SANTO MICAEL ARCÁNGEL
DEFIÉNDENOS EN LA BATALLA
Hoy es san Miguel y se
acabó el verano. Soplan aires contrarios. Mas, a mal viento buena cara. Yo rezo todas las mañanas y noches la oración que
aprendí cuando ayudaba a misa de niño después del último evangelio en latín:
“Sancte
Michael Arcangel, defende nos in proelio. Contra nequitiam et insidias diabnoli
esto nobis praesidium. Suplices te rogamus. Imperet ei Deus. Satam aliosque malignos
spiritus qui per terram pergavantur tua divina virtute in inferno detrude”.
Esta plegaria me ayudó
a capear los malos temporales, las adversas rachas de mi vida pasada, por lo
cual puedo asegurar y no es una cosa subjetiva que el gran capitán de la
milicia celeste nos asiste y existe, no es una entelequia, ni un ente de razón.
Es el refugio de los pobres y afligidos a los que defiende a brazo partido
contra los abusos del criminal y del poderoso.
¿Quién era este espíritu
puro? Pues cuenta la biblia que Dios creó las Nueve Legiones de ángeles. Eran miles
y miles pero uno de ellos se sublevó, Luzbel ( portador de luz), el más hermoso
uy poderoso de los nueve coros porque quería ser más que Dios.
Contra este golpe de
estado que hubo en la gloria tomó la espada y al grito de quis sicut deus (nadie es como dios) los venció y mandó para el
infierno. Pero desde allí siguen conspirando, pervirtiendo a la juventud,
tentando a los devotos y causando daño.
El primero que habla
del arcángel Miguel es el profeta Daniel a raíz de las persecuciones contra los
judíos de Nabucodonosor. Y desde entonces es el protector de iglesia y
sinagoga. Miles de iglesias, castillos y bastiones en la cristiandad advocan su
devoción.
Por ejemplo el monte Saint Michel en Bretaña y
en Inglaterra uno de los nombres más extendidos es el de Mikel y en Rusia
Mijail Mijail. Sin ir más lejos, de donde yo soy hay dos templos derruidos que alzan su atalaya sobre el paisaje castellano;
son el castillo de San Miguel de Bernuy y la iglesia de san Miguel en
Sacramenia en lo alto de aquel cotarro pedregoso que yo trepé siendo niño
cuando iba a por moras.
El culto miguelino se extendió por toda la
edad media en Europa. Y en algunos casos es anterior al de hiperdulía o devoción
a la Virgen María. Fue consecuencia de la lucha contra el islam.
Además de esto, yo creo
como católico que es un dogma de fe, pero como historiador y erudito pienso que
tiene un origen maniqueo basándose en la leyenda de Ormuz y Ahrimán. La eterna
pugna, la inexorable dualidad, del bien y el mal en la cual creían los persas y
que tanto nos enseñaron e influyeron en
la cultura judeocristiana.
Bendito seas Irán
trono de sabiduría donde estuvo instalado el paraíso terrenal. Los ataques de Trump-
Netanyahu son una afrenta al culto miguelino.
Las alas de san Miguel se esculpen en los
capiteles románicos, son mostrados en los camafeos de las damas. Fue un tema
favorito de la pintura y la escultura occidental. Resplandece en los iconos
rusos. Porque san Miguel es el que pesa las almas. Por, mandato de Dios. Cuando
alguien muere saca una romana en la cual se echan las acciones de la vida
pasada del difunto. Con arreglo al lado del que se incline el fiel de la balanza
irá al paraíso si hizo el bien y arrojado a las tinieblas exteriores si pesan
más las malas acciones. Los cristianos en la edad media sentían pavor ante la “statera”
o balanza del divino Miguel el tasador. El que pesaba las alamas. Tengan ustedes
un buen día.
Martes, 29 de
septiembre de 2026
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