SAN WENCESLAO PATRÓN DE POLONIA. SAN COSME Y SAN DAMIÁN PATRONOS DEL MUNDO ÁRABE Y DE LOS PRÁCTICOS EN MEDICINA, SAN PROBO VICTOR Y ANDRÓNICO. TODOS ELLOS MÁRTIRES
Desde muy joven vengo siguiendo la rotación de las estaciones por el santo del día, los eucologios y martirologios, una literatura que si no es históricamente exacta es al menos edificante. Nos habla de la fugacidad de los días (vita volans) y de los nombres inscritos en los cartularios y epactas. Las actas de los mártires en las nueve persecuciones del imperio romano son lacónicos. Apenas dan detalles y narran situaciones de tormentos increíbles. ¿Podían ser los pretores romanos tan crueles con aquellos cristianos que se negaban a quemar incienso a los dioses? Su sevicia me parece sorprendente pero arraigó tan profundamente en el pueblo que se elevaron basílicas y templos a lo largo y a lo ancho de la cristiandad. La lista de los que dieron la fe por Xto es innumerable como también parece ser que pudo ser la de los que la dieron por Mahoma o por Israel. En cualquier caso son un testimonio de las consecuencias a los que puede llegar la naturaleza humana instigada por ideales políticos o religiosos. Si a san Cosme y Damián los decapitaron en Cilicia unos dicen que por brujería y otros porque tenían el don de curar, a san Wenceslao le cortó la cabeza su hermano Boslao en una aldea cerca de Kiev. Su madre Ludmila había abrazado la de católica por las prédicas de san Metodio cuando realizaba una misión aguas arriba del Vístula. Era un eslavo típico, príncipe de Polonia que ejerció la caridad con todos sus súbditos pero que hubo de padecer las intrigas y penalidades de la corte en Cracovia. Polacos, ucranianos, rusos, bielorusos, checos y moldavos en un principio practicaban la misma religión bizantina. Luego vinieron las desavenencias, las guerras, las disputas. Nadie sabe por qué. Pese a tal es una de las conclusiones que sacamos de las enseñanzas de los menologios: la condición humana es imperfecta y sujeta a las pasiones.
lunes, 28 de septiembre de 2026
No hay comentarios:
Publicar un comentario