada por la académica Aurora Egido.

El programa del encuentro es el siguiente:

Conferencias

  • Palabras de bienvenida de Santiago Muñoz Machado, director de la RAE.
  • José María Micó, catedrático de Literatura Española en la Universitat Pompeu Fabra y Premio Nacional de Traducción: «Góngora: la invención de una lengua».
  • Nadine Ly, catedrática emérita de Lingüística y Literatura Española de la Universidad Bordeaux-Montaigne y académica correspondiente de la RAE: «De la utilidad o inutilidad de la poesía de Góngora: el Polifemo y las Soledades».
  • Joaquín Roses, catedrático de Literatura Española de la Universidad de Córdoba y director de la Cátedra Góngora: «¿Cómo se hereda la riqueza? Góngora y la poesía del siglo XVII».
  • Aurora Egido, catedrática emérita de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza y académica de la RAE: «Góngora en la Real Academia Española».

Para asistir a la jornada, que comienza a las 19:00 h, es necesario inscribirse a través del siguiente enlace.

Inscripciones
Muestra archivística y bibliográfica sobre don Luis de Góngora

Con motivo de esta jornada, ese mismo día se podrá visitar una muestra archivística y bibliográfica sobre don Luis de Góngora en la Real Academia Española. Para ello, es necesario inscribirse en uno de los dos pases: 16:30 h o 17:15 h. 

Las plazas son limitadas. Para asistir a uno de los pases (16:30 h o 17:15 h), es necesario inscribirse a través del siguiente enlace.

Inscripciones